Ingresos estancados

La cifra del ingreso promedio en Ecuador —320 dólares— es desalentadora, pero el hecho de que lleva 15 años estancada recuerda los problemas estructurales de la economía ecuatoriana.

Por más que la clase política se entretenga con aumentos de salario, precios de subsistencia y demás medidas que repercuten en contadas minorías, la realidad muestra un país enfocado en la supervivencia.

El diseño institucional está mal planteado si ha sido incapaz de generar riqueza tras una década de crecimiento global —un período de comercio e innovación en el que la economía mundial creció más del 10%—. Localmente, cualquier discusión sobre redistribución o equidad no tiene cabida sin crecimiento económico; un concepto que deben tener claro todos los actores del espectro político.

Sin embargo, no hay que ceder al pesimismo. Las perspectivas actuales de crecimiento son mejores de lo previsto; Ecuador ha triplicado el tamaño de su economía desde el retorno de la democracia, una esperanzadora tendencia histórica.

Aun sin el apoyo Legislativo, hay mucho que el presidente Lasso puede hacer para fomentar el crecimiento: priorizar los acuerdos comerciales, simplificar trámites, reducir aranceles, fomentar el crédito, priorizar obra pública que impulse crecimiento e innovar en la educación. No obstante, cualquier proceso de crecimiento económico conlleva un cambio en la distribución de riqueza y, por ende, una transformación en la correlación de fuerzas políticas. El Gobierno deberá, por tanto, prepararse para la decidida resistencia de muchos de los beneficiarios del sistema actual.

FRASES DEL DÍA

«Quien no sabe mostrarse cortés, va al encuentro de los castigos de la soberbia.”

Gayo Julio Fedro (14 a.C.- 50 d.C.), fabulista romano

 

«Los horrores que es capaz de concebir una mente son siempre mucho peores que la realidad.”

Paula Hawkins (1972), escritora británica  

¿Por qué los bancos de inversión apuestan a que Ecuador crecerá más de 4% del PIB en 2022?

Lasso tiene el reto de transformar las expectativas en realidad para la ciudadanía ecuatoriana.

El mejor manejo fiscal y los altos precios del petróleo ponen al Gobierno de Guillermo Lasso en ventaja para aumentar el gasto en su segundo año, sin desordenar sus cuentas. Se espera un repunte de la inversión pública en el segundo semestre de 2022.

Desde instancias públicas o privadas ecuatorianas, como el Banco Central o el consenso de expertos económicos, el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá, en el mejor de los casos, entre 2,8% 2,9% durante 2022. Sin embargo, bancos internacionales de inversión como Barclays y Bank of América apuestan por un desempeño mucho mejor de la economía nacional.

Por un lado, esas instituciones valoran el manejo fiscal durante el primer año de Gobierno de Guillermo Lasso. En sus últimos informes puntualizan que el tema de «ordenar la casa» generó un superávit de $286 millones en lo que va de 2022, lo que representa un gran salto desde el déficit de $510 millones en el mismo período de 2021.

Ese resultado, que es el mejor de los últimos 15 años, tiene dos efectos positivos. En primer lugar, el país se está encaminando en una senda de reducción del peso del la deuda pública. Así, según los bancos de inversión, el porcentaje podría reducirse hasta el 60% del PIB en 2022; y luego volver a caer hasta el 55% del PIB en 2023.

En segundo lugar, el pago de deudas atrasadas y el mayor orden fiscal ha allanado el camino para que el actual Gobierno, en el contexto de la persistente crisis económica y social, pueda gastar más en sectores prioritarios como obra pública y salud, sin complicar excesivamente sus cuentas.

Ese mayor espacio también viene dado por los altos precios del petróleo. De acuerdo con Bank of América, los mercados internacionales perciben  que el Gobierno de Guillermo Lasso ha creado las condiciones para un manejo más eficiente y disciplinado de esos excedentes; al contrario de lo que pasó en siete de los 10 años de Rafael Correa en el poder.

Esa entidad espera un fuerte repunte de la inversión pública durante el segundo semestre de este año, con lo que la economía ecuatoriana crecería al 4,5%.

Asimismo, ambos bancos internacionales consideran que, aunque el actual Gobierno atraviesa problemas políticos persistentes (con la Asamblea y otros actores), el riesgo de una muerte cruzada es bajo; y lo será mucho más si se gastan los excedentes petroleros con inteligencia para apuntalar el crecimiento económico.

El ministro de Economía, Simón Cueva, explicó que cada $1 adicional en la cotización del barril de petróleo, con respecto al precio presupuestado, representan alrededor de $48 millones más de ingresos a lo largo del año. Sin embargo, el funcionario puntualizó que esos ingresos se hacen efectivos con alrededor de 2 meses de retaso, por lo que en este 2022 recién a partir de finales de marzo se comenzó a recibir dinero extra.

Un mejor manejo del nuevo ciclo de altos precios también podría mejorar la calificación crediticia del Ecuador y, al mismo tiempo, volver más atractivo al país para las inversiones internacionales. Esto se debe a que los capitales se mueven a donde se les ofrece estabilidad y se percibe que el Gobierno de turno no va a cambiar las reglas del juego a medio camino porque se quedó corto de recursos para el gasto público.  (JS)

 

¿Cuánto le cuesta la corrupción a un trabajador o un empresario honesto?

Aunque a primera vista no lo parece, siempre alguien paga por lo que se llevan otros indebidamente.

Cada dólar que se va en negociados, coimas, o cualquier otra ilegalidad, significa sacrificar horas de trabajo y ganancia honesta de empleados y empresarios en la economía real.

En los poco más de tres meses de 2022, se han acumulado las noticias sobre asambleístas que piden «favores» a cambio de la aprobación de leyes; personajes oscuros que están detrás de sobornos para acceder a cargos públicos; sentenciados por recibir coimas y tejer redes de apropiación de fondos estatales, que salen de la cárcel de forma irregular y sin devolver ni un centavo de lo robado; entre otros muchos casos.

Hace un par de años, un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) cuantificó que, en países como Ecuador, la corrupción, tanto en esferas públicas como privadas, le resta ingresos fiscales al Gobierno de turno de entre 1% y 3% del Producto Interno Bruto (PIB) cada año.

Eso representa, en el caso de nuestro país, entre $1.000 millones y $3.000 millones que servirían para mantener al día los pagos que el Estado está obligado a hacer para financiar el Fondo de Pensiones del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS); o para cubrir más de cinco veces las reparaciones de emergencia que se necesitan en la descuida red vial; o cerrar más de tres veces la brecha digital en el país.

Esas macro cifras, a pesar de que ya dan una idea clara de lo que la sociedad pierde, según Ana Núñez, economista y socióloga, no terminan de hacer «carne» en la mayoría de ciudadanos de a pie.

Y por eso, otra manera de ver el impacto de la corrupción es calcular cuánto le costaría, en horas de trabajo y sacrificio honesto, a un ciudadano común o a un buen empresario generar lo mismo que los sinvergüenzas se llevan.

Así, por ejemplo, el abogado corporativo, Juan Francisco Román, se lanzó al ejercicio y estimó que si alguien, o un grupo de corruptos, se roba $25 millones en sobornos u otras movidas ilegales, esa pérdida equivale a que: un trabajador, con el Salario Básico Unificado, se esfuerce al menos 8 horas diarias por 58.824 meses: o que un emprendedor saque una ganancia neta mensual de $1.000 y labore 25.000 meses.

En el caso de que el desfalco fuese de $1 millón, como en economía nada es gratis y alguien siempre termina pagando, para cubrirlo se necesitaría el trabajo entero de 2.352 meses de un empleado con salario de $425 mensuales; o las ganancias completas de un micro emprendedor por 1.000 meses.

Asimismo, si la corrupción pública nos arrebata $100.000, se necesita un poco más de 235 meses de las labores de un empleado con el salario mínimo; o 100 meses de la utilidad de un emprendedor.

Finalmente, si el robo es de $10.000, eso significa llevarse el equivalente a 24 meses de un empleado con el ingreso mínimo, o 10 meses del diario fregar de un micro emprendedor.

«Por eso, en un ambiente en donde parece que todos roban… menos yo, cada vez resulta más difícil convencer a los honestos de que su esfuerzo vale la pena y no se esfuma en un saco roto», puntualizó Núñez. (JS)

 

Dos temas preocupan sobre el presente y futuro de las inversiones mineras

REALIDAD. La minería tiene el potencial de crecer el 1% al 6% del PIB

El Gobierno debe tomar definiciones claras sobre su anuncio de prohibir la minería a cielo abierto y la intención de la Asamblea de auditar todos los contratos mineros.

Se respira una tensa calma. La minería es una de las principales fuentes de inversión y sus exportaciones superaron los $1.000 millones en 2020. Sin embargo, dos amenazas se ciernen sobre su desarrollo presente y futuro.

Sin mayores precisiones, pero asegurando que es un objetivo innegociable, Guadalupe Llori, presidenta de la Asamblea, ha recalcado que se está trabajando en la concreción de una comisión especial que audite todas las concesiones mineras otorgadas en el país.

Incluso se habla de reversión o cambios en los contratos en caso de que se encuentren perjuicios para el país y las comunidades aledañas a los proyectos.

María Eulalia Silva, presidenta de la Cámara de Minería, explicó que el sector está de acuerdo con la revisión de que las concesiones mineras cumplan con la ley, en temas técnicos, tributarios, laborales y ambientales.

“Lo que no se puede hacer es modificar los contratos. Eso no es solo cuestión de la industria minera, sino de seguridad jurídica de todo el país. El perjuicio podría ser enorme, no solamente por toda la inversión que se deja de percibir. Se puede entrar en una espiral muy complicada de arbitrajes internacionales y multas multimillonarias”, dijo

En 2020, las actividades de explotación de minas y canteras pagaron $640 millones en impuestos; y entre enero y abril 2021, la cifra llega a $334 millones.

Roberto Merino, ingeniero en minas e investigador, comentó que, si se necesita más transparencia, pero sobre todo más controles con las actividades ilegales. No se puede hacer un “borra y va de nuevo” de lo ya firmado por consideraciones políticas.

“Ecuador es parte de la Iniciativa de Transparencia para las Industrias Extractivas (EITI) desde octubre de 2020. Para la segunda mitad de este año se espera publicar toda la base de datos de los contratos y las licencias para que cualquiera lo pueda revisar. No se necesitan comisiones especiales”, acotó.

Prohibición de minas a cielo abierto

Durante la campaña, el presidente Guillermo Lasso expresó en varias ocasiones que en su Gobierno se avanzaría en la prohibición de las minas a cielo abierto. Eso frenaría inversiones presentes y futuras porque, según Silva, la actividad minera se hace por fases y hasta llegar a la explotación pueden pasar años.

“En las fases exploratorias no se tiene mayor claridad, pero conforme se va avanzando se entiende que material hay, cuánto y cómo se lo puede explotar. Si es una mina subterránea o a cielo abierto solo se puede saber después de mucho tiempo e inversiones”, puntualizó.

En ese contexto, con una prohibición sobre una de las formas de explotación, lo único que se lograría es que ahuyente a los inversionistas que apuestan por el país.

“Tuvimos una consulta popular hace apenas tres años, en 2018. Ahí se estableció que se puede hacer minería excepto en áreas protegidas, zonas urbanas y zonas intangibles. Cambiar las reglas del juego a mitad de una inversión es matar a la industria y ahuyentar a la inversión extranjera”, acotó Silva. (JS)

¿Oportunidad aprovechada o desperdiciada?

El precio de los minerales está subiendo a nivel mundial. Así, por ejemplo, la tonelada de cobre estaba a menos de $9.000 hace tres semanas, pero ahora está en $10.400. Para 2025, se prevé que llegue a los $15.000 por tonelada.

El mundo está abocado a cambiar la matriz energética. Muchos países ya tienen fechas para arrancar la carbono neutralidad. Cada vez se van a necesitar más autos eléctricos, los cuales ocupan cuatro veces más cobre que un auto normal.

En este contexto, Ecuador tiene la disyuntiva de aprovechar su potencial y la oportunidad de una demanda creciente de minerales; o ponerle trabas al sector minero.

“Los metales son vitales para transportarnos, comunicarnos,para  diagnósticos médicos, entre otros. Hay tecnología para minimizar el impacto ambiental; pero si no apuntalamos la actividad formal se disparará la informalidad porque hay buen negocio”, dijo María Eulalia Silva, presidenta de la Cámara de Minería.

La minería genera 84.000 contratos laborales directos; y alrededor de 252.000 empleos indirectos. .
Ecuador cuenta con dos minas a gran escala: Mirador (cobre) y Fruta del Norte (oro y plata)

Sin cabeza en el ministerio de Energía

El 24 de mayo de 2021, Roberto Salas fue el único ministro del gabinete que no fue posesionado oficialmente. Cinco días después, la presidencia de República anunció que el nombramiento se truncó por el desistimiento del involucrado. En el ministerio de Energía hay incertidumbre y por eso no hay definiciones sobre el manejo de sectores tan importantes como petróleo y minería.

Salas fue director ejecutivo y vicepresidente del Grupo Nobis hasta el 21 de mayo de 2021. Ese grupo es accionista de la compañía minera Adevntus, que maneja la explotación de tres proyectos en Ecuador: Curipamba, Pijilí y Santiago.

El principal cuestionamiento en su contra era que tenía conflicto de intereses, no solo porque era representante del Grupo Nobis en la minera, sino también por ser propietario a título personal de $782.500 en acciones.

El 10 junio 2021, la junta de accionistas de Adventus está convocada para analizar la situación de Salas.

Empresarios esperan recuperación económica en tres años

El empleo cubre a menos de 4 de cada 10 ecuatorianos.

Las expectativas de crecimiento están a la baja. En 2021, el PIB crecería por debajo del 3%.

La producción y el empleo han seguido a la baja en 2021. Hasta diciembre, los gremios empresariales prevén un escenario menos positivo que instituciones como el Banco Central y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Carlos Loaiza, presidente de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), explicó que el Producto Interno Bruto (PIB) tendrá un crecimiento máximo de 2,5%, lo que pone al país muy por debajo de la media regional, de 4,1% de recuperación.

Además, para 2022, la proyección es de 1,3%, que es menos del 2,2% calculado por el FMI. Ese nivel no permitirá la real recuperación del empleo ni de la inversión.

«El proceso de reactivación tiene que estar concentrado en generar empleo, pero el primer paso es un proceso de vacunación efectivo para lograr la inmunización del país. Hemos puesto a disposición nuestro contingente para este proceso», dijo Loaiza.

Según los gremios empresariales, sin un real cambio de timón en la conducción económica, la recuperación a los niveles prepandemia no llegará antes de 2024. Esta afirmación se confirma en el hecho de que el PIB se desplomó en los primeros meses de 2021.

Asimismo, la depreciación del dólar frente a otras monedas, incluyendo las de nuestros países vecinos como Colombia y Perú, hacen mucho más compleja la competitividad de la oferta exportable.

“Vemos como positivo el precio del petróleo que ya para el año 2021 está alrededor de los $60 dólares por barril, lo que efectivamente va a ayudar mucho a la recuperación de los ingresos del Estado», declaró Loaiza.

«Por supuesto, una gran preocupación es el tema del empleo, porque sin reactivación económica no tenemos empleo. Sin empleo, no disminuimos pobreza, desnutrición, ni mejoramos la seguridad. Y, sin duda, esto es algo que le competerá al nuevo gobierno”, acotó el presidente de la CCQ. (JS)

Sistema tributario ágil

Los sectores productivos tienen buenas expectativas sobre la reforma tributaria.

El presidente electo, Guillermo Lasso, ofreció presentarla el mismo día de asumir el poder, es decir el 24 de mayo de 2021.

Entre los principales pedidos empresariales está la eliminación de impuestos que “le cuestan mucho más al Estado el recaudar que su beneficio”.

Además, están abiertos a una depuración de las excesivas exoneraciones que le han quitado la estructura adecuada al régimen tributario.

En este sentido, el objetivo es que se establezca un sistema efectivo y ágil, que genere competitividad para las exportaciones y las empresas en el país.

“Que nos den las reglas del juego claras y permanentes”, puntualizó Carlos Loaiza, presidente de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ).

Las pequeñas y medianas empresas son las más afectadas con el 7% de caída en la economía entre enero y febrero de 2021

SITUACIÓN. A pesar de los esfuerzos, la reactivación económica no llega, en medio de la pandemia.

Apenas el 30% de las pequeñas y medianas empresas han podido diversificar sus ingresos y adaptarse a la crisis.

El inicio de 2021 no ha sido bueno para la economía ecuatoriana. Una pandemia sin control y una vacunación deficiente han provocado que, muy lejos de la reactivación esperada, el Producto Interno Bruto (PIB) se haya desplomado un 9% en enero y 7,7% en febrero.

Según el índice mensual de actividad macroeconómica del Ecuador, elaborado por ProEstudios y con el aval del Colegio de Economistas de Pichincha, la actividad económica ha tenido una caída parecida a la del 2020.

Así, en términos anuales, es decir entre febrero de 2020 y 2021, la producción nacional y la riqueza disminuyeron un 7,1%, lo que significa más de $7.000 millones que no se generaron ni se inyectaron al bolsillo de los ciudadanos y las empresas.

Menos del 30% se han reinventado en crisis

De acuerdo con estadísticas preliminares de la Superintendencia de Compañías, más del 60% de las quiebras o cierres durante la pandemia se han dado en el sector de las pequeñas, medianas y micro empresas (pymes).

Una de las razones es que solo el 30% han logrado diversificar sus ingresos y reinventar sus negocios para enfrentar la crisis.

Marcelo Larrea, director de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria (Capeipi), resaltó que muchas pymes se reinventaron, optimizaron procesos e incluso adoptaron tecnología. Con esto, se logró preservar parte del empleo, pero el golpe económico ha sido drástico para la mayoría.

“El sector necesita un fondo de $1.000 millones para la reactivación, tomando en cuenta que las pymes generan el 48% del empleo formal. Pero, el programa ‘Reactívate Ecuador’ apenas generó operaciones por $84 millones. El resto de los recursos no sabemos dónde están”, dijo.

Entre las industrias que intentaron reinventarse, en primer lugar está el sector textil, con empresas como las de Rubén Molina que lograron ampliar su línea de negocios a implementos de bioseguridad, incluso exportando un porcentaje de sus productos tradicionales a mercados como el estadounidense.

En segundo lugar, también se dio un importante giro hacia el comercio electrónico, lo que permitió reducir la pérdida de ingresos. Sin embargo, las ventas en línea llegaron en 2020 al 3%, pero el potencial está cerca del 10%

Se perdió más de la mitad de las ventas

Aunque hay sectores más afectados que otros, en promedio, las pymes perdieron hasta el 50% de sus ventas en la actual crisis. Por ejemplo, en Quito es notorio la precaria situación de los talleres mecánicos, los cuales pasaron de atender 80 carros al mes, a un máximo de 20.

Rómulo Mendoza, dueño de uno de esos negocios cercano al puente de Zámbiza, norte de la ciudad, comentó que tuvo que despedir al 50% de los empleados, dejar de hacer inversiones que tenía previstas y ofrecer servicios a domicilio.

“Se han hecho esfuerzos por no cerrar, pero las mismas restricciones de movilidad han hecho que la gente se preocupe menos del estado de los carros”, acotó.

Según Larrea, se ha tenido que vivir situaciones dramáticas, como que empresas de años y de reconocida producción de calidad desaparezcan, como el caso de Calzados Cáceres. (JS)

Una tasa de interés de máximo 5% para la reactivación

Marcelo Larrea, director de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria (Capeipi), explicó que el nuevo programa ‘Resurgimos Ecuador’ no es mejor que el fracasado ‘Reactívate Ecuador’.

“No se está facilitando el acceso ni se incluye financiamiento para reabrir empresas. Las tasas de interés son incluso mayores”, acotó.

Mencionó que el próximo Presidente deberá implementar líneas de crédito de 5% de interés, que es la tasa máxima para que las pymes puedan recuperarse, sin complicar más su situación financiera.

“Sin tasas bajas y plazos largos, se podría generar una crisis bancaria en el futuro. Lo estamos advirtiendo desde el año pasado. Una crisis de pagos sería fatal”, concluyó Larrea.

Evolución mensual del PIB en Ecuador

2020

 

Enero 0,20%
Febrero -0,90%
Marzo -5%
Abril -11,30%
Mayo -13,14%
Junio -13,16%
Julio -11%
Agosto -8,80%
Septiembre -7,30%
Octubre -6,50%
Noviembre -6,80%
Diciembre -8,50%
2021 Enero -9%
Febrero -7,70%