91,4% de familias migrantes y refugiadas afirma que se quedaría a vivir en Ecuador

CIFRAS. Un 22% de los migrantes venezolanos ha tenido al menos un hijo, en Ecuador.

Quienes llegan tienen hijos en el país. Y las cifras podrían incrementarse ante el aumento de migración informal, que no tiene un plan de control.

Se estima que en Ecuador, desde 2017, viven cerca de 500.000 venezolanos, que han salido de su país debido a la crisis económica y política.

El reporte del Grupo de Trabajo para Refugiados y Migrantes (GTRM), detalla que el 91,4% de esta población admite que no dejará Ecuador. Pese a que las condiciones de vida y empleo no son las más óptimas.

Una de las principales razones es que, un 22% ha tenido al menos un hijo dentro del territorio, es decir, un niño ecuatoriano.  A esto se suma que, según el Banco Mundial, Ecuador ofrece un alto nivel de protección legal y asistencia social «a inmigrantes y refugiados, que incluyen acceso libre a la educación y atención médica».

Esta situación, dice la socióloga Lizbeth Regalado, podría volverse insostenible tomando en cuenta que Ecuador vive una crisis económica y que además no existe una política sobre los ingresos irregulares al país. “Con esto no quiero que haya un mensaje xenófobo de que quienes están deben salir, sino que se debe controlar los ingresos de nuevos migrantes, para que la calidad de vida de quienes ya han llegado y han formado familias no se agudice más”, dice.

Políticas deben apegarse a la Constitución

Por su parte, el analista político, Andrés Campaña dice que la Constitución del Ecuador reconoce la ciudadanía universal; por lo que toda norma que el Gobierno plantee debe apegarse al contenido constitucional y no se podría limitar los derechos de los migrantes. Aunque el Gobierno ya ha intentado poner control en hechos de migración, por ejemplo con las reformas de la Ley Orgánica de Educación Superior, que busca que la gratuidad en educación de tercer nivel sea únicamente para ecuatorianos y residentes permanentes.

Este apartado de la Ley, que no ha llegado ni siquiera a primer debate, ha causado división de criterios sociales. Para Regalado, esta norma sería inconstitucional y solo aumentaría el desempleo y esto desemboca en “delincuencia, violencia y precariedad”.

Abrir pasos regulares

El exminsitro de Defensa, Oswaldo Jarrín, detalló que, a mediados de 2020, el volumen de entradas y salidas de migrantes por pasos clandestinos aumentó. Los extranjeros ingresan a Ecuador por los pasos ilegales, especialmente de la frontera norte, y quienes salen, lo hacen por Sucumbíos hacia Perú.

Esto lo confirma Daniel Regalado, presidente de la Asociación Venezuela en Ecuador, quien detalla que es imposible calcular cuántos inmigrantes ingresan diariamente, pues ha aumentado el ingreso de manera ilegal.

Por eso, Campaña menciona que una de las primeras políticas del Gobierno deberá ser regular los pasos fronterizos, como el Rumichaca, para así poder tener un control y un registro de quienes quieren entrar a Ecuador.

Un dilema regional

 Durante la conferencia Ministerial Sobre Migración (20 de octubre de 2021), los ministros de países americanos se reunieron en BogotáColombia, para abordar «el desafío migratorio» como un problema compartido.

Entre las urgencias planteadas estuvo desacelerar el flujo de personas que huyen de países como Haití o Venezuela.

 “Tenemos que hacer muchas cosas inmediatamente, como fortalecer la vigilancia fronteriza, por ejemplo, exigiendo visas y controlando de forma meticulosa la entrada (a los países)», dijo Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos.

Financiamiento urgente

La Plataforma de Coordinación para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V) ha obtenido el 34,5% de los fondos necesarios para atender la crisis migratoria en la región. Pues se estima que entre los 18 países de acogida se necesitan $1.440 millones para sostener la llegada migratoria.

Ecuador es el tercer país que más ayuda requiere, al menos $236,4 millones para 2021, mientras que en 2020 requerían 93,5 millones.

Los recursos se distribuyen no solo para la población refugiada e inmigrante de venezolanos, sino también para apoyar a las comunidades de acogida. (AVV)

Países que más han recibido migrantes venezolanos

 En la región

Colombia (1,7 millones)

Perú (1 millón)

Estados Unidos (465.200)

Chile (457.300)

Ecuador (451.100)

España (415.000), Brasil (261.400)

Argentina (173.200)

Fuente: Informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU.

La migración es un evento traumático para los niños

Tanto los niños que migran como los que pierden a sus padres por la migración tienen problemas.

La psicóloga Paola Díaz Montenegro, experta en temas de movilidad humana, habla sobre las afectaciones emocionales y de integridad física de los menores que migran. Menciona la importancia de visibilizar este tema y hablarlo en diversos entornos sociales.

Cerca de 9.000 niños han salido del país en lo que va de 2021 y no han regresado. ¿Qué significa para ese grupo migrar?

La migración implica un trauma, porque hay desarraigo y abandono. Los niños deben volver a adaptarse a condiciones diferentes. Pero, cuando los ponen en riesgo, vulneran sus derechos, los exponen a situaciones de trata, agresiones físicas o violencia, es más fuerte. Su vida emocional e integridad están expuestas.

Por ejemplo, en los pasos irregulares, los niños, las niñas, los adolescentes, las mujeres y también los hombres -porque son condiciones precarias- se ven expuestos a situaciones de violencia física, incluso a intercambiar sexo por favores, por situaciones que les favorezcan, que les permita avanzar en su camino o están expuestos a trata de personas, a desapariciones. Es una situación traumática, de altísima violencia y que implica la atención de los estados.

Ante esto, ¿existen políticas públicas para enfrentar la migración o el posterior tratamiento con políticas sobre salud mental?

Los procesos migratorios, generalmente, se posicionan más en los países de acogida. Migrar es parte de los derechos de los seres humanos, por lo que ningún país puede prohibir ejercerlo, más cuando pasamos por estas situaciones de fronteras irregulares, donde no hay procesos migratorios. Los países de acogida, como los andinos, en esta situación en la que vienen personas de Venezuela y Haití son los que tienen la obligatoriedad de brindar atención y garantizar las condiciones para traslados seguros de las personas.

Esto debería ser por medio de estrategias y políticas públicas de cada país, pero depende de los tiempos y las situaciones. La pandemia ha deteriorado muchas condiciones, entre ellas las económicas y, por supuesto, los procesos migratorios no están exentos de esto.

En algunos casos uno de los padres es quien viaja, en otros son ambos y los niños quedan al cuidado de familiares. ¿Cómo afrontar este momento de separación?

Es traumático. Lo que históricamente ha sucedido es que los niños quedan a cargo de los abuelos, que son personas mayores que no están en condiciones de sostener el cuidado de niños, quienes estuvieron acostumbrados a ciertas normas y cuidados específicos. Es un cambio abrupto.

Las personas que migran y dejan a su familia lo hacen con la idea de mejorar las condiciones, al menos las económicas. Y cuando no se puede consolidar ese plan, se empieza a generar la idea de abandono en los niños, porque no cumplió con la promesa del retorno.

¿Por qué no se habla de la migración en las familias?

Para los padres y los cuidadores de los niños es una situación de vergüenza, porque se piensa: ‘no puedo sostener a mi familia, no puedo brindarle lo que yo quisiera’. Entonces, es una migración que se da con esta carga, de que es la última opción y la gente no siempre está consciente de que, a veces, la vida está de por medio. No es algo de lo que quieras hablar o te sientas orgulloso.

En teoría, una persona migra para sostener económicamente a la familia, sacrificando lo demás: los vínculos, la seguridad y la estabilidad de las personas. Estas condiciones no siempre se comentan, no son temas de conversación, no siempre se exteriorizan porque es una situación dolorosa.

¿Cuáles son las secuelas en un niño tras una migración por pasos fronterizos irregulares?

En el mejor de los casos, si la salida y la llegada es sin riesgo, los niños deben pasar por un proceso de adaptación fuerte. Cuando las personas hablan el mismo idioma, se puede decir que es más o menos llevadero. Pero tratar de sostener un entorno saludable para los niños, en una comunidad con otro lenguaje, donde las costumbres son diferentes, el acceso a los servicios y el ejercicio de los derechos es limitado, por supuesto es muy traumático y frustrante, porque se tiene una situación idealizada de donde vas a llegar, de que las condiciones van a mejorar y no necesariamente va a ser así.

Por otra parte, cuando se da este tipo de migración que expone la vida de las personas, las cosas van más allá del trauma y llegan a la vulneración de derechos. El no poder pasar por pasos regulares, que no sea admitido, que hayan estas barreras legales, como visa, que se tenga que pasar por situaciones extremas de violencia en el camino, que se esté expuesto a secuestros o ser llevado sin consentimiento a alguna parte, es una vulneración de derechos.

Los niños que se quedan en el país también enfrentan una problemática emocional. ¿Cuáles son las principales afectaciones y cómo reconocerlas?

Lo primero es que el proceso de adaptación no se da fluidamente. Los niños comienzan a ver estas situaciones como de abandono y se genera un rechazo a la nueva situación. Por eso es fundamental la atención que se pueda brindar al proceso de adaptación desde las instituciones educativas y las instancias de salud. La salud mental es importantísima y que haya programas de atención a este tipo de procesos es fundamental.

¿Qué se recomienda para hacer más llevadero el proceso de adaptación?

Levantar alertas en la sociedad es vital. La situación que estamos viviendo como país, que emite y recibe migrantes, es importante visibilizarla. Se necesita de diferentes niveles de atención e intervención. En Ecuador tenemos conciencia y memoria de procesos migratorios anteriores, no es ajeno a nuestra historia reciente y hablar de esto en los entornos educativos es fundamental.

Es importante, además, que los gobiernos locales tengan procesos de atención psicosocial dentro de sus herramientas. Son importantes los grupos de apoyo para los niños, que puedan hablar del tema, reconocer sus emociones y conocer sus expectativas, y desarrollar el trauma. Asimismo, los nuevos cuidadores deben tener respaldo, porque aparte de la responsabilidad también hay una carga emocional. Desde la salud mental y física es vital que se sostengan los hábitos alimenticios y las garantías que se les pueda brindar a estas nuevas familias ensambladas. (MR)

La migración volvió a ser ‘salvavidas’ de la economía ecuatoriana

Ola migratoria deja sin niños a Mogato – Pasa

Panamá alerta que 65 mil migrantes estarían en camino a EE.UU.

Migrantes haitianos cruzan el río Guati (Colombia) durante su traslado a un campamento en el que dormirán para iniciar su viaje hacia Centroamérica.

La canciller panameña lanzó la advertencia en base a las cifras de migrantes que han pasado por su país desde enero y que suman 86.000.

Redacción WASHINGTON

La canciller de Panamá, Erika Mouynes, advirtió sobre un posible incremento de la migración irregular con destino a EE.UU., hacia donde -estimó- pueden estar dirigiéndose más de 65.000 personas tras haber atravesado su país.

Mouynes se pronuncia poco después de que estallara una nueva crisis en la frontera entre EE.UU. y México por la llegada masiva en las últimas semanas de inmigrantes, en su mayoría haitianos, que se congregaron en un campamento improvisado debajo de un puente que conecta la localidad de Del Río (Texas) con Ciudad Acuña, en suelo mexicano.

«No puede ser que a Del Río de la nada le lleguen 10.000 migrantes», dijo, para ilustrar cómo «nadie» está preparado para recibir una migración masiva.

Según la canciller, si por su país han atravesado desde enero pasado más de 86.000 migrantes y en la frontera entre México y Estados Unidos por Texas hay unos 20.000, «significa que hay 65.000 más que están en camino» a territorio estadounidense.
Recordó que, mientras tanto, en la frontera con Colombia hay entre 20.000 y 30.000 personas más, esperando para continuar su ruta. EFE

Lojanos siguen migrando por falta de empleo

MIGRACIÓN. Cada vez más personas salen de la ciudad y del país en busca de mejores días para su familia.

Tanto de la ciudad como de cada uno de los cantones, la gente sigue migrando. La falta de recursos es el primer factor.

Cada vez es más notable la salida de decenas de personas que abandonan la ciudad y sus territorios en busca de mejores oportunidades laborables, en plena pandemia del COVID-19. Unos se movilizan a lo interno del país, otros en cambio, buscan el sueño americano y deciden viajar a los Estados Unidos, de manera ilegal pagando miles de dólares.

Las ciudades donde más se desplazan en el país son: Cuenca y Quito, por cuestiones de trabajo, considerando que en estas urbes existen empresas e industrias que ofertan un sinnúmero de plazas laborales; mientras que Machala y Zamora, por el tema minero, tanto en los sectores Zaruma, Portovelo, Piñas; al igual que en Nambija, San Carlos, Yantzaza, Chinapinza, entre otros.

Juan Carlos Armijos, oriundo de Saraguro, manifestó que el campo se está quedando sin gente, los únicos que aún residen son las personas mayores que se dedican a la agricultura, pero los jóvenes en su mayoría salen en busca de trabajo a otras ciudades y por estudios. “En el sector rural, los jóvenes a partir de los 17 y 18 años toman su rumbo en busca de una nueva oportunidad. Juventud que esté dedicada a labrar la tierra ya no existe”, dijo.

En su caso, a sus 21 años salió a trabajar en las minas de Nambija, donde labora por más de 15 años. Igual ocurre con sus hermanos, familiares, vecinos y amigos, unos salieron a trabajar lejos desde muy pequeños y otros estudian en Cuenca, Quito, Riobamba, entre otras ciudades. En los últimos tiempos, la gente también ha decido migrar a España y Estados Unidos, ante la falta de trabajo tras ser despedidos de las empresas en el 2020.

Anita Piedra, es madre de familia de dos jóvenes que en este 2021 decidieron viajar a los Estados Unidos. Allá tiene a sus hermanos y fueron ellos quienes les llamaron a sus hijos para que viajen, ya que en Ecuador no tenían trabajo. El primero, de 28 años de edad, viajó con un préstamo en el banco y el otro, de 24 años en cambio, con un crédito de sus familiares. Viajaron a México y de allí tomaron el rumbo a Estados Unidos, cerca de dos meses no tuvieron trabajo, pero ahora están laborando para devolver el dinero. Su hogar se quedó vacío, únicamente vive con su hija de 22 años de edad.

Para Jessica Ordóñez, docente de Economía de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), argumentó que es preciso determinar los motivos que generan una migración, en ocasiones la gente migra por cuestiones personales, sociales, económicas o por reintegración familiar, lo que está dentro de la migración voluntaria. Pero aquí mismo existe la obligada, cuando hay riesgo en su vida, o su integridad y la de sus familiares. “Nosotros tenemos migrantes económicos, ya que debido a la pandemia del COVID-19, las personas han decido migrar en busca de recursos”, reveló.

Los más propensos a migrar son los grupos de edades entre 25 años en adelante. Lo importante para Ordóñez, es que las características del destino atraen a los migrantes, la gente va donde hay más población urbana para tener mejores oportunidades, dentro del campo de la construcción, comercio y otros ámbitos. “Loja es una provincia que tiene un índice migratorio muy marcado, es decir, una migración interna dentro del país”, recalcó.

Pero el problema migratorio, al menos ahora no solo es en Loja, sino en otras provincias y ciudades como el caso de Cuenca, Riobamba, donde cada vez más gente sale al exterior en busca de dinero.  Los motivos son los mismos, falta de trabajo, por ejemplo en el 2020 la agricultura descendió en un 16 %; manufactura en más del 15 %, por lo que perdieron el ingreso principal y lo único que les quedó es salir en busca de mejores días para su familia, finalizó.

 

EL DATO

La migración tiene diferentes factores, ahora en la pandemia es la falta de trabajo y los bajos sueldos en el país.

Migrantes ecuatorianos viajan hasta 45 días para llegar a Estados Unidos

Situación. Los ‘coyoteros’ ofrecen rutas vía terrestre.

Alrededor de 45 días le llevó a Mauricio llegar hasta territorio estadounidense. El ciudadano oriundo de Tungurahua logró su cometido solo luego de tres intentos fallidos y de gastar una fuerte cantidad de dinero.

Desde finales del 2020, luego de que por la pandemia se quedara sin trabajo, Mauricio, de 45 años de edad, decidió emprender en busca del sueño americano, sin embargo, no lograba hacerlo, pues tiene un impedimento de salir del país.

Aunque lo intentó, incluso con documentación alterada, no logró llegar a México, pero fue hace dos meses aproximadamente que logró contactarse con un ‘coyotero’, el mismo que le indicó que lamentablemente ahora va a ser más complejo el viaje, por cuanto ya se pide visa para México.

Sin embargo, le dio otra alternativa que era la de incursionar por tierra cruzando varios países, “es la nueva ruta que ahora están ofreciendo”, dijo.

 

Tome nota
Anteriormente los ‘coyoteros’ cobraban desde 6 mil dólares 
por persona, ahora la tarifa supera los 20 mil.

 

Inseguro y costoso

Según el migrante aunque le ofrecieron cruzar en solo 15 días la frontera de México la travesía es más larga de lo que se espera. “Pensé que no iba a lograrlo, fueron cerca de dos meses los que estuvimos viajando, caminando y lo peor sin saber a ciencia cierta ni dónde se está”, comentó.

A Mauricio le costó cerca de 20 mil dólares el viaje y es la tarifa más baja, aunque no la más segura.

Carlos es otro migrante que en la actualidad asegura se encuentra ya en México luego de cruzar Colombia, Panamá, Nicaragua y Honduras.

“En cada lugar hay gente esperando, gente a la que incluso hay que pagar por la seguridad”, aseguró, al tiempo de contar que siempre atraviesan territorios no muy conocidos, poco transitados y sin control policial.

 

 

Realidad

Como ellos miles de ecuatorianos continúan buscando el anhelado sueño americano, incluso arriesgando su vida por rutas sumamente inseguras, esto luego de que México y Guatemala endurecieron los requisitos para ingresar a su territorio.

La organización 1800migrante.com indica que en agosto la cifra de ecuatorianos migrantes detenidos, expulsados o deportados desde Estados Unidos alcanzó los 17 mil 670. La nueva cifra es superior a la de julio, cuando se procesaron a 17 mil 404 ecuatorianos.

A decir de esta organización la cifra se constituye en un nuevo record en el número de ciudadanos, entre hombres, mujeres, adolescentes e incluso niños, que han cruzado de forma irregular la frontera sur de Estados Unidos.

Mientras tanto en Ambato dos familias que han reportado formalmente la desaparición de sus familiares piden ayuda a las autoridades y aseguran que son varios los ciudadanos que no se contactan con sus seres queridos, debido a que han tomado estos pasos irregulares. (FCT)

Ecuatorianos deberán tener visa para ingresar a Guatemala

Viajes. Varios países de Centroamérica son pasos obligados para las personas que buscan llegar a Estados Unidos.

El Instituto de Migración de Guatemala determinó que a partir de septiembre de 2021 Ecuador será catalogado como país tipo B, esto significa que los ciudadanos que requieran ingresar al país centroamericano deberán tramitar una visa.

Ecuador era considerado desde 2019 un país de categoría A, por ende, el único documento necesario para los ecuatorianos era el pasaporte.

La disposición llegó después de que Migración de Guatemala comunicó que de enero a septiembre se prohibió el ingreso a 457 ecuatorianos que habrían intentado viajar a ese país para luego seguir a México y posteriormente llegar a Estados Unidos.

Según cifras del país centroamericano, sólo en las dos primeras semanas de septiembre se les negó el ingreso a 231 ecuatorianos por incumplir los requisitos de las leyes migratorias del país.

En lo que va del año se le ha negado el ingreso al país a un total de 1.867 extranjeros entre colombianos, dominicanos, rumanos, peruanos y cubanos.

Otro de los países que optaron por solicitar visa a los ciudadanos ecuatorianos fue México, otro de los países utilizado por los denominados ‘coyoteros’ para llegar a los Estados Unidos. (RMC)

Zozobra de familias de Ambato que buscan a sus hijos migrantes

Sufrimiento. Familiares de los desaparecidos piden ayuda para encontrar a sus seres queridos.

No tenía muchas obras, dijo que está sin trabajo. Y los coyoteros le dijeron que pasaría (a Estados Unidos) en menos de 15 días, pero ya llevamos más de cuatro meses sin saber de él”

Rosa Guayan

Madre de un migrante desaparecido

 

En la zona alta de Quisapincha, en el Barrio Quillalli, la incertidumbre y preocupación son evidentes. Desde hace cuatro meses no saben nada de uno de sus habitantes que viajó a Estados Unidos, en busca del ‘sueño americano.

En el barrio todos conocen su historia, se lamentan, pero nadie juzga, aseguran que en cualquier momento podrían también tratar de migrar en busca de mejores días.

Allí indican una casa humilde, construida de bloque cruzado y teja, era donde Juan Pablo Condemaita Guayan de 30 años, vivía hasta que decidió migrar.

Sus padres agricultores, dejaron de lado el jornal para relatar la angustia por la que están pasando.

Rosa Guayan, madre del desaparecido, aún no comprende cómo fue que convencieron de migrar a su hijo. Ella cuenta que Juan Pablo se dedicaba a las labores de sastrería.

“No tenía muchas obras, dijo que está sin trabajo. Y los coyoteros le dijeron que pasaría (a Estados Unidos) en menos de 15 días, pero ya llevamos más de cuatro meses sin saber de él”, dijo mientras intentaba detener las lágrimas que son la evidencia de su dolor y angustia de madre.

La mujer aseguró que su hijo salió el 14 de mayo. Le dio la bendición y se despidió, sin imaginarse que ese sería el último día que lo vería.

Afligida cuenta que Juan Pablo se comunicó por última vez el 9 de junio, ese día les indicó que ya iba a cruzar la frontera desde Juárez, en México, hasta Estados Unidos.

“Desde ahí no sabemos nada, no nos dan noticias de si está vivo o muerto”, relata la madre a quien nuevamente se le quiebra la voz y, en medio de un suspiro ahogado, pide ayuda a las autoridades para localizarlo.

Al inmenso dolor de no saber nada de su amado Juan Pablo, se suma que el hombre habría accedido a un crédito de 16 mil dólares para el viaje, de los cuales ya le entregó cerca de 11 mil 500 a los coyoteros.

“Dios no ha de querer que quedemos con deuda y con nuestro hijo desaparecido”, dijo la mujer mientras sostenía la foto de su hijo, para grabar cada una de sus facciones, y pedía al cielo que se apiade de su dolor.

Queremos que nos ayuden. Es muy feo todos los días sin saber de él. Lo que queremos es saber, aunque sea, es si él está muerto para por lo menos darle cristiana sepultura

Judith Sailema

Hermana de un migrante desaparecido

 

Otro caso

Situación similar es la que vive la familia de Roberto Sailema de 38 años de edad, oriundo del sector del parque Troya, en Ambato.

Luis Sailema, hermano de Roberto, explicó que fue el 5 de marzo de 2020 cuando su hermano salió del país con la ilusión de cruzar a los Estados Unidos.

Todo parecía ir bien, pero la noche del 19 de ese mes, la conviviente de Roberto recibió una llamada en la que le informaron que él se había escapado de la bodega en donde los mantenían y que desde entonces no se sabe nada de su paradero.

Según Judith Sailema, hermana de Roberto, el 18 de marzo él había intentado cruzar la frontera por el río Bravo, pero no lo pudo hacer porque el caudal había crecido.

“Ahí perdieron las pertenencias y él se salvó de milagro”, relató.

En ese entonces el hombre habría sido rescatado por la patrulla de migración y los bomberos quienes lo llevaron a la casa del migrante, desde donde se habría comunicado con la familia.

En esa llamada también les comentó que iba a intentar cruzar nuevamente, pero esa misma noche del 19 de marzo los coyoteros le comunicaron a su esposa que Roberto, supuestamente había escapado.

“Queremos que nos ayuden. Es muy feo todos los días sin saber de él. Lo que queremos es saber, aunque sea, si él está muerto para por lo menos darle cristiana sepultura”, dijo.

 

TOME NOTA
En el artículo 213 del COIP señala que el o la traficante que incurra 
eneste delito será sancionada con pena de privación de la libertad de 
siete a 26 años según el caso.

 

Ayuda 

Las familias se han comunicado con la organización 1800 Migrante quienes de alguna forma se han contactado para brindar ayuda, pero todavía no saben nada de sus familiares.

Ante ello piden a las autoridades ecuatorianas que hagan algo para que puedan dar con el paradero de todos los migrantes que se encuentran en esta situación, pues las familias de Juan Pablo y Roberto no son las únicas angustiadas por el fenómeno de la migración. (FCT)

 

EL DATO
De 12 a 16 mil dólares aproximadamente asciende la deuda que realizan 
los migrantes para viajar a los Estados Unidos.

 

Tráfico de migrantes

Este es un delito contra la legislación de un país. Es facilitar la migración de personas nacionales o extranjeras desde el territorio ecuatoriano hacia otros países o viceversa con el fin de tener directa o indirectamente un beneficio económico o de otra índole.

El artículo 5 del Protocolo Contra el Tráfico Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar y Aire (Protocolo de Palermo) especifica que no existirá enjuiciamiento penal para las personas en situación de migración.

Esto mientras que en el artículo 213 del COIP señala que el o la traficante que incurra en este delito será sancionada con pena de privación de la libertad de siete a 26 años según el caso.

8.700 niños que viajaron al exterior no volvieron al país; muchos son víctimas de violaciones y abuso sexual

CIFRA. 648 extranjeros, entre ellos ecuatorianos, estaban hacinados en viviendas o autobuses en la frontera. 67 niños iban sin compañía (Foto: INAMI_mx)

Mujeres y niños que migran por medio de traficantes son víctimas de violaciones y abusos sexuales. Se falsifican autorizaciones de salida del país y se les implanta anticonceptivos para evitar los embarazos inminentes.

La migración desde Ecuador ha aumentado un 98%, con relación al 2019, según datos de la Cancillería. Se estima que, en lo que va de 2021, cerca de 62.000 personas dejaron el país sin retornar.

Dentro de este universo, los niños y adolescentes también son parte. En  los datos entregados durante la inauguración de la XXI Mesa Nacional de Movilidad Humana se detalló que 8.700 menores salieron del país y no volvieron, muchos viajan solos.

“Todo ello impulsado por la operación de redes de tráfico ilícito de migrantes”, dijo el canciller Mauricio Montalvo, quien además habló sobre las dramáticas vivencias de quienes deciden salir del país de manera irregular.

Un ejemplo de esto se evidenció el 1 de abril de 2021, cuando se hizo público un video en el que se veía a un hombre (aparentemente coyote) lazando a dos niñas sobre un muro de unos 4 metros de altura, que divide a la frontera de México con Estados Unidos.

Las niñas de cinco y tres años, ecuatorianas y de origen lojano, fueron repatriadas. Pese a la caída no resultaron heridas. El objetivo era que las menores lleguen a Estados Unidos para reencontrarse con sus padres, quienes emigraron primero.

 Abusos y violaciones

La Mesa Nacional de Movilidad Humana analiza las consecuencias de la migración irregular, así como casos de desaparecidos y fallecidos y la situación de niños, niñas y adolescentes que buscan cruzar la frontera sin compañía de familiares adultos.

Por lo pronto, los datos de las Casas del Migrante en México detallan que “buena parte de las mujeres que migran con la ayuda de traficantes son víctimas de violaciones y abusos sexuales”. A la misma violencia están expuestos los menores.

La psicóloga Adriana Yépez sostiene que el viajar en las condiciones en las que los coyoteros los llevan y separarlos de sus familias representa una alta carga emocional para los menores de edad. Incluso, alertó sobre la falsificación de documentos, por ejemplo, poderes y autorizaciones de salida del país de niños y adolescentes.

A esto se lo conoce como ‘trauma de la migración’ puesto que abruptamente el individuo modifica su manera de vivir para ser parte de una experiencia “traumática como la migración por pasos fronterizos, de forma irregular”, resalta Yépez.

El Canciller, durante su intervención en la mesa de movilidad, detalló que incluso se conoce sobre casos de menores a quienes se les coloca “implantes anticonceptivos para que no se embaracen como resultado de las violaciones y abusos que sus familiares saben que probablemente tendrán lugar en el trayecto. Un escenario realmente triste e inhumano”.  (AVV)

Al menos 200 ecuatorianos se encuentran en México a espera de repatriación.

Hasta $16.000 piden los coyoteros para llevar a ecuatorianos a Estados Unidos.

 

Ambateño que intentaba llegar a EE.UU. está desaparecido

MIGRACIÓN. Un ambateño está desaparecido mientras intentaba llegar a Estados Unidos.

Juan Pablo Condemaita Guayan, de 30 años, oriundo de Quisapincha, está desaparecido desde hace tres meses en su intento por llegar a Estados Unidos de manera ilegal.

Según información de la organización 1800Migrante.com, Condemaita desapareció en el desierto de Texas y es otra víctima de las redes de tráfico internacional de personas que operan en Ecuador.

Migrante

Juan Pablo, era sastre, vivía con sus padres, adultos mayores. Cada vez tenía menos trabajo, y por eso decidió irse a Nueva York, donde viven unos familiares.

“Pensaba que allá le iba a ir mejor, ahora estamos muy preocupados porque ya son tres meses y no sabemos nada de él”, dijo Mischel Muncha, sobrina de Juan Pablo. La familia, pidió ayuda a 1800Migrante.com para poder localizarlo.

El coyotero envió las coordenadas del último lugar donde supuestamente corrieron para no ser detenidos por la Policía de migración estadounidense, en el área de Santa Teresa, en El Paso-Texas.

No es la primera vez que el joven intenta llegar a los Estados Unidos. El 7 de junio cruzó la frontera, pero fue detenido y deportado a México, “al siguiente día, nos dijo que va a volver a intentarlo, desde ahí no sabemos nada, le quitaron el celular”, contó Nataly Condemaita, sobrina del desaparecido.

Datos

Según datos de la Fiscalía de Tungurahua, en 2020 en la provincia se registró apenas una denuncia de persona desaparecida por tráfico de personas o coyoterismo.

Después de esta enuncia se conoció que tres personas desaparecieron, hasta la fecha no fueron encontradas.

William Murillo, vocero de 1800Migrante.com, dijo que hay más personas que estarían desaparecidas, pero que los familiares no denuncian por miedo de las amenazas de los coyoteros y porque aspiran recuperar su dinero.

Juan Pablo, es el desaparecido número 19 en lo que va del 2021, según estadísticas propias de la organización, de esa cifra, dos ecuatorianos fueron ubicados, también se reportaron dos personas fallecidas, de 15 y 21 años.

Quedan 15 casos activos de migrantes desaparecidos, las cifras oficiales hablan de un número incluso mayor de fallecidos y desaparecidos.

“Estamos desbordados de solicitudes de ayuda por parte de familiares que buscan a sus seres queridos en la frontera, son hombres, mujeres, niños, adolescentes y adultos de distintas provincias del país, estamos a punto de colapsar porque no damos abasto, es necesario que el Gobierno ecuatoriano y otras instituciones se involucren más activamente, el tiempo para la burocracia terminó”, manifestó Murillo. (APQ)

 

Juan Pablo Condemaita

El joven mide 1.70 metros de altura, pesa 130 libras, tiene los ojos cafés claros, cabello negro. No tiene tatuajes ni cicatrices que lo puedan identificar. Llevaba consigo su pasaporte y cédula ecuatoriana.

Si alguna persona tiene información que pueda ayudar a encontrarlo puede comunicarse con 1800migrante.com o en sus redes sociales, también pueden llamar al 1 631 4081994 en EE.UU. o al 09 95 13 52 22 en Ecuador. Se guardará absoluta reserva.