Tungurahua tiene déficit de al menos 20 fiscales

Situación. Varios casos no son atendidos debido a esta falta de personal en la Fiscalía.

Desde la Fiscalía General del Estado se dio a conocer que existe un déficit de fiscales a nivel nacional lo cual preocupa a los ciudadanos, pues aseguran que esto dificulta las investigaciones y la resolución de casos.

Pese a la incorporación de 577 fiscales a nivel nacional el promedio general es de 4,8 fiscales por cada 100 mil habitantes, es decir existe un déficit del 60%, puesto que, según los estándares internacionales se debe contar con al menos 12 fiscales por cada 100 mil habitantes.

En Tungurahua la realidad no es distinta, ya que existe un déficit de al menos 20 fiscales para cumplir con el estándar internacional.

 

Preocupación

Varios son los ciudadanos que aseguran tener una desconfianza en la Fiscalía, puesto que existen diferentes procesos que no son atendidos correctamente, al parecer por esta falta de agentes investigadores de Fiscalía.

Uno de los casos más conocidos es el de la joven desaparecida Giovanna Pérez, donde la madre de la víctima denuncia diferentes falencias del sistema desde el inicio del caso, indicando que no se trató con la prolijidad que requiere.

A este caso se suman otros, entre ellos el que involucra a autoridades municipales y gubernamentales en Tisaleo, luego de la caída de un graderío que dejó el saldo de dos personas fallecidas y varias víctimas con discapacidad, las mismas que aseguran que hasta la fecha no han recibido una atención y peor resultados de la investigación del caso.

Cristian Pérez, analista en temas judiciales, manifestó que el insuficiente número de servidores públicos dentro de la Fiscalía no permite atender con celeridad los procesos que se sustancian y eso implica una vulneración al derecho a la tutela judicial efectiva.

“Vemos que hay procesos represados en instancias de investigación previa, hay procesos que no cuentan con investigación prolija, profunda o técnica que permita esclarecer o determinar los elementos para identificar responsabilidades precisamente por la carga procesal que tienen los servidores de fiscalía”, comentó.

 

EL DATO
Actualmente 27 fiscales laboran en la provincia.

Autoridad

Galo Romero Torres, director de Fiscalía Provincial de Tungurahua, manifestó que se reconoce este déficit de fiscales, esto debido a las limitaciones económicas que vive el país, sin embargo, se trabaja con los medios al alcance para cubrir esta falencia.

“Es evidente e innegable la situación económica, por la pandemia, por la crisis a nivel mundial que generan una serie de factores que afectan la economía y las instituciones”, dijo.

El Fiscal Provincial aseguró que se espera que de a poco se vaya mejorando la situación económica, mientras tanto, las gestiones para conseguir la designación de los fiscales necesarios en la provincia, continuará.

Explicó que no se trata solamente de los 20 fiscales, sino también de su equipo de trabajo que consiste en un secretario y un asistente, lo cual demanda más presupuesto, sin mencionar que además se requiere del mobiliario, equipos tecnológicos y más. (FCT)

El Gobierno está a la espera de la «gran noticia» desde el FMI

El Primer Mandatario ha reconocido que en su primer año se enfocó en reducir el déficit público.

El aval a las cifras fiscales, que es considerado por el Gobierno de Lasso como uno de sus mayores logros a la fecha, es el espaldarazo que lleva esperando más de un mes. 

Durante su última entrevista semanal de radio, el presidente Guillermo Lasso aseguró que durante esta semana (del 3 al 6 de mayo de 2022) se esperan grandes y buenas noticias desde el Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo multilateral lleva más de un mes (desde finales de marzo) revisando las cifras fiscales y económicas dentro del programa de financiamiento a Ecuador.

«Necesitamos inversión extranjera, apoyo de los multilaterales de crédito, como el Fondo Monetario, del cual espero esta semana tener una muy buena noticia», dijo Lasso.

En concreto, se espera que el FMI avale el manejo macroeconómico y de las cuentas públicas, lo cual abrirá la puerta para recibir $700 millones de manera inmediata; y $1.000 millones más hasta finales de 2022

El Primer Mandatario recalcó que no se podrá lograr una «relación positiva» con esos organismos «si no hay seguridad de gobernabilidad en Ecuador».

Esas declaraciones retratan una de las principales preocupaciones detrás de la negociación con el multilateral. Desde el Gobierno, según Oswaldo Landázuri, analista económico y empresario, se percibe que han sido alumnos aplicados y han cumplido todos los deberes, por lo que el respaldo del FMI es indispensable para arrancar con pie firme el segundo año de mandato. Ese respaldo se puede esfumar si las presiones políticas y sociales internas hacen que las metas dentro del acuerdo sean inviables.

«En el fondo, Simón cueva y el equipo de economistas de Lasso deben estar pensando en pasar el susto de este año; reducir el déficit y esperar que el siguiente año va a ser mejor. Pero no se están dando cuenta que si baja el precio del petróleo volvemos al mismo problema de insostenibilidad del gasto. Solo este año se necesitan alrededor de $9.000 millones de deuda«, puntualizó.

En otras palabras, a las autoridades nacionales les preocupa que todo lo avanzando en los primeros 12 meses vuelva a cero si no hay flexibilidad tanto desde el multilateral como desde la sociedad ecuatoriana.

El aval o visto bueno del FMI es indispensable también para seguir recibiendo créditos de otros organismos como los $700 millones llegados el pasado 29 de abril de 2022 desde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). (JS)

TOME NOTA.- Desde el primer golpe de la pandemia, el déficit fiscal se ha reducido de más de $7.000 millones en 2020 a un poco más de $4.000 millones en 2021. La meta es llegar a $2.000 millones en 2022.

 

El boom petrolero baja el déficit, pero se queda corto para cubrir el gasto público

En promedio, el barril de petróleo ecuatoriano se vende a $7 menos de la cotización internacional del WTI.

Entre enero y marzo de 2022, se recibió 61% más por cada barril de crudo, pero faltaron $174 millones para igualar los pagos comprometidos en sueldos, transferencias, inversión y deuda.

A pesar de los extraordinarios precios del petróleo y el aumento de la recaudación de impuestos, los ingresos estatales no alcanzaron a cubrir todos los gastos básicos generados durante el primer trimestre de 2022.

La suma de tributos y crudo llegó a $4.319 millones de inyección de liquidez, lo que representó 26,92% más que en igual periodo de 2021. Sin embargo, la suma de pagos comprometidos en sueldos, transferencias, inversión y deuda pública totalizaron los $4.493 millones.

Así, en el inicio de 2022 se registró un déficit de $174 millones; mientras en el primer trimestre del año pasado el hueco fiscal fue de $1.295 millones.

Ana Viteri, economista e investigadora, explicó que las mejores condiciones internacionales reducen las necesidades de financiamiento; pero no solucionan los problemas estructurales de las finanzas públicas.

“Menos déficit significa que necesitamos menos deuda para cubrir los gastos, pero el dinero sigue siendo escaso. Solo en sueldos públicos se pagó $2.122 millones y quedaron pendientes $10 millones hasta el 31 de marzo de 2022. Ese monto es equivalente a más del 49% de los ingresos tributarios y petroleros”, dijo.

Un gran ingreso

Entre enero y marzo de 2022, el precio promedio del barril de WTI, que es el crudo de referencia para Ecuador, llegó a los $94,58. Sin embargo, el petróleo ecuatoriano de exportación se cotizó en un promedio de $87, es decir, con un castigo de más de $7 por barril.

En total, los ingresos petroleros al Presupuesto General del Estado (PGE), durante el primer trimestre de 2022, sumaron $671 millones. Eso representa $517 millones más que los $154 millones del mismo periodo de 2021, cuando la cotización del crudo nacional no superaba los $54,2.

Esos mayores ingresos, sin embargo, quedan lejos de los $1.105 millones que recibió el PGE en 2011, cuando el barril de crudo promedió alrededor de $87 entre enero y marzo.

Fausto Ortiz, exministro de Economía, explica que, al contrario de lo que sucedió en el boom petrolero durante el régimen de Rafael Correa, ahora hay más deudas, compromisos y preasignaciones que cubrir antes de que el dinero llegue al presupuesto estatal.

Si se suman los impuestos, el total de $4.319 millones representa el mayor ingreso fiscal desde los $4.092 millones registrados desde el primer trimestre de 2017.

Pero, no supera el promedio de más de 4.400 millones durante 2011 a 2015, de la mano de un promedio de dos reformas tributarias al año.

“Tenía mucho dinero, pero se lo gastó mal. El endeudamiento de esa época se sigue pagando hoy”, acotó Viteri.

El gasto se disparó

En 2011, con un precio promedio igual al actual ($87), el régimen de Rafael Correa desembolsó $86 por pago de intereses de deuda pública. Ahora, durante el primer trimestre de 2022, el gasto por ese concepto fue de $536 millones, lo quiere decir seis veces más.

En el caso de los sueldos, el monto pasó de $1.378 millones a $2.132 millones; mientras las transferencias corrientes crecieron de $426 millones a más de $1.000 millones.

Por eso, los mayores ingresos, en el mejor de los casos, permitirán que se reduzcan las necesidades de financiamiento. Según Fausto Ortiz, exministro de Economía, el actual ha obtenido $1.131 millones de nueva deuda hasta el 31 de marzo de 2022.

Casi 80% de esa nueva deuda se ha ido a pagar amortizaciones de endeudamiento anterior.

Hasta el 31 de diciembre de 2022, si los precios del petróleo y la recaudación de impuestos se mantienen al alza, en lugar de necesitar $9.792 millones de más endeudamiento, la cifra podría bajar a $7.500 millones. (JS)

Las cifras

Los ingresos petroleros

  • Por cada dólar de ingresos, casi $0,5 se van en el pago de sueldos en el sector público.
  • Los ingresos tributarios, entre enero y marzo de 2022, sumaron $3.648 millones, lo que representa $399 millones más que igual periodo de 2021.
  • Los ingresos petroleros, que llegaron al Presupuesto General del Estado (PGE), sumaron $671 millones, lo que significa $517 millones más que en el primer trimestre de 2021.
En promedio, el barril de petróleo ecuatoriano se vende a $7 menos de la cotización internacional del WTI.

El riesgo país en números rojos

Los altos niveles de riesgo país sirven para indicar que los mayores precios del petróleo no solucionan el problema fiscal. En lo que va de 2022, el riesgo país ecuatoriano ha promediado más de 791 puntos, con un pico de 895 puntos durante el pasado 7 de marzo.

Esto se debe a que las cuentas públicas siguen en rojo, y las presiones de aumentar el gasto proliferan en todos los sectores de la sociedad. Al aumento salarial del magisterio, aprobado por la Asamblea, se suman obligaciones pendientes con el IESS, reparaciones y mantenimiento de carreteras dañadas por el invierno, inversiones para rehabilitar el sistema carcelario, entre otras.

En comparación a los vecinos sudamericanos, solo Argentina tiene un mayor riesgo país con 1.714 puntos. En el caso de Perú y Colombia, a pesar de los problemas que atraviesan, el indicador llega a los 136 y 345 puntos, respectivamente.

¿Por qué la situación actual no se parece al boom petrolero de la época correísta?

Actualmente, el precio del crudo sube, pero existen más gastos y deudas que hace 14 años.

El boom petrolero le llegó a Correa con excedentes de más de $4.600 millones. Lasso heredó déficit de más de $250 millones al mes y deuda del 60% del PIB.

Este 7 de marzo de 2022, el precio del barril de crudo WIT, que es el de referencia para Ecuador, se está cotizando por encima de los $116.

La principal razón de esta nueva escalada es que la Unión Europea ha anunciado que emitirá un nuevo paquete de sanciones contra Rusia. Esas sanciones incluirían medidas concretas para comenzar a reducir la dependencia europea del gas ruso.

Muchas voces se han levantado en el país, sobre todo desde el 28 de febrero de 2022 cuando el petróleo se comenzó a cotizar a más de $100, exigiendo al Gobierno de Guillermo Lasso que gaste como en el segundo boom petrolero durante el Gobierno de Rafael Correa.

Freddy García, director de Estudios Económicos y Estadísticos de la firma Inteligencia Empresarial, aseguró que esos reclamos «no solo están alimentados por una especie de psicosis petrolera sino también por una amnesia fiscal».

A continuación se detalla por qué la situación actual es completamente diferente entre la realidad de Ecuador en 2022 y en 2008:

1.- Correa, antes de que los precios del petróleo se dispararan, heredó una situación fiscal con superávit de más de 2% del PIB (más ingresos que gastos) y una deuda pública que no superaba el 30%.

2.- Lasso heredó un déficit fiscal de casi -8% del PIB en 2020; y de -3% en 2021. Además, se necesitan pagos de más de $6.000 millones anuales para pagar una deuda que sobrepasa el 60% del PIB.

3.- El Gobierno actual al Gobierno le faltan entre $250 millones y $400 millones mensuales para cubrir todos los gastos y obligaciones, por lo que tiene que seguir endeudándose. Correa tenía bajos pagos de deuda e incluso recibió millonarios ahorros. El expresidente de la República, Alfredo Palacios, en una entrevista a El Universo, aseguró que heredó a Correa, en primer lugar, más de $2.000 millones por excedentes petroleros. Además, $2.600 millones en ahorros adicionales en dos fideicomisos para destinar gastos en obras públicas, salud, educación, entre otros.

Esa cantidad de recursos, según Palacios, permitió que Correa gobernara al inicio de su mandato mediante decretos de emergencia y gastara sin ningún tipo de control ni contrapeso.

A todo ese escenario favorable de base que tuvo Correa, se suma que desde 2009, y apalancado en los buenos precios del petróleo, se comenzó a endeudar en forma masiva con China. Esa deuda le permitió gastar sin consecuencias durante algunos años, pero cuando comenzaron a vencerse los plazos de pago estalló la crisis fiscal.

4.- El gobierno actual lleva menos de un mes con un precio internacional del barril de petróleo superior a $90. El gobierno de Correa vivió una bonanza de más de 996 días con un precio promedio superior a los $94 por barril. Según estimaciones, actualmente se necesitaría un precio de entre $108 y $118 durante por lo menos dos años para que se replique la realidad de la segunda bonanza petrolera.

5.- Si se promedia el precio del petróleo desde el 1 de enero de 2022 hasta la fecha, el valor llega a $90,5. A diferencia de la bonanza pasada, hoy la industria del fracking permite que, al llegar a un precio lo suficientemente alto, un montón de reservas petroleras en Estados Unidos puedan ser explotadas rápidamente, presionando a la baja el precio internacional del crudo. Eso quiere decir que las altas cotizaciones no pueden durar tanto tiempo como antes.

6.- En las actuales circunstancias, el Gobierno de Lasso debe utilizar con inteligencia las buenas cotizaciones del crudo. Por un lado, reducir las necesidades de endeudamiento que para este año se presupuestaron en $7.000 millones. Por otro lado, apartar una parte de los excedentes para ayudar a tres sectores: exportadores (golpeados por la guerra), salud y educación.

7.- Los altos precios de petróleo tiene una cara B donde se disparan los costos por subsidios e importación de combustibles. El gasto adicional podría llegar a $2.000 millones en 2022. Además, gasolinas liberalizadas desde diciembre de 2018 como la súper ya se cotizan a más de $5 por galón en Estados Unidos, y en Ecuador podrían superar los $4 durante el próximo 12 de marzo de 2022. (JS)

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Campaña donación voluntaria de sangre

DONACIÓN. Esmeraldas necesita de 200 a 300 pintas de sangre al mes.

Debido al déficit de sangre que existe a nivel nacional y en la provincia de Esmeraldas la Cruz Roja Ecuatoriana y la junta provincial de Esmeraldas emprenden una campaña para donar sangre, prevista para el próximo jueves 24 de febrero, y se desarrollará en las instalaciones de la Cruz Roja Ecuatoriana, ubicada frente al distrito de salud.

Raúl Bone, administrador de la Cruz Roja, explica que Esmeraldas necesita un promedio de 200 a 300 pintas de sangre al mes, cantidad que es difícil conseguir en la ciudad y representa un inconveniente para conseguirlas.

 “Toca traer desde otras provincias del país y especialmente existe dificultad en conseguir sangre de tipo O positivo”.

Además, señala que es evidente la escasez de donaciones en sangre y la demanda en la provincia verde es alta.

Donaciones

Para ser donante la persona debe estar en buen estado de salud, tener entre 17 y 65 años de edad, de 17 años con previa autorización del representante legal, pesar más de 50 kilos (110 libras), haber desayunado o almorzado, no tomar medicamentos, no haberse sometido a cirugías mayores durante el último año, no haberse realizado tatuajes o piercings durante el último año y portar un documento de identificación con fotografía al momento de asistir a la donación de sangre voluntaria.

Beneficios de donar

Dentro de los beneficios que significa donar están que el donante tiene derecho a 5 productos sanguíneos para él, o sus hijos menores de 17 años, y 2 productos sanguíneos para sus padres mayores de 65 años. Para acceder a este privilegio se debe contar con el carné que el donante recibe después de su donación, el cual tiene una vigencia de seis meses. (CS)

EL DATO
Las personas que deseen donar sangre deberán asistir de 08:30 a 16:00 el 24 de febrero a la Cruz Roja.

Bancos privados se vuelven importantes prestamistas del Estado

El ministro de Economía, Simón Cueva, es optimista sobre la situación fiscal del país.

Esas instituciones compran cada vez más bonos públicos. Estas compras, junto a la renegociación de la deuda china, reducirán la necesidad de más deuda externa en 2022.

Este 26 de enero de 2022, Simón Cueva, ministro de Economía, explicó en una rueda de prensa virtual que debido a tres factores principales se tendrá menos necesidad de endeudamiento externo durante este año.

En primer lugar, el funcionario recalcó que hay una mejor situación fiscal de lo previsto y esto reduce las necesidades de financiamiento. En 2021, el déficit fiscal fue alrededor de $350 millones menor a lo que inicialmente se proyectó con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En segundo lugar, Cueva recalcó que, de manera voluntaria, se ha podido ir colocando un número creciente de títulos, como bonos y cetes, con el sistema financiero ecuatoriano. En otras palabras, los bancos se están convirtiendo en una importante fuente de recursos, con condiciones favorables y a plazos cada vez más largos.

«La liquidez que tiene el sistema financiero en parte está ayudando a dar más crédito a las personas, pero también a financiar al Estado», dijo el ministro.

En tercer lugar, otro factor relevante para necesitar un menor nivel de deuda externa es la anunciada renegociación de la deuda con China.

Cueva recalcó que esa deuda está en valores cercanos a los $5.000 millones, pero en plazos de vencimiento más cortos que otras deudas.

«Dentro del servicio de deuda de los próximos años, las obligaciones con China son más importante que con otros acreedores. Se busca conseguir soluciones razonables para ir alargando los plazos y encontrando condiciones financieras más convenientes», acotó el funcionario nacional.

Del total del endeudamiento chino, $2.000 millones corresponden a la deuda comercial ligada a las preventas petroleras. Esta deuda comercial es una de las que con mayor interés se quiere renegociar.

El objetivo es que las entregas de crudo ecuatoriano sean mucho menores, y de esta manera quede más barriles libres para venderse en los mercados internacionales.

No hay problemas en relaciones con el FMI

Ante los cuestionamientos de por qué no se ha dado la visita de la misión del FMI para revisar el cumplimiento del acuerdo con Ecuador, Cueva aseguró que todo se debe a problemas exógenos.

«Ha habido efectivamente una pequeña demora, en parte ligada a factores exógenos. El ómicron y su propagación mundial desde diciembre hasta la fecha ha afectado», aseveró

Sin embargo, el Ministro aseguró que prácticamente todos los días se tiene reuniones técnicas virtuales para afinar las cifras; y además, recordó que todas las metas se han venido cumpliendo sin problemas.

Aseguró que la evidencia de las buenas relaciones con el FMI, otros multilaterales y los mercados internacionales es que el próximo martes 1 de febrero 2022, el directorio del Banco Mundial (BM) aprobará un nuevo préstamo a Ecuador por $700 millones.

Asimismo, ya se tiene adelantadas líneas de financiamiento con países como Japón y Francia, entre otros.

Durante los últimos años, el Gobierno ha recurrido, en promedio, a casi de $7.000 millones de deuda externa para cerrar sus cifras fiscales. Ahora, se necesitarán un poco más de $5.000 millones. (JS)

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La construcción de viviendas no cubre ni la mitad de la demanda anual de las nuevas familias

El sector no ha recuperado los niveles prepandemia.

El Gobierno se ha puesto una meta pequeña de menos de 27.000 casas construidas anualmente hasta 2025. El crédito sigue siendo un lujo para una minoría de la población.

El acceso a una vivienda propia sigue siendo una de las principales deudas sociales y económicas en Ecuador. Cada año, se crean 87.000 nuevas familias, pero incluso en los mejores momentos, solo se construyen anualmente un máximo de 40.000 casas.

Esa capacidad se vio seriamente disminuida durante el primer golpe de la pandemia. En 2020 se fabricaron 20.000 viviendas; y la recuperación de 2021 aumentó la producción a 30.000.

En este contexto, cada vez es más urgente que, tanto desde el Gobierno Central como los municipios, se tomen medidas efectivas para que el impulso al sector de la construcción se convierta en una prioridad nacional.

Sin políticas claras

Joan Proaño, vocero de Constructores Positivos, comentó que no se ven políticas claras para que más ecuatorianos puedan ser sujetos de crédito y obtener financiamiento. Además, la administración de Guillermo Lasso ha optado por una meta pequeña para sus programas públicos de vivienda.

“El Gobierno ha establecido una meta de 106.000 casas o unidades habitacionales hasta 2025, es decir, alrededor de 26.500 al año. Este plan es cumplible, no es demagógico ni populista; pero que alcanza para reducir el gran déficit habitacional en el país”, dijo.

Ese déficit, que se viene arrastrando desde hace muchos años, es de al menos 600.000 casas. Las promesas de los dos anteriores Gobiernos ni siquiera llegaron a un cumplimiento del 30%, con lo que se ha profundizado los problemas.

El crédito es un lujo para pocos

No solo hace falta que se replanteen las metas en los programas públicos, sino también que se dé un cambio total a las políticas de acceso al crédito y tasas de interés.

Actualmente, una familia necesita ingresos de al menos $854 mensuales para poder aplicar a financiamiento. Y, los préstamos subsidiados por el Gobierno no llegan ni al 30% de los hogares que buscan casa propia.

Ana Lucía Ruiz, constructora, recalcó que, más allá de los discursos presidenciales, no se ven una mejora en las condiciones de los préstamos en todo el sistema financiero.

“Las tasas subsidiadas de entre el 4,99% y 5% solo llegan a una minoría. Incluso en el Biess se está apostando por los créditos de consumo antes que por los hipotecarios”, puntualizó.

Por cada 1% que baje la tasa de interés, las personas podrían endeudarse en al menos un 9% más. Es decir, si el costo se reduce, más ecuatorianos estarían en condiciones financiar la casa propia que necesitan.

“Se hace un llamado a los bancos, pero luego la reducción de las tasas referenciales o máximas por parte del Banco Central fue irrelevante, casi nula”, lamentó Proaño.

Asimismo, también se deben reducir los requisitos mínimos de la entrada que se debe pagar. Los bancos piden que se desembolse el 30% del valor de la casa para acceder a financiamiento, eso es impagable para la mayoría de los ciudadanos.

En 2021, se registró un 23,27% más de reservas de viviendas en comparación a 2020. Sin embargo, ese nivel todavía es 11,3% menor a 2019.
Antes de la pandemia, el sector de la construcción generaba más de 237.000 empleos adecuados. El número cayó a 167.000 en 2020 y se recuperó a 205.000 en 2021.
Desde 2018, la concesión de préstamos hipotecarios, a través del Biess, pasó de $2.020 millones a $1.750 millones

Menos tramitología y más terrenos

El sector de la construcción asegura que también se necesitan acciones concretas para reducir la tramitología para sacar permisos y licencias en los municipios. Asimismo, se deben poner a producir los cientos de terrenos abandonados o sin uso a lo largo del país.

Una buena parte de esos terrenos son de propiedad del Ministerio de Vivienda, a través de Inmobiliar, y de los mismos municipios. Por eso, se podría aplicar precios preferenciales o mecanismos como canje para que vayan a programas habitacionales.

Es decir, se entregan los predios a cambio de que se construyan un número determinado de viviendas.

Biess busca mayor rentabilidad a costa de menos hipotecarios

Para 2022, el Biess tiene presupuestado que por cada $1 en créditos hipotecarios se dará $5 en créditos quirografarios. La apuesta es generar más ingresos por financiamiento de consumo, e incluso se lo incentiva con una reducción del 14% al 11% en la tasa de interés.

Por el otro lado, se pondrá requisitos más estrictos para el financiamiento de vivienda, y ni siquiera se proyecta reducir el tiempo para su concesión (al menos 160 días).

Así, la rentabilidad se sustenta en menos préstamos hipotecarios; en lugar de que se busquen soluciones para recuperar el dinero invertido en hidroeléctricas paradas, o en los fideicomisos que no dan resultados.

En los últimos años, el Biees pasó de tener el 65% de la participación en el mercado de financiamiento inmobiliario, a no supera el 35%. (JS)

 

Ecuador cerró 2021 con déficit fiscal más bajo en cinco años

El aumento de las ventas y el pago de impuestos dio más espacio fiscal a Lasso.

El presupuesto del año pasado fue elaborado por el Gobierno de Lenín Moreno; pero el Gobierno entrante de Guillermo Lasso ejecutó más del 58% del mismo.

Cuando Guillermo Lasso asumió el Gobierno, el 24 de mayo de 2021, las proyecciones de déficit fiscal (más gastos que ingresos) eran de casi $4.000 millones hasta finales de año.

El presupuesto fue heredado de la administración saliente de Lenín Moreno, pero más del 58% de la ejecución del mismo estuvo a cargo de las nuevas autoridades. Además de las poco auspiciosas perspectivas con un abultado hueco en la caja pública, Lasso y su ministro de Economía, Simón Cueva, tuvieron que gestionar de entrada una larga cuenta de atrasos.

Esos atrasos fueron mayores de los esperados y sumaban $2.700 millones, lo que generaba más presiones a la naciente gestión y un riesgo creciente de conflictividad si las deudas se seguían acumulando.

Siete meses después, 2021 cerró con $1.697 millones en obligaciones pendientes de pago (atrasos), es decir, 37% menos que lo heredado. Asimismo, el déficit fiscal sumó $2.916 millones, el nivel más bajo frente a los pasados cuatro años.

Roberto Arce, economista e investigador, comentó que al llegar a Carondelet, Lasso se enfrentó con un hueco mensual de $400 millones; pero al finalizar este año, ese hueco bajó a $243 millones.

«La situación sigue siendo difícil. El Estado sigue gastando más de lo que recibe; pero se logró pagar una parte de los pendientes y se terminó con mejores cifras fiscales porque la economía creció más de lo esperado», dijo.

De acuerdo con Arce, no se puede desmerecer el papel que jugó el exitoso plan de vacunación, que antes de la llegada de Lasso naufragaba entre la ineficiencia y la indignación ciudadana.

Ese plan impulsó un crecimiento económico de alrededor del 3,5% del Producto Interno Bruto (PIB), cuando las proyecciones más optimistas no daban más de 2,5%.

En este contexto, aunque el país todavía está a la saga en la recuperación económica dentro de América Latina, las ventas y la recaudación de impuestos aumentaron considerablemente durante el año pasado, luego de la abrupta caída de 2020.

Así, por ejemplo, el último mes de 2021 fue el segundo diciembre con mayor pago de tributos al fisco en los últimos 10 años.

Según Fausto Ortiz, ex ministro de Economía, la recaudación total de los 12 meses sumó $13.017 millones. Ese monto representa $1.160 millones menos que los niveles pre pandemia.

Otro factor que ayudó a reducir el déficit fue el aumento de los precios del petróleo que permitieron que, antes de la paralización de los oleoductos, se hayan podido generar alrededor de $1.500 millones extra de ingresos fiscales.

Si se analiza como porcentaje del PIB, el déficit fiscal de 2021 es el menos pesado y costoso de los últimos 11 años.

Calidad del gasto es el principal reto en 2022

Durante el Gobierno de Lenín Moreno se estableció una política de reducción indiscriminada del gasto público, sin tomar en cuenta criterios de eficiencia y calidad de los servicios. Ese accionar, junto con la ineficiencia y la corrupción, provocó, por ejemplo, que se hicieran a medias procesos importantes como compra de medicinas y mantenimiento de escuelas.

Esos vacíos fueron parte de la herencia negra que asumió Lasso. Por eso, de acuerdo con Arce, este 2022 debe ser el año en que se haga una real evaluación del gasto público y se dirijan más recursos a donde realmente se necesitan y menos donde no son productivos.

En total, Lasso gastó $20.634 millones en los cuatros principales rubros del presupuesto estatal: sueldos, transferencias corrientes, intereses de deuda y gasto de capital e inversión. Ese monto es $494 millones más de los $20.140 millones desembolsados por los mismo rubros en 2020.

Sin embargo, se siguen acumulando deudas pendientes con instancias importantes como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), un sistema educativo (primario y secundario) con la necesidad de más de $600 millones para rehabilitar infraestructura en mal estado, o una red vial que está llena de huecos en todo el país, entre otros elementos.

En otras palabras, todavía no se priorizan los destinos de los escasos recursos públicos, y el actual Gobierno se dedicó a apagar incendios durante sus primeros siete meses de gestión.

Por otro lado, de cara a una mayor reactivación económica en 2022, Ortiz consideró que las autoridades deben considerar dirigir parte de las crecientes reservas internacionales a inversión y crédito productivo. Eso también sería otra forma de gastar mejor y al mismo tiempo impulsar la producción y el empleo. (JS)

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Loja con alto déficit de docentes en planteles

EDUCACIÓN. En los centros educativos de la provincia hay déficit de docentes.

El déficit de docentes en la Zona 7, en las provincias de Loja, Zamora Chinchipe y El Oro, durante los últimos meses alcanzó la cifra de 371 docentes, hasta el momento ya fueron asignadas 171 partidas para cubrir dichas vacantes. Actualmente, en las tres provincias continúa el déficit de 200 plazas.

En la provincia de Loja el déficit es de 40 partidas de docentes que esperan ser llenadas en el primer trimestre del próximo año. A nivel nacional y local, el déficit de maestros obedece a que varios educadores se acogieron a la jubilación y otros fallecieron producto del Covid-19 en el 2020 y 2021.

Camilo Espinosa, coordinador Zonal 7 del Ministerio de Educación, mencionó que en el mes de noviembre ya se autorizó la primera fase del desdoblamiento de las partidas de jubilados y fallecidos, lo que permite contar en esta primera etapa con 1.800 partidas a nivel nacional, las cuales se distribuirán en las nueve zonas, en función de las necesidades y prioridades.

En el caso de la Zona 7, existe un déficit de 371 partidas, de las cuales ya se asignaron 171 partidas para cubrir las vacantes en el régimen Costa, mientras que en el régimen Sierra el déficit superan las 200 partidas. “Estamos trabajando en la ubicación de las partidas para llenar vacantes generadas en los Distritos. A través de la plataforma educa-empleo se están llenando para cubrir dichas vacantes”, reveló.

En el caso del Distrito de Loja, existía un déficit de 75 partidas, de las cuales están atendidas 35 y únicamente faltan 40 por llenar, solo en el régimen Sierra, recordar que la provincia de Loja cuenta con el régimen Sierra y Costa. Hasta el 7 de febrero aspiran tener listo y resuelto el problema para volver a la presencialidad con normalidad, tal como lo ha señalado el Ministerio de Educación.

 

EL DATO

En la Zona 7 el déficit de partidas es de 371 docentes.

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