La alta inflación será una realidad cotidiana hasta por lo menos 2024

SITUACIÓN. El aumento generalizado de precios afecta a la ciudadanía.

El fenómeno es mundial. Ecuador podría superar el 4% en 2022; y fluctuar entre el 3% y 3,5% en los dos años siguientes.

Hasta abril de 2022, la inflación anual, o la subida generalizada de los precios, llegó al 2,89% en Ecuador. Ese nivel es el más alto desde enero de 2016.

Según el exministro de Economía, Fausto Ortiz, si se anualiza los cuatro primeros meses, la inflación hasta diciembre de este año podría ubicarse en 4,32%.

Lamentablemente, el encarecimiento de los principales productos de la Canasta Básica Familiar (CBF) como transporte y alimentos continuará. De acuerdo con el informe Perspectivas de los mercados de productos básicos, elaborado por el Banco Mundial (BM), la inflación se mantendrá alta hasta 2024, por lo menos.

En el caso de Ecuador, el nivel podría ser menor que los más de 4% de este año; pero igual fluctuará entre el 3% y 3,5%.

El precio de los productos agrícolas se encarecerá en 20% durante 2022 frente a 2021; y para los dos años siguientes se moderará, aunque dentro de aumentos del 10% al 15%. Por su parte, el precio del petróleo cerrará este año en un promedio de entre $100 y $105 por barril; pero luego fluctuará entre $80 y $92.

Actualmente, una familia tipo de cuatro miembros necesita al menos $24,29 diarios para cubrir los 75 productos y servicios incluidos en la Canasta Básica Familiar calculada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Solo al final de 2022, ese gasto podría aumentar entre 60 y 65 centavos al día, lo que afectará con mayor fuerza a los hogares de menores ingresos. Ese impacto se multiplicará hasta por tres al llegar a 2024, con lo que el presupuesto diario de un hogar ecuatoriano subiría entre 10% y 20%.

Se compra menos cantidad

La escalada de precios se siente en el comportamiento del consumidor. Según la consultora Kantar, ahora más del 70% de los compradores busca presentaciones más pequeñas de productos de la canasta y va más veces al supermercado o a la tienda de barrio.

Roberto Vernaza, economista e investigador de tendencias del consumidor, explicó que, en medio de la actual crisis, en el mercado ecuatoriano se profundiza la tendencia a preferir precio por encima de calidad. Esto afecta al 80% de la compra mensual, la cual está constituida por alimentos cocidos y frescos, bebidas y lácteos.

“En el país, los consumidores están comprando más al día, es decir, de a poco según lo que van necesitando. Esto puede crear la falsa idea de que se gasta menos; pero en realidad el impacto es el mismo”, puntualizó.

Vernaza recalcó que ese consumo al día se ve reforzado porque mientras por un lado suben los precios, por el otro, ya antes del inicio de 2022, solo el 14% de las empresas en el país proyectaban que podrían subirle el sueldo (en menos del 1%) a sus trabajadores.

En este contexto, Verónica Domínguez, asesora en finanzas personales, explicó que, a la par de buscar ingresos extras por fuera de su trabajo principal, los consumidores ecuatorianos pueden minimizar de alguna manera el impacto de la alta inflación con distintas acciones (ver recuadro).

Una crisis sostenida

Entre 2007 y 2015, la inflación en Ecuador fue de más del 4% anual. Incluso en 2008 se llegó al 8,39%, a pesar de tener todos los combustibles subsidiados. La razón de esa escalada de precios, además del encarecimiento mundial de las materias primas, fue el aumento considerable del gasto público sin sustento en una mayor producción nacional.

De acuerdo con Vernaza, en lo que ocurrió en esos años está la respuesta de por qué el país se volvió caro para producir y para vivir, por encima de la realidad de su economía.

“Por eso, en las actuales circunstancias se debe aprender de los errores de ese pasado e impulsar el desarrollo empresarial y productivo. Hay que trabajar en la competitividad y la productividad, en la creación de más negocios. Entre más se produzca, la oferta y los ingresos aumentan, lo que empuja a la baja los precios”, aseveró. (JS)

¿Por qué somos el segundo país con menos inflación?

A escala regional, el promedio de la inflación supera el 11% en 2022. Hay países como Argentina con más del 55%, Brasil con más del 11%, o Paraguay con más del 10%. En el caso de los vecinos más cercanos, Colombia y Perú, el porcentaje llega al 9,23% y 7,69%, respectivamente.

Esto se debe, por un lado, a los desequilibrios logísticos y de costos que provocó la pandemia, los cuales se profundizaron con la guerra entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, lo que diferencia a Ecuador del resto de países de la región es que aquí no se ha tenido ni los ahorros, ni la capacidad de emitir moneda, ni el espacio de endeudamiento suficiente para aumentar el gasto público.

Ese aumento del gasto levantó la demanda en un nivel muy superior a la real recuperación de las industrias, lo que en última instancia disparó la inflación.

Multilaterales preocupados por conflictos sociales

El Fondo Monetario Internacional (FMI), en un último informe, expresó su preocupación porque el aumento de la inflación puede causar conflictos sociales e incluso aumentar la pobreza en América Latina. Por eso, recomienda que se aumente el gasto en bonos a los más pobres; y se invierta en mayores planes de alimentación escolar y obra pública.

Eso representa un reto para países como Ecuador que ya necesitan alrededor de $9.000 millones de nueva deuda al año solo para cerrar el presupuesto del Estado.

Un caso excepcional es el boliviano. En ese país, además de bonos y ayudas a la ciudadanía, el Gobierno mantiene bajos los precios de combustibles y alimentos pagando subsidios a los productores o haciendo compras directas desde el Estado.

Así, Bolivia ha logrado mantener momentáneamente en menos del 1% la inflación, pero la mayoría de ese gasto adicional se financia con endeudamiento creciente. Es decir, se da un alivio ahora; pero en el mediano y largo plazo la situación se tendrá que pagar con más impuestos y menos actividad económica.

Acciones

Consejos para enfrentar la inflación

Hacer un presupuesto mensual para la compra de alimentos

Elaborar una lista cada vez que se vaya al mercado o supermercado

Buscar los productos de temporada y los que son elaborados por las mismas tiendas o negocios

Evitar ir al mismo sitio siempre, sino buscar y comparar precios en varios locales cercanos.

Evaluar si resulta mejor comprar una vez al mes o casi a diario.

Feriado del Primero de Mayo movió $42 millones

Según datos del COE nacional, más de un millón de personas se movilizaron en el feriado.

El movimiento económico del pasado fin de semana largo superó en $10 millones lo generado en el mismo feriado del año pasado.

El gasto de los viajeros durante el feriado del Primero de Mayo en Ecuador ascendió a 42 millones de dólares, lo que superó los 32,1 millones de dólares del mismo asueto de 2019, informó este 4 de mayo de 2022 el Ministerio de Turismo.

El asueto por el Día del Trabajo, que fue trasladado al lunes 2 de mayo, resultó ser el segundo a escala nacional celebrado sin limitación de aforos en todo tipo de establecimientos y el primero sin el uso obligatorio de mascarilla a escala nacional.

Así, al momento, el gasto turístico de los tres primeros festivos del año (Carnaval, Semana Santa y Primero de Mayo) bordearía los 170 millones de dólares, más de 25 millones de dólares por encima del mismo periodo de 2019.

Los lugares con mayor número de visitantes en el reciente feriado fueron Playas de General Villamil (5.750), Salinas (4.350), Atacames (3.900), Chipipe (3.450) y Bajo Alto (2.537), zonas en las que se reactivó la economía local de diversos tipos de negocios.

Atención de emergencias

Según el Servicio Integrado de Seguridad (ECU 911), hubo una reducción del 17 % en las emergencias en el festivo por el Día del Trabajo respecto al mismo asueto del año pasado.

Las emergencias registradas este año totalizaron 40.304 frente a las 48.376 de 2021, indicó el ECU 911 en un comunicado.

Entre los cantones (municipios) con un mayor número de emergencias registradas se encuentran Guayaquil (8.014), Quito (7.929), Cuenca (1.841), Ambato (1.300) y Santo Domingo (1.093 emergencias).

Según el director general del ECU 911, Juan Zapata, en el feriado del Primero de Mayo se registró la movilización de 1’091.231 personas a diferentes destinos turísticos del Ecuador. EFE

FMI considera que Ecuador tiene espacio para más gasto en inversión

Lasso debe encontrar el equilibrio entre gastar menos, pero sin desordenar las finanzas estatales.

El organismo multilateral está revisando las cuentas públicas del país desde finales de marzo de 2022. Del éxito de esa revisión dependen nuevos desembolsos para el país.

Durante una rueda de prensa con medios latinoamericanos, el director del departamento para el hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Ilan Goldfajn, aseguró que Ecuador tiene espacio para incrementar su gasto en inversión pública.

Ese mayor gasto, sin embargo, debe le pone mayor presión al Gobierno de Guillermo Lasso para que maneje con mayor eficiencia las cuentas fiscales y no se vuelva a disparar el déficit y el endeudamiento.

Goldfajn puntualizó que los mayores ingresos petroleros «crean un espacio para que el país pueda hacer inversiones que fomenten el crecimiento, así como para producir colchones para asegurar la sostenibilidad fiscal en el largo plazo».

Estas declaraciones van en la línea de la propuesta ecuatoriana para que el FMI flexibilice las metas del acuerdo de financiamiento. El objetivo no es solo mejorar las expectativas de crecimiento de la economía, sino también que los ciudadanos vean obras tangibles y se puedan hacer gastos de emergencia en áreas como la vialidad y la salud.

Este martes 26 de abril de 2022, durante su habitual entrevista radial de cada semana, Lasso dijo que confía que pronto termine la revisión del equipo técnico del multilateral sobre las cuentas y metas fiscales del Ecuador. Con la finalización de esa revisión, se podrá recibir de manera inmediata un desembolso de $700 millones adicionales, los cuales se esperan desde finales de 2021.

Goldfajn reconoció que el plazo incial era en diciembre del año pasado, pero «hubo algunas decisiones que requirieron más planes. Tuvimos que pedir datos adicionales a comienzos de este año con los shock, la guerra, se afectaron varios países. Por eso fue importante hacer nuevas cifras. Ese fue el caso de Ecuador».

El funcionario del FMI recalcó que se espera finalizar «pronto» todas las conversaciones con las autoridades ecuatorianas. Hasta finales de 2022, se concretaría un desembolso más de $1.000 millones.

Alrededor de $14.000 millones de inversiones en infraestructura hasta 2025

En la entrevista radial, Lasso también dijo que no descarta volver a enviar una Ley de Inversiones a la Asamblea. Además, aseguró que con la ayuda de la inversión privada se espera concretar $14.000 millones en proyectos de infraestructura hasta 2025.

Entre esos proyectos están un tren multipropósito, que conecte a las zonas mineras del país con Esmeraldas y Puerto Bolívar; la autopista Quito-Guayaquil; así como las vías Cuenca-Guayaquil y Guayaquil-Machala.

El Primer Mandatario afirmó que el país goza de buena salud macroeconómica (menos déficit fiscal y mejor manejo de las cuentas públicas), pero le preocupa que eso no se vea reflejado en el bolsillo de los ciudadanos. Por eso, el Gobierno necesita gastar con mayor criterio y eficiencia para evitar malestar social.

Sin embargo, esa buena salud macroeconómica se contrapone con los reclamos sobre falta de insumos en el Registro Civil, deudas en el sistema de salud, e incluso atrasos de pagos en el sector público. En esos atrasos están compromisos pendientes con entidades como el IESS. Esos desfases también son parte de la revisión del FMI. (JS)

Los altos precios del petróleo son la perfecta excusa para gastar más

IMPORTANCIA. Presidente Lasso tiene el reto de no desperdiciar una nueva bonanza petrolera

En la anterior bonanza petrolera los ingresos aumentaron 152%, pero los gastos se dispararon en más de 230%. La economía no se fortaleció y los beneficios se esfumaron en poco tiempo.

Desde el 1 de enero de 2022, el precio del barril de WTI, que es el crudo de referencia para Ecuador, ha promediado un poco más de $91. Con esos niveles, se han despertado los apetitos de varios sectores políticos y sociales para exigir al Gobierno que aumente el gasto público.

La tentación de una política económica populista, en medio de una nueva bonanza, está detrás de temas como la aprobación de un aumento salarial a los maestros. Esa aprobación, desde la Asamblea, podría triplicar el déficit fiscal (más gastos que ingresos); además de provocar una crisis parecida a la que se inició en 2015, luego de ocho años de altos precios del crudo.

El exministro de Economía, Mauricio Pozo, puntualizó que crear más gasto pero sin financiamiento (la nueva bonanza puede durar unos meses) no solo atenta contra la misma economía del país, sino también sobre las posibilidades de generar empleo.

“Lo dije cuando estuve en funciones públicas y hoy lo repito. Crear gastos sin financiamiento es atentar contra la sanidad fiscal y el programa económico. Ningún sector, ni el Magisterio ni otro puede aumentar gastos sin ingresos. El problema es el empleo, no el nivel salarial”, puntualizó.

A continuación, se detalla las claves de la tentación populista del gasto cuando el precio del crudo aumenta:

1.- Entre 2002 y 2006, con un precio promedio del barril de petróleo en $33,9, el gasto en el Presupuesto General del Estado (PGE) no superaba los $10.359 millones al año. En ese periodo, no hubo déficit fiscal, sino superávit (más ingresos que gastos) de entre 0,7% y 2,85%. La economía creció a más del 3,5% anual y la pobreza cayó a mínimos.

2.- A partir de 2007, el precio del petróleo comenzó a incrementarse. Se mantuvo en niveles altos que en promedio llegó a más de $80 por barril hasta 2014. En ese contexto, el Gobierno de Rafael Correa sucumbió ante la tentación de una política económica populista de la bonanza.

3.- De 2007 a 2009, el gasto en el PGE pasó de $11.126 millones a $18.833,8 millones; es decir 69% más en dos años. Entre 2010 y 2014, con un precio promedio del crudo que comenzó en $71,5 y llegó a superar los $98 por barril, la escalada del gasto fue descontrolada: $20.894,5 en 2010; $24.749,1 millones en 2011; $27.579,4 millones en 2012; $33.890,4 millones en 2013 y $37.735,6 millones en 2014.

4.- En 8 años, entre 2007 y 2014, los ingresos petroleros aumentaron más del 152%; pero el gasto público se disparó más del 239%. Es decir, no solo que se consumieron todos los ingresos extra, sino que se inició un espiral de endeudamiento público.

5.- Ecuador pasó del superávit al déficit fiscal. Ese déficit fluctuó entre -0,13% del Producto Interno Bruto (PIB) a picos de entre -4,57% y -5,22% del PIB en 2013 y 2014, respectivamente. En total, en los años del segundo boom petrolero, solo para cubrir ese déficit fiscal se tuvo que adquirir nueva deuda por $15.790 millones. Eso sin sumar los más de $18.000 millones en deuda china para hacer obras, que en la gran mayoría de los casos se hicieron con fallas y sobreprecios.

6.- Entre 2007 y 2014, el gasto en salud y educación se incrementó en $5.373,6 millones, pero los pagos de deuda y subsidios se dispararon en más de $13.000 millones. En otras palabras, la mayoría de la bonanza se hipotecó en más deudas y en construir una clientela política que le deba su mejor situación económica al Gobierno de turno.

7.- Cuando los precios del petróleo bajaron a un promedio de $38,4 por barril entre 2015 y 2016, la economía pasó a crecer menos de 1%, las mejoras en el empleo se esfumaron rápidamente porque el Gobierno tuvo que recortar más de $3.660 millones en gasto en dos años.

8.- Andrea Mendoza, economista, explicó que cuando se produjo el terremoto de Esmeraldas y Manabí, la economía nacional estaba en la misma situación que cuando llegó la pandemia, es decir, sin ahorros, con sobreendeudamiento, sin cambios sustanciales para mejorar la producción y la generación de empresas.

“Se despilfarró la bonanza creyendo que solo con gastar más desde el Estado se solucionarían todos los problemas del país. Ahora, con un nuevo ciclo de precios altos, se levantan las mismas voces desde sectores políticos y sociales para que se gaste todo”, dijo.

9.- Actualmente, con un precio del petróleo de más de $100 por barril, se comienzan a sentir las presiones para que aumente nuevamente el gasto. Desde la Asamblea, sin establecer fuentes de financiamiento, se aprobó una subida salarial de alrededor de entre $2.300 millones y $4.000 millones para los maestros.

El presidente de la República, Guillermo Lasso, ha puntualizado que esa medida es inviable, y junto a las intenciones de derogar la reforma tributaria, podría disparar el déficit fiscal para 2022 desde $2.300 millones a más de $7.000 millones. Este retroceso borraría los esfuerzos hechos en 2021 para ordenar las finanzas públicas.

10.- En el mejor de los casos, si el crudo mantiene un precio promedio de $90 por barril durante todo el año, los ingresos adicionales para el fisco serán de $1.500 millones. Esos ingresos se utilizarían para pagar parte de la deuda con el IESS, implementar un plan de rehabilitación de carreteras por $550 millones y cubrir las pérdidas de la paralización de los dos principales oleoductos del país durante las últimas semanas de 2021. (JS)

La nómina del IESS cuesta más de $665 millones al año

REALIDAD. Las atenciones médicas son el mayor gasto de la seguridad social

Más del 70% de los funcionarios son médicos, enfermeras, técnicos y otros especialistas vinculados a la atención de salud.

Ante la crisis continua que vive el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), voces ciudadanas, políticas y sociales apuntan a que se debería hacer un ajuste integral en la burocracia de la entidad, como parte de las medidas para darle alivio financiero.

En este sentido, la pregunta de fondo es si el gasto en sueldos está inflado o no tiene relación con la realidad del país.

Con corte al 31 de enero de 2022, los salarios de los funcionarios del IESS cuestan alrededor de $55,44 millones al mes, es decir, $665,27 millones al año (incluyendo décimos, horas extra y otros ingresos complementarios).

 Actualmente, existen 35.477 personas en la nómina, la cual administra cinco fondos entre los que se incluyen uno de salud con un sistema de hospitales y centros de atención en todo el país.

Fondo de salud genera el mayor gasto

La mayoría del gasto en sueldos se va a financiar los servicios sanitarios. Así, el IESS desembolsa alrededor de $505,49 millones al año para pagar a médicos, enfermeras, técnicos, laboratoristas, paramédicos, y más personal de salud.

Ese personal consta actualmente de 25.058 funcionarios, los cuales en promedio ganan $1.527,22. Del total, 6.183 profesionales, es decir un poco más del 24%, son médicos y cirujanos especialistas.

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Faltan especialistas para cubrir demanda

Uno de los problemas del IESS es que, ante la gran demanda por servicios de alrededor de 9,8 millones de personas al año, se necesitan más especialistas.

Andrés Jaramillo, médico internista y exfuncionario de la seguridad social, explicó que en el país, a través de malas decisiones políticas durante la década correísta, se cerraron la mayor parte de las opciones de especialización.

“Eso redujo drásticamente las posibilidades de tener más ecuatorianos preparados en campos por fuera de la medicina general y familiar. La consecuencia es que las citas médicas para un gran número de dolencias se acumulan sin atención rápida”, puntualizó.

En promedio, un médico o cirujano especialista en el IESS cobra un sueldo mensual de $2.249, sin incluir ingresos adicionales como décimos y horas extras.

Más atenciones con menos financiamiento

A pesar de representar la mayor parte del gasto en el IESS, el fondo de salud recibe apenas el 5% de los aportes mensuales de alrededor de 3,2 millones de afiliados. En esta área, ante la creciente demanda de atenciones médicas, las presiones para mayores gastos son inevitables.

En la década correísta se amplió el universo de atenciones a los hijos menores de 18 años de los afilados, y se profundizaron los problemas de financiamiento para proveer servicios de salud a jubilados y pacientes con enfermedades catastróficas.

En lugar de hacer una reforma integral, se optó por una fórmula en donde, por unos años, se aumentó, del 5,71% al 9,94%, el porcentaje que iba para financiar el seguro de salud. Ese aumento se logró quitándole recursos a otros fondos, principalmente de pensiones.

El resultado de la tristemente recordada resolución 501 fue desfinanciar el sistema de jubilaciones, y ni siquiera cubrir el creciente gasto por atenciones médicas.

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Los puestos administrativos representan el 29%

Con esta realidad como punto de partida, el espacio de ajuste en salud es escaso, por lo que queda revisar lo que se va en sueldos de puestos administrativos.

Cada año, en esos puestos se va un gasto de $159,78 millones. En total, 10.419 personas están en funciones de dirección, coordinación, jefatura, auxiliares, gerentes, entre otros.

En el mejor de los casos, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se podría optimizar para ahorrar alrededor de $47,93 millones anuales. Ese monto no es nada despreciable, y podría ir para contratar más especialistas o más medicinas.

Sin embargo, eso no soluciona los problemas estructurales del IESS. Manuel González, economista, comentó que “el IESS no debe administrar hospitales y proveer servicios de salud”.

La reforma que se debería plantear en este caso sería que toda esa atención la asuma el Ministerio de Salud. Sin embargo, eso no está en los planes del Gobierno. (JS)

En 2020 el fondo de salud cerró con un déficit de $529,8 millones. Hasta 2028, ese déficit llegará a más de $1.680 millones.

¿Cómo afectará a los hogares subida del impuesto a la renta?

Solo un pequeño porcentaje de la población gana $2.000 o más al mes.

Menos salidas a comer, menos consumo de telefonía y televisión pagada son parte de los ajustes. También se piensa mensualizar décimos y fondos de reserva.

Uno de los temas que más rechazo ha provocado de la reforma tributaria de Guillermo Lasso es la reducción de los gastos deducibles y el aumento promedio del 255% en el pago del impuesto a la renta.

El principal argumento en contra es que se está afectando a la clase media, que es el motor del consumo en el país. Sin embargo, el Gobierno ha dicho que los que pagan más desde este 2022 son el 3,4% de la población con ingresos mensuales iguales o superiores a $2.000; mientras la mayoría de ecuatorianos no sufren ningún incremento.

Sin embargo, ese pequeño porcentaje de la población es el de mayor poder adquisitivo, y su gasto mensual influye en la demanda de mercado interno.

Por eso, la Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil (UTEG) realizó una encuesta para entender cuáles es el impacto real en las familias de mayores ingresos, y si las mayores cargas en el impuesto a la renta les obligarán a deja o reducir sustancialmente el consumo de ciertos bienes o servicios.

Más de la mitad de las familias reducirán su gasto

El 54,8% de las 273 familias encuestadas respondió que la mayor carga tributaria provocará inevitablemente un ajuste en el nivel de gasto. En términos generales, se aseguró que se tendrán que reducir las salidas a restaurantes, la compra de ropa, los paseos y viajes; además de postergar planes para iniciar programas de educación de cuarto nivel.

Sin embargo, en términos específicos, los mayores ahorros vendrían por el lado de disminuir el consumo y los planes en telefonía móvil; y las suscripciones a televisión de paga.

Solo 1% de los encuestados respondieron que está pensando seriamente en  cambiar a sus hijos de colegio o dejar de contratar servicio doméstico.

El peligro de mensualizar décimos y fondos de reversa

Por el lado del ingreso, alrededor del 20% de los encuestados puntualizó que buscará equilibrar el presupuesto mediante medidas como la mensualización de los décimos y los fondos de reserva.

Andrea Valladares, asesora en finanzas personales, explicó que esa mensualización es completamente contraproducente porque, sobre todo en el caso de los fondo de reserva, el objetivo es que esos recursos se acumulen a lo largo del tiempo y sirvan como una ayuda al momento de quedarse sin trabajo o tener algún imprevisto importante.

De acuerdo con Valladares, se deben buscar formas de generar ingresos extra, no solo en el contexto actual de mayor pago de impuestos, sino siempre. Eso es de gran ayuda para asegurar el presupuesto personal y familiar, e incluso reducir el impacto de fenómenos como el estrés financiero.

La encuesta de la UTEG estableció que el 46% de los encuestados tendrá que destinar entre $1 y $199,99 de sus ingresos mensuales al pago del impuesto a la renta; otro 24% tendrá una afectación de hasta $399,99; mientras el 30% restante tendrá que desembolsar $400 o más de su salario del mes.

¿Se facturará menos?

Otra de las críticas a la reforma tributaria de Lasso es que, a través de la reducción a $5.000 anuales en el límite de los gastos deducibles, se está desincentivando que las personas pidan factura porque ahora la rebaja en el pago de impuesto es mucho menor en comparación a lo que pasaba antes.

De acuerdo con la encuesta de la UTEG, el 69,2% de las personas que ganan $2.000 o más seguirán pidiendo facturas de manera normal, sin ningún tipo de cambio o discusión. Sin embrago, un 24,9% respondió que ya no pediría ningún tipo de comprobante de venta porque no le sirve para nada.

Javier Bustos, abogado tributario, consideró que esta última posición es absurda, y se puede convertir en un boomerang para los mismos contribuyentes.

“Si se siente afectado por la reforma, debido a que el pago aumentó de manera considerable, con más razón debe pedir factura en todo lado para no fomentar la informalidad. Si no lo hace, se seguirá reproduciendo una realidad en donde se pone más peso en los pocos formales para compensar a una mayoría que está fuera del sistema. Es decir, estaría jugando en contra de usted mismo”, concluyó. (JS)

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Gobierno debe revisar su política de gasto en educación.

La nómina estatal fluctúa entre extremos como los más de $8.000 mensuales que gana el presidente del Consejo de Gobierno de las Galápagos y los menos de $900 para los docentes de educación básica.

De una nómina de 510.800 burócratas, dentro del Gobierno Central, solo el 4,99%, es decir, 25.519 personas ganan más de $2.500 mensuales.

En el otro extremo, alrededor del 51% de los funcionarios en el sector público reciben una remuneración de menos de $1.000 al mes. Dentro de esta mayoría están empleados de sectores que, al menos en el discurso, son parte de las prioridades del gasto estatal.

Así, por ejemplo, un profesor de primaria y secundaria, en promedio, accede a un ingreso de $871,5. Ese nivel, que ya es bajo, cae aún más si se habla de una profesora de parvularia para los niños más pequeños. El salario llega a los $527 mensuales.

En este contexto, lo que recibe un docente de educación básica es nueve veces menor que la nómina del puesto mejor pagado en el Gobierno Central. Ese puesto es el del presidente del Consejo de Gobierno de las Galápagos, con un sueldo de $8.033,40.

Si se compara con los $4.869 de un asambleísta, la diferencia es de seis veces; incluso existe una brecha grande con respecto a la situación de un profesor universitario a tiempo completo, cuyo sueldo promedio llega a $3.380,80.

Andrea Núñez, economista e investigadora de manejo fiscal, explicó que uno de los problemas estructurales del país es que no se le da la suficiente importancia e inversión a los niveles de educación elemental y básica.

“De qué sirve destinar tantos recursos a la educación superior si no arreglamos primero los problemas en la base, es decir, en la educación primaria y secundaria pública. La infraestructura ha sido descuidada por años; y las remuneraciones son de las más bajas en el Estado”, acotó.

El Gobierno de Guillermo Lasso, independientemente de que esté dentro del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), debe hacer una real revisión de cómo gasta los escasos recursos que tiene; y donde tiene más beneficios la inversión.

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Establecer prioridades

De los más de $558 millones que se gastan cada mes en la nómina del Gobierno Central, alrededor del 15%, es decir, $80,89 millones van a los burócratas que ganan más de $2.500.

Otros $204,89 millones llegan al 51% que tiene ingresos menores a $1.000; mientras $272,34 millones se desembolsan a un 34% de mandos medios, técnicos, analistas, asesores y hasta jefes de unidades y departamentos.

Pedro Bolaños, economista y exconsultor de organismos internacionales, comentó que Lasso y su ministro de Economía, Simón Cueva, están frente a un dilema trascendental: examinar quiénes aportan valor y hacer una optimización sensata; recortar a como dé lugar sin mirar dónde se hace; o aplicar la nueva receta del FMI.

Según esa receta, se deben ir descartando la mayoría de los 80.000 contratos ocasionales que todavía están vigentes; e ir cubriendo las vacantes con burócratas contratados con menores sueldos de los actuales.

“En ciertos casos sí puede tener sentido esa vía de solución, pero se debe tener cuidado de no ahondar las desigualdades en la nómina pública. Por ejemplo, una buena parte de los docentes primarios y secundarios están bajos esa modalidad contractual”, puntualizó.

Sin embargo, tampoco es viable un aumento general de sueldos para los docentes de niveles básicos, si antes no se determina fuentes de financiamiento de ese gasto adicional, o dónde se puede recortar para pasar recursos a destinos más prioritarios.

“La ley de educación intercultural, aprobada a inicios de 2021 por la Asamblea, pudo haber tenido buenas intenciones; pero fue irresponsable porque determinó un alza de sueldos sin ninguna fuente adicional de ingresos. Esa es la típica receta para el desastre”, acotó Bolaños.(JS)

Made with Flourish

El Gobierno tiene 510.800 burócratas al cierre de 2021

REALIDAD. El sector de la salud es uno de los que más gasto representa

En 2018, el número ascendía a 541.388, lo que significa que se han perdido 30.588 puestos en cuatro años. El gasto mensual actualmente llega a casi $570 millones

En noviembre de 2021, la nómina en el Gobierno Central significó un gasto de $569,93 millones. Ese gasto se reparte en las remuneraciones de 510.800 burócratas, de acuerdo con la información disponible en el recientemente lanzado portal de datos abiertos.

Un análisis del Observatorio de la Política Fiscal (OPF) estableció que la nómina estatal sumaba 541.388 funcionarios en 2018. En otras palabras, en los últimos cuatro años, la reducción neta de la burocracia (tomando en cuenta entradas y salidas) llega a 30.588 puestos de trabajos, es decir, el 5,6%.

Escaso análisis de nómina

El promedio de los sueldos en el sector público está en $1.115,75 mensuales al cierre de este año. Esto representa un 92% más que el promedio de $580 que recibe como remuneración un trabajador formal en el sector privado.

Sin embargo, todavía 83.067 burócratas tienen contratos ocasionales. De ese total, 50.189 (60,40%) corresponden a trabajadores, tanto operativos como administrativos, dentro de salud y educación.

Santiago Bolaños, economista, comentó que una de las aristas del mal manejo en el gasto público es que la mayoría de los contratos temporales están concentrados en los sectores que en teoría deberían ser prioritarios.

“En el Gobierno de Lenín Moreno se hicieron recortes sin criterios de eficiencia ni de prioridad. Nunca se presentaron los tan anunciados análisis de planta óptima en entidades como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). El actual Gobierno de Guillermo Lasso debe generar ahorros, pero sin afectar servicios básicos”, dijo.

¿Se debe recortar la nómina pública?

Según Alberto Acosta Burneo, economista y editor de Análisis Semanal, hay espacio de recorte, incluso en los sectores prioritarios, debido a que se estima que hay un exceso de alrededor del 15% en puestos administrativos.

A pesar de eso, esas estimaciones no se sustentan en ningún tipo de estudios oficiales, tanto desde los últimos tres Gobiernos, sociedad civil u organismos internacionales. En otras palabras, no hay sustentos técnicos de ningún tipo para saber qué tamaño de nómina sería el adecuado para un país con las necesidades del Ecuador.

Bolaños puntualizó que todos hablan de la ineficiencia en el gasto público, pero nadie ha podido concretar en donde están los puntos críticos y cómo se puede optimizar para que el dinero vaya a donde más se necesita.

Sin despidos hasta que mejore la economía

En su discurso del 24 de mayo de 2021, Guillermo Lasso ofreció un sector público eficiente para “erradicar el hambre, la enfermedad, la falta de educación, el abandono”. Para eso se haría una auditoría integral para identificar el mal gasto en nómina, entre otros destinos, y dar más financiamiento a la inversión.

Ese cambio de prioridades no se ve en el presupuesto para 2022, donde la inversión solo se lleva $0,05 de cada $100.

José Gabriel Castillo, viceministro de Economía, ha asegurado, sin dar mayores detalles, que está analizando cómo se optimizará el gasto; pero ha descartado que se vaya a impulsar despidos en el sector público mientras la reactivación económica no genere el suficiente empleo en el sector privado.

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Seis de cada diez burócratas están en salud, educación y defensa

Con corte a noviembre de 2021, el 65% de la nómina estatal está concentrada en cuatro áreas. Así, se registran 51.649 policías, los cuales generan un gasto mensual en sueldos de $66,36 millones. En el caso de los militares, el número de funcionarios llega a los 41.256, con un gasto mensual de $59,67 millones.

Por su parte, la nómina en el sector de educación suma 184.447 personas, lo que representa un desembolso al mes de $160,77 millones. Mientras, en salud, el número de colaboradores es de 56.138, con un gasto de $58,16 millones.

En este contexto, estas cuatro áreas suman un peso económico de $344,96 millones, es decir, el 60,53% de los $569,93 millones que se desembolsa mensualmente por gasto en sueldos dentro del Gobierno Central.

En promedio, la remuneración en los sectores prioritarios llega a $1.346 mensuales; pero los peor pagados son los docentes, con un sueldo de $872. (JS)

Desde 2018, el empleo formal en el sector privado se ha reducido en más del 40%; mientras que la caída en el sector público es de menos del 6%.

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¿Se puede gastar en lo que más nos gusta sin remordimientos?

El método del gasto consciente puede liberar de estrés el manejo de las finanzas personales.

La clave es pasar de un manejo tradicional del presupuesto a uno donde no solo se enfoque en sus necesidades, sino también en sus deseos personales. 

Una de las quejas más frecuentes del consumidor medio ecuatoriano es que resulta  frustrante tener un presupuesto que casi nunca se consulta ni se actualiza.

En la mayoría de los casos, las excusas para no cumplir con lo presupuestado incluyen que «surgieron gastos” o se olvidó de «contemplar esta cena” o “ese pantalón le enamoró”. Hay muchas  justificaciones y, entre todas estas improvisaciones, se llega al final del mes con el saldo en rojo  ”y un sentimiento de culpa que no nos quita nadie.

Gasto consciente es la solución

Conscious spending o gasto consciente es un plan financiero que le aconseja gastar cuanto quiera en lo que le gusta y recortar dinero en aquello que le importa poco. Se trata de crear hábitos positivos de gasto que contemplen aquello que de verdad le hace feliz y que incrementa su satisfacción, sin sentir ningún remordimiento.

Creado por el norteamericano Ramith Sethi, experto asesor en finanzas, y publicado en su libro ‘I Will Teach You To Be Rich’, este método sugiere despedirse del presupuesto tradicional porque, a pesar de ser una buena herramienta para gestionar los ingresos y gastos mensuales, suele ser muy restrictivo respecto a los deseos personales, enfocándose solo en las necesidades.

En conclusión, le guía no solo por aquello en lo que debe gastar, sino también en lo que quiere gastar.

Tres pasos para hacer su plan de gasto consciente

1. Categoriza sus gastos actuales

Antes de empezar a gastar, se deben clasificar las salidas de dinero de acuerdo a cuatro categorías:

Gastos fijos: Aquellos que necesita para vivir, como la vivienda, servicios básicos, alimentación, préstamos, etc.

Inversiones: Puede incluir el fondo para emergencias o una inversión a plazo fijo.

Ahorro: ¿Cuáles son sus metas financieras para el futuro? Incluye aquellas que van desde el corto hasta el largo plazo.

Pasiones y gustos: Todo aquello que considere innegociable y en lo que gasta sin importar que no esté en el presupuesto.

2.- Divida y automatice

Una vez que ha clasificado sus gastos, es hora de decidir qué porcentaje va a asignar a cada uno de ellos. Para hacerlo puede escoger entre las siguientes reglas:

50/20/30: Donde el 50% de sus ingresos es para gastos fijos, el 20% es para las metas de ahorro y el 30% lo gastará sin remordimientos en sus deseos.

80/20: Donde el 20% está destinado a sus deseos y el 80% a lo que necesita, es decir, sus gastos fijos, ahorro e inversiones.

Uno de los puntos más complejos de la gestión diaria del dinero es que en muchos casos debe recordar fechas de pago o movimientos bancarios que ha hecho en días pasados.

Por eso, el plan de gasto consciente le recomienda automatizar sus flujos de dinero. Esto se puede lograr con tres acciones concretas:

Cambiar sus fechas de pago: Llame a sus proveedores de servicios y cambie el día de pago para hacerlos todos el mismo día.

Automatice pagos con Banca Web: Configura sus pagos pendientes como favoritos y prográmelos. Así, se liberará de esos pendientes cada mes.

Separe el ahorro: Automatícelo a través de una cuenta de ahorro programado. El porcentaje que haya decidido ahorrar se moverá automáticamente a esta cuenta, en la fecha que escoja.

3.- Haga un seguimiento

Para su tranquilidad y paz mental este es un paso que no se puede saltar. Con un seguimiento de sus gastos se asegurará de mantener el orden que ya ha establecido previamente en sus finanzas.

Sentirá la confianza de gastar libremente en lo que ha planificado. Ver cómo sale su dinero de la cuenta bancaria ya no será una preocupación, sino una certeza.

Para hacerlo, en este punto es una buena opción volver a su hoja del presupuesto mensual y monitorear que efectivamente esté enfocando bien sus gastos.

Otra herramienta útil es utilizar su Banca Móvil para descargar sus movimientos y dar seguimiento a sus salidas de dinero. (JS)

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