Julio sin plástico

Verónica Narváez

Que difícil dejar algo cuando se lo ve en todo lado. Aplica en todos los contextos. Así, el plástico nos invadió la vida y en este mes de julio que justamente hay toda una campaña que nace en el 2011 gracias a un movimiento en Australia llamado «Julio sin plástico» hoy, en la práctica de la iniciativa me he percatado con más atención que cada día es más difícil dejar este material (plástico de un solo uso).

En este tiempo, a tipo de suerte encontramos un restaurante que toda su vajilla sea de porcelana, incluyendo cubiertos y ni decir los vasos de vidrio, sorbetes biodegradables, elementos que en conjunto completan una bonita experiencia en un local de comida. Vamos al supermercado la misma historia, por dónde se mire encontramos al plástico.

Es por eso que, este mes nos invita a pensar en la palabra REDUCIR, ser conscientes de nuestro consumo del plástico, pero usted se preguntará ¿por qué haríamos esto? Tan práctica que es una vajilla plástica, solo va directo a la basura. Respuestas hay varias, y es que mucho de este plástico va a los ríos, al mar, incluso en la misma tierra de las zonas rurales podemos encontrar plásticos, por otro lado fomentamos más producción de este plástico y ni hablar de los daños a la salud que muchos de ellos causan en el tiempo.

¿Serán razones suficientes para ser parte del reto de este mes? Sin duda que sí, las acciones son a diario desde pequeños cambios se hacen transformaciones a nuestro estilo de vida, visita tiendas ecológicas, en la ciudad ya hay lugares increíbles con productos amigables con el ambiente, únete al reto y pasa a las filas de quienes deseamos tener #másplanetamenosplástico.

 

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