Las monjas rebeldes

Nicolás Merizalde
Nicolás Merizalde

En España un grupo de 18 monjas clarisas ha decidido declararse en rebeldía y desconocer al Papa, coludidas con un señor que se dice cura, está excomulgado, vive como un rey y se adjudica la verdadera voz del catolicismo.

Por debajo hay una serie de elementos que hacen de la historia interesante y cómica. El obispo trucho se acompaña de un cura no ordenado que fue bartender y juntos comandan la revuelta a costa de la excomunión y el ridículo de las hermanas. Dicen que la Iglesia se ha vuelto antropocentrista, alejándose de la doctrina y de Dios, que el Papa es el principal culpable de la debacle y que prefieren el cisma a mantener esta pantomima.

Cómo estará el mercado inmobiliario por esos lares que prefieren perder la salvación a una buena inversión. Porque resulta que debajo de esta prédica, se esconde la donación de un convento valorado en más de 1 millón de euros que las madres quieren vender sin el permiso del arzobispo. Hartas de hacer trufas, tomaron las redes sociales y la voz pública para separarse de la Iglesia. Allí siguen, encuarteladas contra Roma, y ya se verá si se hacen con los fondos y qué harán con ellos en esta peculiar cruzada.

Yo, católico por práctica y cultura, tengo una inquietud inmensa de saber hasta qué punto el ánimo de estas mujeres delata un problema más grave y complejo que bien se podría debatir en el seno de la Iglesia: el grado de preparación y participación de las mujeres. Si resulta que son las víctimas de este señor sinvergüenza que las utiliza en nombre de su propia doctrina nos alerta sobre una crisis en la formación de las vocaciones agudizada por un enraizado sentido de obediencia. Si están motu propio, nos alerta, que tal vez demandan más participación en la toma de decisiones en la administración eclesial. Supongo, que nos debería llamar a la reflexión.