PREDECIBLE FUTURO

Victoria Ramón
Victoria Ramón

Victoria Ramón

En el desarrollo de la trama llamada vida se presentan escenarios que obligan a tomar decisiones trascendentales cuyos efectos pueden llegar a marcar. Pero, realmente, ¿son estos tan decisivos al extremo de definir un destino, o simplemente, constituyen una alternativa de las tantas que diariamente tenemos que elegir a sabiendas que siempre tendremos la oportunidad de corregirlas? Definitivamente, el presente no es más que el resultado de las decisiones tomadas en el pasado. De allí, la importancia de saber decidir lo mejor. Si bien tenemos la libertad de elegir, somos sus consecuencias. Entonces, de nosotros depende transformar aquellos instantes de puntos de quiebre en simples anécdotas que recordaremos, o, en verdaderos hitos existenciales que tuvimos que afrontar para convertirnos en mejores seres humanos.

El destino no está escrito en piedra. Todo lo contrario, diariamente se construye o deconstruye, según acatemos nuestra voz interna que nos indica el camino a seguir. Entre estos dos extremos fugaces tenemos que transitar para bien o para mal.

¿Cómo saber que una decisión es correcta? Si bien la respuesta tiene un componente racional que exige un análisis minucioso, en esencia es más subjetiva, pues obedece al yo profundo, conforme sea nuestra escala de valores. Por esto la vida se vuelve agradable y compleja a la vez. Cada uno mantiene su propio paso, ritmo y esencia, que nos vuelve únicos. A veces ganamos, otras veces, perdemos. Pero, aquí radica el verdadero desafío: mantenernos firmes para cumplir el objetivo de vida y no desviarnos en la ruta.

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