Aplausos y gritos para las medallistas

Las medallistas fueron recibidas con honores en el aeropuerto de Quito.

Neisi Dajomes y Tamara Salazar llegaron al estadio Olímpico Atahualpa en una caravana que las acompañó desde el aeropuerto de Quito.

Antes de las 21:00 del 4 de agosto de 2021, Neisi Dajomes y Tamara Salazar ingresaron a la cancha del estadio Olímpico Atahualpa, en medio de aplausos, silbidos de apoyo y ondear de banderas del Ecuador como parte del homenaje de quienes llegaron a verlas.

Para llegar al escenario, las deportistas fueron llevadas en una caravana desde Tababela. En cada tramo, una misma imagen: hombres, mujeres y niños que gritaban «Sí se pudo, campeonas».

Neisi Dajomes, ganadora de la medalla de oro, dijo que en cada competencia se concentra mucho. «Pienso mucho en la técnica, en las palabras que me ha dicho mi entrenador y eso me permite levantar», dijo la pesista.

Dajomes añadió que no se imaginó que el ir a los Juegos Olímpicos de Tokio le cambiaría la vida.

La campeona recordó cuando se quedó en España debido a un falso positivo de Covid-19. «Fue duro, incluso perdí peso», comentó.

Por su parte, su hermana Angie Palacios, ganadora de diploma olímpico, dijo que desde ya se está preparando para el próximo ciclo, el cual consistirá en tres años de entrenamiento. Palacios dijo que esperan que el Ministerio del Deporte las apoye para que cada deportista cuente con un equipo interdisciplinario.

 Música y deporte

En el recibimiento a las campeonas, hubo música y las deportistas bailaron junto a la banda ‘La Vagancia’ una canción que repetía una y otra vez: «Adelante Ecuador, es mi pasión».

También hubo una demostración de levantamiento de pesas. Durante esta, Tamara Salazar, ganadora de la medalla de plata en Tokio, dijo que es gratificante tener este tipo de reconocimientos.

Al homenaje se unió Carlos Cayola, presidente de la asociación de negros del Ecuador, quien les entregó una placa.

«Que con su ejemplo cada niña se sienta valiosa por lo que es. En estos juegos olímpicos ustedes levantaron un peso enorme y levantaron el orgullo de la mujer ecuatoriana», dijo la ministra del Deporte subrogante, María Belén Aguirre. (AVV)

El mundo de Tamara Salazar está lleno de mujeres fuertes

LOGRO. La carchense Tamara Salazar Arce logró la medalla de plata en las Olimpiadas de Tokio 2020 este 2 de agosto.

La ganadora de la medalla de plata en Tokio menciona a su madre, Neisi Dajomes y Alexandra Escobar como fuentes de inspiración.

Un antiguo axioma asegura que “se predica con el ejemplo”. Y ejemplo, además de estímulo, es justamente lo que ha recibido Tamara Salazar Arce de dos mujeres poseedoras de muchas cualidades, entre ellas una gran fortaleza.

Tamara las mencionó luego de coronarse como subcampeona olímpica en la categoría 87 kilogramos de halterofilia (levantamiento de pesas), la madrugada (anochecer en Japón) de este 2 de agosto de 2021, en los Juegos Olímpicos de Tokio.

Salazar se convirtió así en la segunda ecuatoriana en obtener una medalla olímpica. Ocurrió a día seguido, pues su colega y amiga Neisi Dajomes se había convertido en la primera el 1 de agosto, al coronarse como la reina de los 76 kilogramos y adjudicarse la de oro.

Y, precisamente, el nombre de Dajomes fue junto al de su madre los primeros que Tamara Salazar mencionó como inspiración luego de obtener la medalla de plata en Tokio.

“Antes de competir recibí una videollamada de mi madre quien me dijo: «Mija,  usted puede…» Ella es mi mayor motivación y ahora estoy aquí, con una medalla olímpica, aún sin creérmelo…”, aseguró la subcampeona olímpica con una sonrisa que no se borraba de su cara.

Y tampoco dejó de resaltar el estímulo de ver a Neisi Dajomes ganar la medalla de oro el día previo (1 de agosto). “Cuando Neisi levantó ayer su medalla de campeona olímpica me motivó mucho”, reconoció la subcampeona y segunda mujer ecuatoriana en obtener una presea en unos juegos olímpicos, en general, y en la disciplina de la halterofilia, en particular.

Admiración mutua

El apoyo y admiración mutuo entre Salazar y Dajomes viene desde que eran niñas y se iniciaron en la práctica de la halterofilia. “Más que compañera, ella es como mi hermana y Dios nos dio la posibilidad de estar cada una aquí en su categoría”, aseguró Tamara en referencia a su amiga Neisi.

Y como el cariño es recíproco, Dajomes no dudó en felicitar públicamente a la medallista de plata por su logro. Lo hizo a través de una entrevista que le realizó la velocista ecuatoriana Marisol Landázuri y que se difundió en redes sociales. “Le felicito, negra”, resumió la ganadora del oro.

Pero antes, resaltó que el sueño de llegar a unas olimpiadas y obtener medallas fue algo que compartieron juntas desde que eran niñas. Dajomes también valoró la tenacidad de su compañera y recordó que pasó muchas dificultades sin rendirse para subir al podio olímpico.

Pero la madre y la medallista no son el único ejemplo que guía a Salazar. En sus declaraciones tras subir al podio mencionó, además, a la levantadora de pesas ecuatoriana Alexandra Escobar. Hace cinco años -dijo- vi por televisión la participación de la experimentada Alexandra Escobar, quien es un ejemplo a seguir; y a la (entonces) jovencísima Neisi Dajomes, que empezaba en los Juegos Olímpicos de Río 2016, y me propuse hacer realidad el sueño de seguir sus pasos…”. (LAG)

Un camino lleno de obstáculos

Como si se tratara de una saltadora de vallas y no una levantadora de pesas, la ruta de Tamara Salazar Arce hasta el podio olímpico no ha sido fácil. La propia medallista de plata en Tokio lo dijo ayer tras conseguir la medalla.

“Viví tantos duros momentos, con entrenamientos muy fuertes y he sufrido lesiones por las que he llorado. Tuve una lesión en la rodilla, dolores en la espalda; hasta me ponía brava con mi entrenador, pero me preparé y pese a los dolores seguía adelante… Esa perseverancia me hizo llegar hasta aquí para vivir esta alegría indescriptible…”, aseguró.

Y su amiga y mentora Neisi Dajomes también destacó el esfuerzo que ha llevado a Tamara hasta la plata olímpica. “(…) Esa medalla ella se lo merece, porque ella ha luchado día a día. A pesar de todo lo que ha tenido que pasar, de todo lo que le han quitado, ella ha sabido mantenerse de pie”, aseguró la campeona olímpica y panamericana”.

Al final, como si saboreara algo largamente anhelado, la propia Salazar comentó: “Lo soñé tanto, le pedí siempre a Dios que me diera las fuerzas necesarias y ahora vivo esta una realidad, muy feliz…”.

Tamara pone a su pueblo en el mapa

La medalla de plata olímpica conseguida este 2 de agosto por Tamara Salazar Arce sacó a relucir su lugar de origen. Se trata de la localidad Pusir Grande, ubicada en el cantón Bolívar de la provincia del Carchi.

El área está poblada mayoritariamente por afrodescendientes a quienes la subcampeona en la categoría 87 kilogramos de Levantamiento de Pesas (Halterofilia) dedicó ayer su logro.

Salazar dijo, luego de bajar del podio en Tokio, que las pañoletas anudadas a modo de turbante que usa al competir, de manera similar a como lo hace la campeona olímpica Neisi Dajomes, es un reconocimiento a sus orígenes.

Añadió sentirse orgullosa de su lugar de origen y estar feliz de dar a sus habitantes la alegría de su medalla de plata.

De acuerdo con información de Internet, Pusir Grande está ubicado a 95 kilómetros al norte de Quito, 362 km al noreste de Guayaquil y 391 km al norte de Cuenca.

Las Olimpiadas de Tokio tropiezan con la política

PROTESTA. Raven Saunders, medallista en lanzamiento de peso, realizó el gesto de protesta simbólica durante su premiación.

La protesta de una atleta afro y LGBTI y el pedido de asilo de una velocista bielorrusa han empañado la neutralidad olímpica.

Redacción TOKIO

El mensaje olímpico habla de hermandad y unión entre los deportistas y pueblos. Y para lograrlo se supone que la alusión, debate o interferencia de los temas políticos están prohibidas en todas las actividades relacionadas con los juegos.

Pero las cosas no siempre han ocurrido así. Ejemplo de ello es el saludo con el puño en alto (símbolo del Black Power) que hicieron los velocistas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos en el podio de los 200 metros planos en México 1969. La irrupción de comandos palestinos en la villa olímpica en Múnich 1974, que terminó en la muerte de atletas israelíes y terroristas. O el boicot de Occidente contra las Olimpiadas de Moscú 1980.

Y Tokio 2020 no es la excepción. Actualmente, el Comité Olímpico Internacional (COI) estudia antes de pronunciarse, los detalles relacionados con el gesto realizado en el podio de lanzamiento de peso por la atleta estadounidense Raven Saunders. La medallista de plata cruzó los brazos sobre su cabeza en forma de X para indicar «la intersección en la que se encuentran todos los que están oprimidos».

Saunders realizó, de esta forma, el primer gesto reivindicativo en el podio de atletismo de los Juegos Olímpicos de Tokio, contraviniendo la normativa del COI, que para estos Juegos los autoriza siempre que no sea en competición o en la ceremonia de entrega de medallas.

La norteamericana, de raza negra y lesbiana, según ha declarado públicamente, afirmó que con su gesto, captado por todas las cámaras en el podio oficial, quería «dar luz a toda la gente del mundo que lucha y que no tiene una plataforma para hablar por sí misma».

Política directa

Otro hecho político que captó los reflectores es el caso de la velocista bielorrusa Kristina Timanovskaya, quien se  rehusó volver a su país por miedo a represalias políticas de su gobierno y ha obtenido un visado humanitario polaco, informó ayer el viceministro de Exteriores de Polonia, Marcin Przydacz

«Krystina Tsimanouskaya, una atleta bielorrusa, ya está en contacto directo con los diplomáticos polacos en Tokio; ha recibido una visa humanitaria», publicó en sus redes sociales Przydacz, pocas horas después de utilizar ese mismo medio para decir que «Polonia está preparada para ayudar» a la deportista.

Tsimanouskaya, que se ha distinguido por apoyar las protestas contra el régimen de Aleksander Lukashenko y estar en contacto con la disidencia democrática de su país, pidió la protección de las autoridades japonesas en el aeropuerto de Tokio cuando estaba a punto de regresar a Bielorrusia por exigencias de su gobierno.

La atleta de 24 años tenía previsto participar en la carrera de 200 metros lisos este lunes, pero tras quejarse de haber sido obligada por Minsk a competir en otra carrera el pasado jueves fue acusada de carecer de «espíritu de equipo» y de haber perdido el «equilibrio psicológico y emocional», en la televisión pública de su país. EFE

Conoce la historia de Neisi, quien sufrió bullying e “intentaron maltratar”

FAMILIA. El triunfo fue dedicado a su madre y hermano, quienes fallecieron.

Walter Llerena, quien formó y crió a la deportista, denuncia que Neisi fue maltratada y quisieron manipularla. Ella respondió con una medalla de oro.

Toda una vida de pie, a pesar de las dificultades y las dolorosas pruebas de la vida. Pero, al momento de festejar su medalla de oro olímpico, Neisi Dajomes se puso de rodillas en el podio, se le aguaron los ojos, miró al cielo y enseñó su mano derecha escrita con las palabras: “Mamá y hermano”.

La pesista ecuatoriana, oriunda de Shell, en la provincia de Pastaza, inició su historia como deportista con todo en contra. Walter Llerena, quien fue su primer entrenador, recordó que la tuvo que llevar a vivir a su casa porque la situación económica de ella era precaria.

Junto con Mayra Hoyos, la otra entrenadora de la campeona, se preocuparon no solo de que crezca como deportista, sino también de que se alimente bien y estudie desde que la acogieron, a los 10 años.

Dajomes sufrió de ‘bullying’

“A Neisi le molestaban cuando era una niña. Le decían que va a parecer hombre por levantar pesas o que se va a quedar chiquita por eso. Sufrió, pero nunca dejó de trabajar”, recordó Llerena, en una entrevista desde Aruba.

Antes de ganar la medalla de oro olímpica, Dajomes fue tres veces campeona mundial juvenil. Además de obtener títulos bolivarianos y panamericanos. Sin embargo, en medio de tantos triunfos, tuvo que sobrellevar en 2018 la muerte de su hermano Xavier Palacios, quien fue el primero que le impulsó a ser pesista.

En 2019, apenas unos meses antes de los juegos panamericanos de Lima, también perdió a su madre, Ofelia.

Llerena resaltó que el espíritu guerrero y la visión positiva nunca han abandonado a Neisi Dajomes, incluso en esos momentos dolorosos.  Por eso, su entrenador la califica como una “mujer excepcional”, que no pierde la alegría.

 “Es una chica alegre. Siempre quiere verse bien, llamar la atención por sus atuendos, siempre se arregla, busca llamar la atención con sus peinados y todo. Es muy carismática”.

 ‘A Neisi le quisieron poner el pie’

Minutos después de colgarse la medalla de oro, Neisi Dajomes dijo sentirse muy orgullosa. “Soy la primera (mujer) en obtener una medalla olímpica. No tengo palabras para describirlo, mis metas eran grandes, siempre he tenido ambición”.

Y añadió: “No fue nada fácil, para llegar a Tokio tuve que pasar por muchas dificultades, pero el sacrificio, el trabajo y el coraje valieron la pena”.

Ese camino complicado hacia la cima incluyó, según Llerena, el poco apoyo y los malos tratos desde la dirigencia deportiva del país. “Esta medalla de oro es la respuesta de Neisi Dajomes al maltrato y la manipulación de la que fue víctima por parte de la Federación Ecuatoriana de Levantamiento de Pesas. Le quisieron poner el pie muchas veces y no se dejó”, puntualizó

A la campeona le quisieron obligar a cambiar de entrenador, y hasta pretendieron imponerle dónde preparase. Llerena apunta directamente a Luis Zambrano, titular de la federación.

No se dejó ‘manipular’

“Sabemos la clase de ‘dictadorzuelo’ que es este Zambrano. Le quisieron llevar a Guayaquil a entrenar y obligarla a cambiar de entrenador. Neisi dijo que primero muerta hacía eso. No se dejó manipular”, acotó

Llerena recordó que hace cuatro años presentó un proyecto para que, en conjunto con Alexei Ignatov (actual entrenador de Neisi), armar un equipo de trabajo para conducir a tres o cuatro pesistas.

Esa propuesta no recibió apoyo de la dirigencia, y para los Juegos Olímpicos de Tokio, a pesar de las gestiones de la campeona, Llerena no fue autorizado a viajar.

“El Comité Olímpico me negó la posibilidad de viajar junto a Neisi Dajomes. La acompañé desde el inicio de su carrera, pero prefirieron llevar a dirigentes y amigos”, concluyó

Walter Llerena lamentó que, ante la falta de apoyo, alrededor de 10 pesistas ecuatorianos hayan desertado del país y ahora están compitiendo para Estados Unidos.
Los padres de Neisi Dajomes fueron refugiados colombianos, que hace 25 años llegaron a Ecuador.

“Esta medalla se la dedico a Dios, a mi mamá y a hermano y a mi entrenador Alexei”. Neisi Dajomes

263 kilos de esfuerzo, dolor y dedicación

La halterista ecuatoriana levantó 263 kg en total en su participación en Tokio. Consiguió la tercera medalla de oro olímpica en la historia de Ecuador.

Neisi Dajomes levantó ayer, domingo 1 de agosto de 2021, el oro en halterofilia y cambió la historia de Ecuador, al convertirse en la primera mujer en subirse a lo más alto del podio olímpico.

La recta final no fue fácil porque un falso positivo en la Covid-19 casi le impide llegar a Tokio. «Caí en depresión, bajé dos kilos», contó la campeona que al final logró «mantenerse de pie» y llegar a los Juegos para bordar una actuación de la que no se permitió ni un solo fallo y donde «también hay estrategia».

Un mensaje especial para su familia

La levantadora de pesas se colgó el oro en la categoría de 76 kg con un total de 263 kilos, 118 en arrancada y 145 en dos tiempos, lo que la colocó directamente en la cima de Tokio 2020.

«Me siento orgullosa porque soy la primera en obtener una medalla olímpica. No tengo palabras para describirlo, mis metas eran grandes, siempre he tenido ambición», afirmó radiante con la medalla de oro al cuello.

Neisi Dajomes, de 23 años, logró situarse cabeza desde el minuto uno de una impecable competición, seguida muy de cerca por la rival estadounidense Katherine Nye y la mexicana Aremi Fuentes, plata y bronce, respectivamente.

«No fue nada fácil, para llegar a Tokio tuve que pasar por muchas dificultades, pero el sacrificio, el trabajo y el coraje valieron la pena», dijo a los medios.

«Esta medalla se la dedico a Dios, a mi mamá y a hermano y a mi entrenador Alexei», enumeró emocionada y echando en falta a su madre y hermano, fallecidos.

Reacción de la familia de Neisi

El triunfo de la deportista de 23 años hizo estallar la alegría en la Concentración Deportiva de Pichincha, donde familiares de la deportista, amigos y dirigentes deportivos seguían en vivo la participación de Dajomes, oriunda de Pastaza.

Abrazos, aplausos, lágrimas y gritos de alegría se repetían en esa sede de entrenamiento donde, entre otros, se encontraba Angie Palacios, hermana de la deportista que también participó en los Juegos Olímpicos.

En medio de las lágrimas, Palacios -sexto puesto olímpico en Tokio– agradeció a su hermana por la inspiración y por el cuidado que prodiga a su familia. «Tengo muchas emociones dentro de mi por esa gran participación que hizo mi hermana y claro que a nosotros como familia nos llena de mucho orgullo», dijo Palacios en declaraciones a la Concentración Deportiva de Pichincha.

De su lado, Garniel, el esposo de Dajomes dijo estar «sin palabras» por el triunfo, pero subrayó que no es el resultado de esfuerzos actuales sino la cosecha de la constancia y disciplina desde los 12 años. «Ella se ha dedicado mucho a este deporte. Siempre ha puesto lo mejor en ella en cada competencia. Nada más no está ganando en juegos olímpicos, ha ganado siete veces de medallista mundial, juegos panamericanos, juegos bolivarianos, juegos sudamericanos», enumeró.

Desde el Presidente hasta Caparaz le felicitan

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, destacó que la medalla de oro conseguida por Neisi Dajomes en los Juegos Olímpicos de Tokio es el resultado del talento y esfuerzo de la deportista, a la que su familia y Richard Carapaz también felicitaron por la hazaña histórica.

En una videollamada, Lasso felicitó a la deportista que orgullosa mostraba su medalla de oro, la primera que logra una ecuatoriana en unos juegos olímpicos.

«Eres el orgullo de Ecuador. Sin duda alguna, eres un ejemplo para las mujeres ecuatorianas y también del mundo. Te felicito enormemente. Espero pronto verte para darte un abrazo a nombre de todos los ecuatorianos», le dijo a la campeona.

Por su parte, el ciclista Richard Carapaz, que hace una semana logró el oro olímpico en Tokio, felicitó a Dajomes a través de redes sociales.

«Felicidades Neisi por este oro que representa mucho para nuestro deporte. Disfrútalo !!», señaló. AGENCIAS

«No fue nada fácil, para llegar a Tokio tuve que pasar por muchas dificultades, pero el sacrificio, el trabajo y el coraje valieron la pena». Neisi Dajomes.

Neisi Dajomes llegará la tarde del miércoles a Ecuador.

Medallas olímpicas en la historia de Ecuador

Neisi Dajomes: Oro, halterofilia, Tokio 2020

Richard Carapaz: Oro, ciclismo, Tokio 2020.

Jefferson Perez: Plata, marcha Pekín 2008.
Jefferson Pérez: Oro, marcha, Atlanta 2000.

Luz Acosta: ‘Imagino que a partir de ahora habrá más inversión para las pesas’

Luz Mercedes Acosta relató el triunfo de Neisi Dajomes en Japón. Cree que Ecuador es un referente en halterofilia y se perfila como un protagonista de los próximos Juegos Olímpicos, en París.

Luz Acosta hizo un anuncio premonitorio: “La pelea va a estar entre Ecuador, México, Corea, Ucrania, EE.UU. (…)”. La frase la dijo al inicio de la transmisión de la final de halterofilia de 76 kg en los Juegos Olímpicos de Tokio. Ella es comentarista de Marca Claro y Claro Sports y junto a Ricardo Bravo narraron el triunfo de Neisi Dajomes en Tokio. Ambos se emocionaron con la victoria de la ecuatoriana, pero Luz reveló que lloró al conocer su historia.

Luz Mercedes Acosta es mexicana, medallista olímpica (bronce) en la misma disciplina en 63 kg. Ganó en Londres 2012 y antes había debutado en Pekín en 2008. A pocas horas del triunfo de Neisi, atiende a LA HORA desde la Ciudad de México.

Durante la transmisión usted dijo que lloró cuando conoció la historia de Neisi Dajomes y que si la cuenta volvería a llorar. ¿Lloró al ver a Neisi en el podio?

Se cortó un poco la transmisión, pero yo estaba eufórica; emotiva. Yo sé que es muy fácil criticar atletas y decir: “Lo hace fácil” o “cualquiera la puede hacer”. Cada una tiene su historia y aún así se reponen. Neisi es una guerrera en toda la extensión de la palabra. Me imagino que todo el país está festejando desde su trinchera esa gran medalla porque es histórica. Es algo excepcional. Ella se repuso de la muerte de su mamá y de su hermano. Sigue poniendo a Ecuador muy en alto.

Es hija de refugiados colombianos, su madre y hermano fallecieron hace tres años ¿Cómo ayuda eso en una competencia de estas características y llenarse de fuerza? ¿Qué piensas al momento de competir?

Honestamente no lo sé. No lo sé si yo hubiera podido levantarme después de la muerte de mi mamá, si me hubiera enterado de algo así. Por eso la admiro y me quito el sombrero porque a pesar de todas esas adversidades sigue entrenando y levantando. También es verdad que ella tiene mucha potencia de fuerza y tiene una técnica muy fina, muy bonita, muy precisa y parece que ni siquiera le pesa. No sé si escucharon un comentario que dije: “¡Así o más fácil!”. Ella, por el honor de su mamá y de su hermano, sigue adelante, sigue con esa fuerza y no cualquiera tiene esa resiliencia.

También calificaron a Neisi como la reina de la competencia por su técnica. ¿Desde cuándo ha seguido su carrera?

No hace falta seguirla desde hace años. Leidy Solís, de Colombia, lideraba la competencia con gran superioridad. Ahora Neisi quitó el reinado a Leidy Solís, porque levanta 118 kilos de arranca y 145 kilos de envión muy fácil y es lo que más o menos hacen esas marcas los primeros tres o cinco lugares del mundo. Ahora mismo ella se corona como la reina de los 76 kg en el mundo, no solo en América.

 Usted se emocionó, como es obvio, por Aremi Fuentes (México) justo cuando la deportista surcoreana no logró su tercer intento. ¿Qué significa para América Latina estas medallas?

En la Federación Internacional hay una cacería de brujas y están castigando a muchos países que usan sustancias prohibidas. Es la primera vez en la historia que todas las medallas se quedan en América: Ecuador, EE.UU y México. Es algo para conmemorar de que las posibilidades también están aquí en América, que no es solo para Asia y Europa. Estas tres jovencitas lo hicieron, cada una con su historia. Aremi también sufrió de Covid, no le llevaron a su entrenador, otros entrenadores se llevan el protagonismo; la chica de EE.UU. sufre de bipolaridad y de déficit de atención con hiperactividad. Ella estaba en gimnasia y el único deporte que la pudo salvar, por el tipo de concentración que se requiere, fue las pesas. Cada una, en su medida, tiene sus particulares y saben reponerse.

En 1968 fue la primera vez que una deportista ecuatoriana estuvo en unas olimpiadas y fue en la Ciudad de México. Pasaron 53 años y 14 ediciones para que Ecuador logre se primera medalla de oro con una mujer. ¿Cómo se puede mantener esto?

Ustedes tienen una buena escuela con Alexandra Escobar. Ella es una grande, una guerrera. En muchas ocasiones me tocó competir con ella. La escuela que Ecuador viene haciendo es significativa, porque son tácticos, técnicos. La técnica de todas es muy hermosa. Imagino que para París 2024, obtendrán mínimo 2 medallas de oro u oro y plata.

Las competidoras que tienen son unas verdaderas guerreras. No me cabe duda de que se puede mejorar, pero a partir de esto habrá más inyección de recursos para las pesas, porque ya están volteando a ver a las pesas y sobre todo que no estén prohibiendo a las mujeres levantar pesas, porque también ese es otro factor importante socialmente. Al contrario, las van a impulsar a que sigan adelante.

 ¿Cuál es el futuro para deportistas como Neisi? ¿Cómo pueden seguir concentradas en el deporte? Ahora llega la fama y puede desconcentrarse y perder su rumbo.

A muchos atletas, luego de la llegada de una medalla, “se les sube”; como decimos acá. Nadie sabe cómo manejar la fama, pero regularmente todos tenemos un mentor o una mentora que está detrás de nosotros para jalarnos las orejas. Sí tienes que disfrutar y vivir tu momento porque para eso trabajaste, pero también debes enfocarte en tu pasión porque es lo que te seguirá dando glorias y satisfacciones. Tú eres un referente para el país, no puedes dar mal ejemplo porque eres un embajador olímpico en toda la extensión de la palabra y seguir respetando esos valores, esa hermandad, unidad, fuerza, pasión, que un medallista olímpico puede lograr.

Tanto en México como en Ecuador seguro ocurre que los políticos se suben también al podio. ¿Cómo aprovechar para que ellos e incluso la empresa privada se sumen a este momento?

Me imagino que como en todos lados se sumarán marcas que nunca en la vida habían volteado a ver a la pesas y ojalá que se sepa aprovechar ese momento que pasa una vez cada cuatro años. Y que los patrocinadores estén conscientes que es un deporte olímpico que sí merece todos los premios y la consideración. Somos humanos, también comemos, si llegan los auspiciantes que quieren hacer un comercial que paguen bien, que no regateen ni la hagan de menos porque se merece eso y más. Una vez que pase esta euforia, yo estoy segura que Neisi seguirá entrenando como lo ha hecho hasta ahora porque es como su terapia para salir adelante y sobreponerse a las adversidades a las que ha estado expuesta.