“En vez de pedir disculpas, el Gobierno de Colombia de la forma más audaz dijo que el Ecuador protege a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)”, dijo el presidente Rafael Correa, la noche de ayer al país entero y a la prensa internacional.
Esa fue la razón que motivó al Primer Mandatario a romper las relaciones con el país del norte.
Además, dijo que el ataque colombiano que terminó con la vida del segundo al mando de las FARC, ‘Raúl Reyes’, frustró las negociaciones humanitarias que se llevaban adelante, donde el Gobierno Nacional habría acordado la liberación de 12 rehenes, entre ellos Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial de Colombia.
La actitud del presidente Álvaro Uribe, fue calificada de “canallezca” por parte de Correa. “A nosotros se nos acusa de proteger a las FARC porque se encontró un campamento en nuestro territorio, mientras que en Colombia hay bastas extensiones controladas por ellos”, dijo.
Informó que durante el 2007 se han desarticulado 47 campamentos guerrilleros y otros 13 fueron desmantelados entre el 2000 y el 2006.
Dijo que la ciudadanía puede seguir con su vida normal y conminó a la ciudadanía a la unión nacional. Aseguró que los más de 300.000 colombianos que están en Ecuador pueden “seguirse sintiendo como en casa”.
Sobre la gira que inicia mañana para reunirse con varios presidente de la región, Correa aseguró que ha recibido llamadas de apoyo de los mandatarios.
El Mandatario recordó que en la historia de América Latina, cuando hubo guerrillas en varios países, ningún gobierno se atrevió a regionalizar su conflicto. “Hemos dado la mano a Colombia y su Gobierno nos traicionó”, enfatizó el Presidente.
Por su parte, el ministro coordinador de la Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, quien fue acusado por la Policía colombiana de ser el vínculo de las FARC con Ecuador, dijo que las reuniones y contactos que mantuvo con Reyes sólo se enmarcaron en objetivos humanitarios. Larrea anunció que esas reuniones se realizaron en un tercer país.
“Le comuniqué al Presidente Uribe nuestra voluntad de cooperar en la liberación de rehenes, lo cual fue apoyado por él”, dijo el Ministro, quien además mencionó que entre los que iban a ser liberados estaban los tres militares estadounidenses, miembros de la fuerza pública colombiana y un ecuatoriano. Aseguró que esa liberación se iba a dar en pocos días.
Dijo que la denuncia, que fue presentada el domingo por el director de la Policía de Colombia, Oscar Naranjo, no es más que una cortina de humo para desviar la opinión pública
Frontera
Efectivos asignados
8.000 militares
4.000 policías