Comprar una casa, una de las mejores inversiones

Momento. Comprar una casa también le da estabilidad.

Contar con utilidades es una gran satisfacción después de todo el trabajo realizado, pero también es una responsabilidad saber invertirla la mejor manera.

Una de las mejores opciones es invertir el dinero en la compra de una casa, pues esta será parte de su patrimonio.

Aquí le contamos alguna razones por las que adquirir una vivienda es una gran inversión.

 

Una excelente inversión a futuro

Si lleva varios años ahorrando y logra acceder a un crédito hipotecario, es momento de que empiece a pensar en adquirir su vivienda propia y hacer una gran inversión para su presente y futuro.

Una vez que adquiera la vivienda de sus sueños, puede empezar a sentirse más tranquilo y, aunque es un gasto grande, a largo plazo verá los resultados, pues no tendrá que preocuparse por pagar un arriendo o puede venderla si en algún momento decide cambiar de vivienda.

 

EL DATO
En Ecuador, cada año las utilidades deben 
ser entregadas hasta el 15 de abril.

 

Mejor ser propietario que arrendatario

Contar con el título de propiedad de una casa, departamento o cualquier tipo de inmueble, le otorga automáticamente el poder sobre el bien tangible que se adquiere, de igual manera representa un ahorro, no es lo mismo hacer un pago único para comprar departamentos o casas, que pagar mensualmente a otra persona sin poder decir “esta es mi casa”.

Otro beneficio de ser el propietario es que esto generará plenitud emocional y sentido del logro de metas que nos trazamos desde que somos muy pequeños “cuando sea grande quiero tener mi propia casa”, además es un ahorro a largo plazo y un beneficio que ayuda al estilo de vida y estabilidad de toda la familia.

 

Un capital propio

Una vez que adquiera una vivienda, puede contar con un capital personal sobre el cual podrá tomar las decisiones que más le convengan.

Desde ese momento, puede también tener mayor seguridad económica y planear su futuro y el de su familia.

 

Olvídese de las mudanzas

Bien sabemos que, al rentar el plazo promedio de contratación del inmueble es de un año, esto sugiere que año tras año hay que pasar por el tedioso proceso de buscar casa (en caso de la no renovación), gastar dinero en depósitos, renta del primer mes de alquiler, un camión para la mudanza, adaptar el estilo de vida, desde las rutas para el trabajo, los lugares frecuentados cerca de la zona donde se vivía e inclusive hacer nuevos amigos.

Al comprar casa o departamento todo cambia, ese dinero que podría haber gastado en un extenso proceso de mudanza, puede ser invertido en remodelaciones de su nueva casa.

Utilidades, cómo invertirlas de manera segura

Sugerencia. Usar parte del dinero en un fondo de ahorro o en pólizas es muy recomendable.

Para Andrés Vargas, desde hace cinco años el mes de abril es uno de los más esperados, esto porque recibe las utilidades.

El joven de 28 años trabaja en una empresa involucrada en el sector alimenticio y el poder recibir las utilidades le permitió salir de deudas y empezar un fondo de ahorro.

“Yo gano solo un poco más que el básico, pero en abril siento que se ve recompensado todo el esfuerzo que hacemos cada día en el trabajo, pues este ingreso es muy importante en mi familia y por eso hago un trabajo con dedicación para poder conservar mi empleo “, comenta el joven.

Como él, Cristina Sánchez, quien trabaja en una entidad financiera, también ve en este ingreso extra la oportunidad de hacer un fondo de ahorro e invertir para poder sacarle provecho a este dinero.

“Hay que hacer uso inteligente de las utilidades, si bien podemos salir de algunas deudas es importante no hacer gastos en cosas innecesarias para poder contar con un ‘colchón’ cuando las circunstancias lo ameriten”, sostuvo la mujer de 41 años.

 

EL DATO
Las utilidades se entregan cada abril y representa el 15% 
de las ganancias obtenidas por la empresa el año anterior.

 

Utilidades

El economista Galo Navas explica que las utilidades son el monto 15% de las ganancias que haya obtenido la empresa el año anterior. Un 10% corresponde al dinero para los trabajadores y el 5% para las cargas familiares.

“En nuestro país no tenemos la cultura del ahorro, pero con este ingreso extra se puede empezar a hacer el ejercicio de guardar dinero y así contar con este en un futuro”, añadió.

Sostuvo que el ahorro es un hábito que ayuda a alcanzar metas, hacer que un negocio crezca, empezar con un emprendimiento y lograr una mejor calidad de vida.

En momentos de problemas económicos, los ahorros podrían incluso salvar o ayudar, de forma personal o familiar, a salir de esos inconvenientes.

Navas recordó que una de las formas menos riesgosas para invertir o ahorrar las utilidades es a través de las entidades financieras.

“En estas instituciones están los datos y las cuentas claras, lo que si hay que hacer es fijarse en que sea una institución financiera confiable y que esté respaldada por la credibilidad de su trabajo”, recalcó el economista.

 

Por qué confiar el dinero en una institución financiera

Los expertos aseguran que el ahorro debe hacerse de forma segura, una de ellas es a través de pólizas y plazo fijo.

Aquí unas razones por las que es mejor tener el dinero en una entidad financiera confiable:

  • Tiene mayor seguridad

Si guarda su dinero en casa es más fácil sufrir un robo o ser víctima de desastres como incendio, inundación o terremoto. Colocar el dinero en una entidad financiera le dará una mayor protección.

  • Se crea un historial crediticio

Al guardar el dinero en una entidad también estará registrado en el sistema financiero, esto le ayudará al momento de solicitar un préstamo, pues será la carta de presentación a la hora de solicitar créditos u otros productos.

  • Hacer crecer los ahorros

Si desea incrementar su dinero, es recomendable abrir una cuenta a plazo fijo para que pueda ganar intereses.

 

Cómo utilizar adecuadamente las utilidades

  1. Establece objetivos antes de recibir tus utilidades:

Las utilidades son el esfuerzo de tu trabajo durante un año, por eso, piensa a largo plazo, en los planes que quieres cumplir y cómo este dinero adicional puede ayudarte a cumplir tus metas.

  1. Analiza el estado de tus deudas:

Haz un listado de tus deudas tanto de crédito como de tarjetas, si el valor de tus deudas ocupa gran cantidad de tus ingresos, es recomendable analizar cuál de estas es la que más intereses genera y así poder liquidarla.

  1. Prefiere el ahorro:

Los ingresos por utilidades se convierten en buena alternativa establecer un fondo de ahorro enfocado a emergencias o para cumplir una meta personal.

Te recomendamos, invertir tu dinero, esto te permitirá tener estabilidad y además mantener tu dinero seguro y creciendo.

¿Hasta cuándo se pueden pagar las utilidades?

Situación. El sector financiero, de las telecomunicaciones y comercio exterior genera más utilidades.

Las empresas del país tienen hasta el 15 de abril de 2022 para pagar a sus empleados las utilidades que hayan tenido el año anterior.

El Código del Trabajo establece el reparto del 15 % de utilidades, 10 % para trabajadores y exempleados que laboraron durante el ejercicio económico y el 5 % restante se entrega en proporción a sus hijos o cónyuges.

Entre los sectores que más pagan utilidades están el financiero, el de telecomunicaciones y de comercio exterior, donde un trabajador puede recibir de 5 mil hasta más de 10 mil dólares.

De acuerdo con datos de la Superintendencia de Bancos que maneja la Asociación de Bancos del Ecuador (Asobanca), este sector reportó una ganancia global de 387.4 millones de dólares en el 2021, es decir, un aumento del 66 % en comparación con el 2020.

Según los datos del Ministerio de Trabajo, en el 2019 más de un millón 600 mil trabajadores recibieron el beneficio y al siguiente año fueron 6 % menos. (RMC)

El Presidente de Banco del Pacífico explica el desplome de las utilidades

Banco. Roberto González, presidente del Banco del Pacífico.

Víctor Hugo Carreño, para Ecuador Chequea

Después de un proceso de reestructuración que incluyó el despido de cerca de 1.000 personas que ocupaban cargos directivos, cierres de agencias y saneamiento de cartera crediticia, el Banco del Pacífico entra este año a la fase de venta. Este proceso de reestructuración tuvo consecuencias y golpeó sus utilidades. En 2021 la cifra fue de apenas $5,7 millones, muy por debajo de los $24,80 millones reportados en 2020.

Por todas estas razones, el Banco ha tenido que enfrentar una tormenta de críticas. La parlamentaria andina Cristina Reyes, por ejemplo, a través de sus redes sociales publicó un video en el que asegura que se entregó la administración para que lo debilitara y poder vender el banco a precio de gallina enferma. Algo parecido dijo el exdiputado quiteño Marcelo Dotti; y, la verdad, el rumor ha venido creciendo con los días en el país.

Sin embargo, el presidente ejecutivo del Banco Pacífico, Roberto González, cree que la institución no ha perdido valor. Según información interna, su patrimonio era de $819 millones a diciembre de 2021; mientras que en diciembre de 2020 fue de $794 millones. En otras variables, como activos y cartera, ha mantenido niveles similares entre ambos años.

El banco tiene actualmente 2,7 millones de clientes y proyecta llegar a los 3 millones en 2022. González cree la venta se concretará este año y espera que sea un banco internacional el que compre esta entidad, cuyas acciones hoy están en manos de la Corporación Financiera Nacional. En diálogo con Ecuador Chequea, el presidente analiza toda esta vorágine.

¿Cómo va a ser la venta?

El proceso tiene dos partes. Una, que ya hemos concluido, que es que el banco vuelva a generar utilidades suficientes para justificar el mejor precio posible. Se han tomado medidas de reducción del gasto operacional, de reducción de gastos innecesarios, de saneamiento de cartera crediticia y cerramos oficinas que no generaban negocio. Ahora comienza la fase del proceso de venta, que incluye una actualización de la valoración y la elección de un banco o entidad internacional que nos acompañe en el proceso. Este acompañamiento incluye preparar la información, los contactos con los posibles interesados y la negociación de las ofertas. Cuando el accionista del banco apruebe el candidato, las condiciones y el precio, se cierra la venta. Después de eso, queda la autorización de la Superintendencia de Bancos. Todo ese proceso va a tomar probablemente entre 9 y 12 meses.

¿Y ahí finaliza el proceso?

Sí, ahí se acabó.

¿Qué figura se adoptará para vender el banco?

En 2019 y 2020 hubo una valoración. Vamos a pedir la actualización. Con esa actualización, el accionista decide si acepta y ahí se lanzan las bases de licitación. Es decir, qué tipo de entidades pueden participar.

¿Ya hay instituciones interesadas?

Muchas, fuera del país, fundamentalmente; dentro del país es difícil porque los grandes bancos necesitarían un enorme aporte de capital.

¿Sí o sí entonces sería un banco internacional?

Debería ser, pero al final el accionista tiene que decirnos ‘queremos que sean este tipo de entidades’. Si a mí me pregunta, que sea un banco internacional, que venga con su know-how, tecnología y acceso a los mercados internacionales para que introduzca dinamismo en el sistema.

¿Un banco internacional influiría también en la reducción de tasas?

Hasta cierto punto, sí. Lo que pasa es que la discusión de la reducción o no de las tasas no se explica lo suficiente. Cuando se habla de reducción de tasas solo se habla de tasas de activo, pero nadie habla de tasas de pasivo. Yo no puedo prestar al 2% o 3% y pagar depósitos al 8% porque no gano dinero y dejaría de ser negocio.

El año pasado el banco anunció que esperaba ahorrar $50 millones anuales tras la reducción de gastos operacionales. ¿Se cumplió?

Eso está completado y superamos esa cifra. Prevemos para este año $71 millones de ahorro. ¿Cómo se logra esto? Por la disminución combinada de gastos y reestructuración de personal. Ninguna de las medidas tomadas ha afectado el valor del banco. El patrimonio neto al 31 de diciembre de 2021 es de $819 millones.

¿Este proceso incidió en la disminución de utilidades?

Los gastos de indemnizaciones y reestructuración se suelen cargar en el primer ejercicio (año). Además, hemos tenido que hacer saneamientos extraordinarios de la cartera; lamentablemente, en los últimos 9 años el banco entró en segmentos de crédito y en campañas crediticias motivadas por decisiones políticas que nos están provocando una morosidad demasiado alta.

Es una reducción de casi $20 millones en utilidades en relación a 2020. ¿Todo por despidos, reestructuración y morosidad?

Si compara 2021 con 2020, no lo va a ver muy claro, porque en 2021 tuvimos que aflorar muchos gastos represados de años anteriores. Una de las malas prácticas que había es que no pagaron lo que tenían que haber pagado en 2019 y en 2020 y, vulgarmente dicho, patearon para el año 2021. Hemos tenido que sanear contratos, salir de otros y pagar cláusulas de penalización para arrancar este año con los que creemos debe tener el banco.

Hubo también anuncios de reducción de personal. ¿Cuántas personas salieron?

1.100 personas, básicamente de cargos directivos sin ninguna justificación. No se han hecho ajustes en las capas bajas. El banco pasó de tener menos de 1.500 empleados en 2008 a 3.760 antes de la reestructuración.

Ha circulado en redes sociales el cierre de agencias. ¿Cuántas y cuáles han cerrado? 

Hemos cerrado, entre agencias y ventanillas destacadas (estas situadas dentro de empresas), 18 unidades, porque todas estaban en pérdidas. Ese grupo de agencias y ventanillas le suponían una pérdida anual al banco superior a los $2 millones.

¿En qué ciudades cerraron?

Cayambe, Latacunga, Durán, en la vía a la Costa en Guayaquil… En todo el país se ha hecho un análisis muy detallado del tema, oficina por oficina.

¿Y cómo se atiende a la población donde no quedan agencias?

Tenemos canales telefónicos, virtuales, aplicaciones, corresponsales no bancarios, cajeros, centros virtuales. (Corresponsales no bancarios son las cooperativas, tiendas, farmacias o supermercados autorizados para hacer transacciones del banco).

En Cayambe y Tulcán ya no quedan agencias físicas, ¿pero quedan los corresponsales no bancarios?

Así es, y cajeros también.

¿Habrá más cierres de agencias este año?

No.

¿Cuántas agencias quedan ahora?

Quedan 77 agencias.

¿Y otros puntos de atención?

761 cajeros automáticos, 46 centros virtuales, 125 kioskos de autoservicio y 15.396 corresponsales no bancarios. Estamos presentes en 214 cantones.

¿Y planes de abrir nuevos canales?

Se abrirán más de 100 puntos, entre cajeros y centros virtuales.

¿Qué proyecciones tienen para este año?

Esperamos tener una utilidad mínima prevista de $50 millones. Volveríamos a ser uno de los bancos principales.

¿Piensan abrir nuevas agencias?

No. Queremos potenciar todos los canales digitales y la red de corresponsales no bancarios.

Para finalizar, ¿este año sí o sí se concretaría la venta?

Ojalá. Para eso estamos aquí.

Al banco se lo intentó vender en los dos gobiernos anteriores. ¿En qué se va a diferenciar este proceso para finalmente concretarlo?

En este caso, hay la firme voluntad del Gobierno de hacerlo y de destinar esos recursos a otros fines sociales, no a gasto corriente.

Una vez que se venda, ¿qué ocurrirá con los clientes o la estructura?

Lo que más valorará el banco que venga es su base de clientes, sus ejecutivos y la gente que ha sido capaz de mantenerlo a este nivel.

¿No habrá entonces un cambio radical?

Sería un gravísimo error.

 

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En seis países de América Latina hay reparto de utilidades

Dos de cada diez ecuatorianos con empleo adecuado reciben utilidades

Además de Ecuador, el beneficio está en la legislación de México, Perú, Chile, Brasil y Venezuela. El pago por cargas familiares solo se aplica en Ecuador.

Dentro del proyecto de Ley de Oportunidades, el Gobierno de Guillermo Lasso incluirá la eliminación del reparto de utilidades por cargas familiares. El objetivo es reducir el pago de impuestos para la nuevas empresas y contrataciones que se hagan a partir de que se apruebe la normativa.

El tema ha generado rechazo, sobre todo desde los sindicatos como el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) y la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie). Incluso es parte de las razones que sustenta la jornada de protestas anunciada para el 15 de septiembre de 2021.

Desde esos sectores, se argumenta que se están vulnerando derechos adquiridos y que el reparto de utilidades es un beneficio ampliamente extendido en todo el mundo.

Sin embargo, si se analiza América Latina, solo cinco países, además del Ecuador, establecen ese beneficio en sus leyes laborales.

Así, en México y Perú, se reparte el 10% de las utilidades entre los trabajadores, sin restar pérdidas de ejercicios anteriores. En ambos países, una porción de ese porcentaje se distribuye de acuerdo al total de días trabajados en el año; y otra, en relación a los salarios.

Es decir, cada empleado recibe de acuerdo a cuánto ha laborado y a su sueldo. En Perú, se establece un límite máximo de 18 salarios mínimos mensuales.

En Chile, el reparto de utilidades se da a través de dos mecanismos. Las empresas pueden optar por distribuir el 30% de la utilidad al cierre de cada año. El límite es 4,75 salarios mínimos por trabajador.

La otra opción es mensualizar el pago. Incluso sin saber si se tendrá utilidades o no, se saca el 25% de la remuneración de trabajador y se lo divide para 12 meses. El resultado se incluye mensualmente en el salario pagado a cada colaborador.

En Brasil, la legislación no obliga a las empresas a repartir un porcentaje fijo de su utilidad a los trabajadores; más bien es una compensación que se negocia en el contrato colectivo y debe ser repartida a todos por igual.

Finalmente, en Venezuela, al igual que en Ecuador, el porcentaje de reparto de utilidades es del 15%. El valor máximo que puede recibir un trabajador equivale a cuatro meses de salario en empresas grandes y medianas; y de dos meses para aquellas  con menos de 50 empleados.

¿Qué pasa en el resto del mundo?

En Estado Unidos, que es el destino de más del 80% de los migrantes ecuatorianos, no hay obligación lega de repartir utilidades a los trabajadores. Sin embargo, desde el gobierno central se lo recomienda como una manera de lograr mayor eficiencia. Es decir, se impulsa que se entregue de acuerdo a resultados y a desempeño de cada trabajador.

Una práctica común al repartir ganancias es depositarlas en un fondo de pensión, lo que da ventajas impositivas para el empleado.

Una situación parecida se vive en Inglaterra, donde tampoco es una obligación. En ambos países, más del 30% de las empresas tienen algún sistema de reparto de utilidades, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En Ecuador, al contrario, menos del 15% de las organizaciones entregan ese beneficio.

Por otra parte, la ley de trabajo francesa prevé que toda empresa que tiene más de 50 empleados debe repartir parte de sus ganancias con ellos, según una fórmula fija. Cada compañía puede determinar qué factores se toman en cuenta a la hora de distribuir el pago, pero los factores más utilizados son el salario y la cantidad de tiempo trabajada.

En España, el reparto de utilidades se pacta entre la empresa y los trabajadores, pero no es una obligación legal ni tiene porcentajes establecidos.

En los países nórdicos como Suecia, Noruega o Islandia, que son puestos muchas veces de ejemplos de estados fuente de bienestar, no existe el salario mínimo establecido por ley ni el reparto de utilidades. Los beneficios se negocian entre empleados y empleadores de manera directa.

El Gobierno de Lasso no propone llegar a eso, pero en la mega Ley de Oportunidades busca flexibilizar la contratación y reducir las cargas impositivas a las empresas. (JS)

Eliminación de utilidades por carga familiar bajará carga tributaria de empresas

El beneficio llega al 20% de los ecuatorianos con empleo adecuado

El Gobierno quiere implementar el cambio para que el porcentaje de reparto de utilidades baje del 15% al 10% para nuevas empresas e inversiones.

Dentro del proyecto Ley de Oportunidades, que el Gobierno espera enviar a la Asamblea hasta finales de septiembre de 2021, se incluye la eliminación del reparto de utilidades por cargas familiares.

Así lo reconoció el ministro de Trabajo, Patricio Donoso, durante una entrevista con Radio Quito. La idea es que todos los empleados reciban el mismo monto, sin tomar en cuenta si tienen hijos o no.

Actualmente, las empresas están obligadas a repartir el 15% de sus utilidades entre sus empleados: 10% entre todos y 5% de acuerdo a las cargas familias

Javier Bustos, abogado tributario, explicó que la reforma aplicará para las nuevas contrataciones, compañías e inversiones que se realicen a partir de la aprobación de la Ley de Oportunidades.

«Si ya no se tiene el reparto por cargas, el porcentaje de utilidades bajaría al 10%, pero solo para las empresas que se creen luego de que se apruebe la ley», dijo.

En otras palabras, el objetivo es bajar el costo tributario porque, de acuerdo con Bustos, los nuevos negocios pagarán 35% (entre utilidades y impuesto a la renta) y no los 40% actuales.

Todos los que ha venido recibiendo utilidades desde antes, no se verán afectados por la reforma del Gobierno. En promedio, entre 450.000 y 480.000 trabajadores reciben ese beneficio cada año, el cual promedia alrededor de $2.500.

Busto puntualizó que el cambio que está buscando el Gobierno debería ir más lejos. Se debería dar libertad a los empresarios para que repartan utilidades con base en resultados y desempeño.

En otras palabras, no se debería dar un mismo monto a todos, sino premiar a los mejores como una forma de incentivo y de asegurar que se mantengan en la organización.

«No es justo que todos reciban lo mismo, mientras unos hacen su mejor esfuerzo y otros apenas cumplen sus funciones», aseveró. (JS)

DATO.- El artículo 105 del Código del Trabajo establece que el pago de utilidades se realizará dentro del plazo de 15 días, contados a partir de la fecha de liquidación de utilidades, que deberá hacerse hasta el 31 de marzo de cada año.

 

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El pago de impuesto a la renta y utilidades cayó un 49%

Las empresas enfrentar más gastos y menos ventas durante 2020

La crisis dejó sin liquidez ni ganancias a la mayoría del aparato productivo. La ventas cayeron más del 16% durante 2020 y no se han recuperado en lo que va de este año.

Hasta el 15 de abril de 2021, según cifras del Servicio de Rentas Internas (SRI), las empresas a nivel nacional pagaron $372,92 millones por concepto de Impuesto a la Renta. Eso significa 49% menos con respecto a los $737,2 millones registrados el año pasado.

Hoy se cumple el plazo para que los trabajadores reciban las utilidades correspondientes a 2020. Sin embargo, la crisis económica dejó sin liquidez ni ganancias a compañías grandes, medianas y pequeñas.

Sin registro

Todavía no existe un registro oficial de cuántas han repartido utilidades, pero desde la Cámara de Comercio de Quito (CCQ) se preveía, hace más de un mes, que solo cinco actividades económicas (farmacéuticas, pesca, extracción de madera, correos, tecnología e informática) mostraban los resultados y la capacidad para hacerlo, en medio de una persistente crisis económica.

Solo en febrero de 2021, el pago de impuesto a la renta, correspondiente a 2020, se redujo un 51% y totalizó $323,51 millones. Eso representa el 87% de lo recibido por el SRI por ese tributo durante este año.

Hasta el 9 de julio de 2021, las empresas tienen plazo para registrar el reparto de utilidades en el Ministerio de Trabajo; mientras que la Superintendencia de Compañías dará más tiempo para que se concluya con la subida de balances. Por esto, no se tienen cifras oficiales de cuántos negocios y en qué sectores han podido cumplir con esa obligación con sus trabajadores.

Más gastos y menos ventas

En general, las principales razones para las menores ganancias tienen que ver con que, tanto empresas grandes, pequeñas y medianas, tuvieron que enfrentar más costos de operación y menores niveles de venta.

Así, por ejemplo, Tonicorp, mediante un comunicado, justificó el reparto de $5 de utilidad a sus colaboradores, debido a que la cadena láctea del país “atraviesa difíciles momentos por la contracción del consumo y otros factores que se agudizaron en la pandemia a causa del covid-19”. Sin embargo, pese a este escenario, se expresó que ha decidido sumar a las utilidades del 2020 un anticipo de las utilidades del 2021.

El caso de esta organización se hizo viral mediante un video que circuló la mañana del 14 de abril, donde se mostraba la inconformidad de los trabajadores y un plantón a las afueras de la fábrica.

Marcelo Alemán, coordinador de la Cámara de Comercio de Quito, comentó que durante el 2020 se tuvieron que realizar inversiones en plataformas tecnológicas, medidas de bioseguridad, operaciones con menos personal. Además, se debe considerar que las ventas en cayeron en un 16,3% a nivel nacional. Todos estos factores influyeron para no exista liquidez para pagar el 15% de utilidades. (JS)

Cinco sectores podrían pagar utilidades hasta el 15 de abril 2021

Hasta mediados de abril de 2021, solo cinco actividades han generado ganancias para pagar utilidades.

Durante 2020, en medio de la pandemia y las restricciones, las actividades económicas y las productivas perdieron más de $27.000 millones en ventas. Además, los costos operativos se incrementaron en más de un 25%.

Solo cinco sectores, según un análisis de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), estarían en capacidad de pagar el 15% de utilidades a sus empleados hasta el 15 de abril de 2020. En otras palabras, las actividades que generaron utilidades (más ingresos que gastos) se pueden contar con los dedos de las manos.

En primer lugar, los mejores resultados se registran en la fabricación de productos farmacéuticos, que pasó de ventas de $558 millones a $662,1 millones, lo que representa un crecimiento del 19%.

Asimismo, la recolección, tratamiento y eliminación de desechos generó una facturación de $178,9 millones, lo que significa $18,6 millones más que en 2019; mientras la silvicultura y la extracción de madera subieron sus ventas de $70,90 millones a $89,20 millones.

En cuarto lugar, las actividades postales y de mensajería pasaron de $174,70 millones a $184,30 millones. Por ejemplo, según Servientrega, el año pasado fue el mejor de sus 27 de existencia. Además, sus directivos proyectan crecer un 17% en 2021, gracias al dinamismo de los emprendimientos y del comercio electrónico.

Finalmente, la fabricación de productos de informática, electrónica y óptica subió sus ingresos en $3,30 millones, con lo que llegó a un total de $125,50 millones.

Esas cifras son solo un estimado que deberá confirmarse con la recaudación de Impuesto a la Renta que haga el Servicio de Rentas Internas (SRI) y las declaraciones de balances 2020 ante la Superintendencia de Compañías.

No todos productores alimenticios ganaron

En total, el sector de fabricantes de alimentos y bebidas tuvo pérdidas totales de más de $500 millones durante 2020. Sin embargo, hay actividades que aumentaron sus ventas y ahora pueden repartir utilidades. Así, por ejemplo, grandes industrias como Moderna, Ingenio San Carlos, La Holandesa, Promesa, entre otros, lograron optimizar y automatizar procesos, reducir costos y mantener una demanda que les pone del lado de los ganadores en medio de la pandemia.

Sin embargo, otros sectores como el de bebidas, aceites y snacks enfrentaron una fuerte caída en el negocio y esperan que 2021 sea un año de recuperación lenta y complicada, pero que sería el primer paso para ir dejando atrás la crisis generada por la irrupción de la Covid-19.

Grandes pagadores sin dinero para este año

Sectores considerados fuertes, y que en años anteriores constituían los mejores pagadores de utilidades, ahora prevén pocas posibilidades de paga ese beneficio. Así, la industria petrolera, con menores niveles de producción y precios por debajo de los $40 por barril, registran caídas de más del 34% en ventas en 2020. Lo mismo sucede con las actividades de servicio relacionadas con minas y canteras.

Por otro lado, las operadoras de telefonía celular aseguran que las medidas de no cobro a los clientes morosos, incluidas en la Ley de Apoyo Humanitario, incidieron en la reducción de sus ingresos durante el año pasado, por lo que la distribución de ganancias entre los empleados se ve poco factible.

Otras actividades con caídas de casi $700 millones en ventas son las obras de ingeniería civil y la construcción de edificios. (JS)

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