Precio del barril de crudo cae $10 por los temores a una recesión mundial

El valor del WTI, que es el crudo de referencia para Ecuador, pasó de $108 a $98 por barril. Bancas de inversión como Citi proyectan que el desplome puede llegar a los $65 hasta finales de 2022 y eso pone en entredicho los ingresos extraordinarios que se proyectaban para el fisco.

En la mayoría de las grandes economías mundiales, los altos niveles de inflación y las medidas que se están tomando para frenarlos (subida tasas de interés) está haciendo cada vez más reales los temores sobre un recesión generalizada. Es decir, un menor crecimiento económico y menor demanda de productos terminados y materias primas.

Así, este 5 de julio de 2022, esos temores se ha reflejado con fuerza en el precio internacional del crudo. El WTI, que es el crudo de referencia para Ecuador, pasó de $108 a $98 de un día para otro. Esto significa una caída de $10 por barril, y pone en entredicho cuál podría ser realmente el monto de ingresos extraordinarios que recibirá el Gobierno ecuatoriano hasta finales de año.

En primera instancia, y con un promedio de más de $100 por barril, el ministerio de Economía calculó excedentes por $1.200 millones. Inmediatamente, sectores políticos y sociales, analistas y académicos salieron a hacer cuentas de cómo se deberían gastar esos recursos.

Sin embargo, ante la desaceleración económica mundial, bancos de inversión como Citi ya están proyectando escenarios donde el precio del barril de WTI podría cerrar 2022 en $65. Ese precio es mayor a los $59,2 presupuestados, pero quedaría lejos de los escenarios de una nueva bonanza petrolera.

Menos ingresos, pero también menos subsidios para el fisco

Por cada $1 que aumenta el precio del barril de crudo (por encima de los $59,2 presupuestados), los ingresos para el fisco aumentan en aproximadamente $48 millones.

En este contexto, los $1.200 millones de ingresos extraordinarios se convertirían en un monto mucho menor. En este último semestre del año podría acumularse $278,4 millones, los cuales ni siquiera pueden cubrir los más de $500 millones de pérdidas en el sector petrolero por el paro de 18 días. Esto le pondría más presión al Gobierno porque sus compromisos de gastos se ha disparado en los últimos días, pero no tendrá todos los recursos que se esperaban.

Sin embargo, también hay que tomar en cuenta que el crudo ecuatoriano tiene un castigo promedio de $4. Así, con un precio internacional de $65, el pago real que sería de alrededor de $61 por barril. De esta manera, los ingresos extra llegaría a 86,4 millones. Eso quiere decir que al final se podría totalizar alrededor de $500 millones de ingresos extra por encima de lo presupuestado.

Por el otro lado, el alivio vendría por la reducción en el gasto por subsidio a los combustibles. Según las últimas cifras actualizadas por el Ministerio de Economía, por cada $1 que aumenta el precio del barril de crudo (por encima de los $59,2 presupuestados), el gasto en subsidios se incrementa en $61 millones.

Así, con un precio del barril de WTI de $65, el gasto total en esos subsidios pasaría de los $3.400 millones proyectados en los últimos días (incluida la rebaja de 15 centavos en el precio de la gasolina extra y el diésel) a alrededor de $2.000 millones. (JS)

El paro y los subsidios ya se comieron los ingresos extraordinarios del petróleo para 2022

Se suman subsidios como la reducción del precios de la extra y súper, la condonación de deudas y los costos para rehabilitar pozos petroleros, los $1.200 millones adicionales por los altos precios del crudo se quedan cortos.

Este 15 de junio de 2022, al inicio del día 15 de paralizaciones y bloqueos, la economía ecuatoriana sigue acumulando golpes. Uno de esos golpes es que, entre compromisos de más subsidios y las pérdidas en ventas y producción en amplios sectores, el país ya se ha comido lo que se proyectaba recibir como ingresos extraordinarios del petróleo.

Así, la estimación era que, si se mantenían los precios del barril de crudo en alrededor de $100, la caja fiscal recibiría $1.200 millones adicionales hasta final de 2022. Es decir, esos miles de millones eran un extra por encima de lo presupuestado por el Gobierno.

Sin embargo, esos apetecidos ingresos extraordinarios, que sectores políticos y sociales exigían que se gaste para solucionar la crisis, ya están comprometidos.

Por un lado, la administración de Guillermo Lasso, como respuesta a las exigencias de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), ha anunciado en los últimos días un paquete de medidas que representan un gasto adicional de al menos $600 millones.

En ese paquete está el aumento del Bono de Desarrollo Humano, el subsidio para la urea, semillas y otros insumos, los nuevos créditos  al 5%, y la condonación de las deudas hasta $3.000 millones en la banca pública. Solo en esas medidas se van alrededor de $374 millones.

A eso, se suma el reciente anuncio de reducir en 10 centavos el precio de la gasolina extra y el diésel, lo cual representan un gasto anual adicional de al menos $226 millones.

En total, en cinco acciones, se totaliza un gasto público adicional de $600 millones. Eso representa casi el 18% del presupuesto anual para salud, el 12,35% de los recursos destinados para educación durante todo 2022, o la mitad de lo que se esperada recibir como ingresos extra por los altos precios del petróleo.

A todo este mayor gasto público, se añade que, hasta el domingo 26 de junio de 2022, se había calculado una pérdida en venta y producción, en todos los sectores económicos del país, de al menos $500 millones. Ese monto seguirá creciendo, a razón de $50 millones diarios, si los bloqueos, el sabotaje y la violencia no terminan, según explicó el ministro de Producción, Julio José Prado.

En otras palabras, lo que se iba a ganar por un lado, se ha ido rápidamente, en cuestión de dos semanas, en el saco roto de un paro costoso para el Gobierno y todos los cuidados, a criterio de Cristian Romero, economista.

» Siempre los subsidios que se van para un lado representan ajuste en otro. Como dijo en algún momento el ministro Cueva, antes de que el paro se radicalice, los ingresos extraordinarios del petróleo no nos hace nadar de repente en la abundancia, solo nos dan un poco de margen y alivio. Solo en subsidios a los combustibles, sumando el congelamiento de 2021 y la rebaja de 2022, se deberán gastar alrededor de $3.300 millones al año. Esos son miles de millones menos para salud, educación, conectividad o reales proyectos de reactivación para el campo», dijo.

La cuenta de los gastos adicionales se podría abultar incluso más si se toma en cuenta que, dentro de la emergencia en el sector de la salud, se proyecta destinar $200 millones adicionales a un sector que ya tiene un presupuesto de $3.377,33 millones para todo 2022.

Además, no se está tomando tampoco en cuenta lo que costará volver a poner operativos los más de 1.000 pozos petroleros parados a la fuerza por manifestantes. Si el costo promedio es de 1,5 millones cada uno, la cuenta final no será menor a $1.500 millones. (JS)

DATO.- Entre enero y mayo de 2022, solo en los aspectos básicos del Presupuesto General del Estado (PGE), ya se han gastado $8.267 millones desde el Gobierno Central. El 64% de ese total se fue a sueldos y transferencias a Gobiernos locales y otros.

 

 

Cueva: » Es insostenible fiscalmente, e injusto socialmente, reducir aún más el precio de la gasolina extra y el diésel»

El funcionario aseguró que no trabaja para el FMI y no busca un puesto en organismos internacionales después de su paso por el Gobierno

El ministro de Economía aseguró que los recursos extraordinarios por los altos precios del petróleo se están canalizando a pagar deudas con sectores como la seguridad social; y aumentar la inversión sanitaria y educativa. 

 

Simón Cueva, ministro de Economía, aseguró que el Gobierno actual si ha tomado medidas para reducir el impacto de la creciente inflación; aunque reconoce que queda mucho por hacer. El funcionario resaltó que los excedentes de los precios del petróleo no se pueden malgastar en aumentar gastos corrientes, sino que se enfocarán en pagar deudas, fortalecer las transferencias sociales y mejorar infraestructura educativa y de salud.

Asimismo, el funcionario rechazó tajantemente lo posibilidad de reducir los precios congelados de la gasolina extra y el diésel porque ya el esfuerzo fiscal en subsidios bordea los $3.000 millones anuales. Además, precios más bajos de los combustibles favorecen el narcotráfico y el contrabando.

El puesto de ministro de Economía es muy ingrato. Todo el mundo lo apunta casi como responsable de todo. ¿ Por qué decidió embarcarse en este puesto? ¿ Considera que son justas las críticas a que se está guardando la plata mientras la ciudadanía se ve afectada?

Este puesto de ministro de Economía efectivamente no es el más popular. Si quisiera ser popular no hubiera aceptado. Yo soy un técnico, no soy un político. Entré porque creo que puedo apoyar al país justamente en momento difíciles, donde se debe arrimar el hombro.

Parte importante de este puesto es pensar en el mediano plazo, es pensar en cómo vamos a dejar el país a los que vienen. Queremos un país que crezca de manera permanente, un país que abra las oportunidades de manera fuerte a mediano plazo para las generaciones. Que no sea solo una ilusión temporal.

Eso implica efectivamente ser cuidadoso con los recursos porque cada centavo que recibe el Estado ecuatoriano es difícil de lograr.

Es cierto que cuando se ve que hay un poco más de recursos, muchos sectores tienen la tendencia de decir: deme a mi, deme a mi. Hay pedidos legítimos porque muchos sectores han visto por muchos años problemas y rezagos. Nos dicen que le arreglemos deudas que se arrastran por más de 20 años. Es difícil pedir que un gobierno en un año arregle problemas de 20 años

Este cargo es tratar de que todos reciban lo justo y eso implica muchas veces que no todo el mundo queda contento porque las demandas siempre son mayores que los recursos disponibles.

Mi obligación es pensar en el país más que en sectores específicos. Mi obligación es no ceder a intereses particulares de un sector económico u otro. Mi obligación es pensar en eso y no tanto en mi popularidad.

En mi caso la ventaja es que a mí no me interesa hacer política. No pienso entrar en la política activa.  No trabajo para ningún grupo de interés o de presión ni voy a trabajar en el futuro. Como tampoco, por si acaso, voy a tratar en ningún organismo internacional después de dejar este cargo. Yo vengo de la academia y mi obligación es pensar en el bien común.

¿ Los mayores recursos que está recibiendo el fisco quieren decir que ahora nos sobra el dinero? ¿ Su gestión se enfoca en favorecer al FMI y no a los ciudadanos?

No nos sobra la plata. No estamos millonarios. No es que hay un exceso de recursos en el Estado ecuatoriano. El problema es que veníamos de una situación con un amplio desequilibrio fiscal. Eso quiere decir que los ingresos no avanzan para cubrir los gastos. La diferencia entre ingresos y gasto era de más del 7% del PIB en 2020. Es insostenible vivir en un país con ese tipo de déficit porque eso significa endeudarse para cubrir esa diferencia.

Lo que se ha venido haciendo con el tema de poner la casa en orden es reducir ese déficit, pero no se lo ha eliminado. Seguimos con más gastos que ingresos. De más del 7% en 2020, pasamos a alrededor del 4% en 2021; y se cerrará 2022 con un déficit del 2% del PIB. No me sobra la plata.

Este año tendremos ingresos adicionales del petróleo que son temporales. Los precios altos no van a seguir de por vida.  Por lo tanto es sano, al igual que en un hogar cuando tengo ingresos extraordinarios, utilizar esos recursos para pagar deudas, asegurar que las cosas básicas estén cubiertas y apoyar temporalmente en ciertas cosas. Lo que no se puede hacer es incrementar el gasto de forma permanente porque eso sería irresponsable. Un año más tarde o dos se volvería a los mimos problemas de desorden fiscal.

No estamos trabajando para beneficio del Fondo Monetario Internacional. No le vamos a pagar ni un centavo más de lo previsto; y no son grandes montos. Lo que pretendemos es una seriedad en el proceso de consolidación fiscal que le ayude al país a salir y fortalecerse de forma permanente.

¿ A dónde se va a destinar los recursos adicionales por los altos precios del petróleo?

Por un lado, se destinará a pagar deudas con las seguridad sociales, sectores de salud y proveedores del Estado. Cuando uno paga deudas, eso significa que ese beneficiario paga a alguien más. Los ingresos extraordinarios también está permitiendo reducir las necesidades de financiamiento del Estado ecuatoriano y no tener que ir a endeudarse caro en otros lados.

Pero el mayor enfoque están en temas de inversión social, sobre todo vialidad, y recuperación y fortalecimiento de infraestructura sanitaria y educativa. También se destinarán recursos para temas de seguridad.  Esos son los grandes rubros en los que se gastan los recursos del Estado.

Asimismo, se está haciendo un esfuerzo importante para cubrir  los subsidios a los combustibles y mayores transferencias a los Gobiernos locales.

¿ Qué responde ante los pedidos que el Gobierno tome medidas concretas para reducir el impacto de la inflación, incluso usando los recursos de los altos precios del petróleo?

El Ecuador, como el resto de los países en el mundo, ha sufrido dos crisis en fila. Por un lado, la pandemia y la salida de la pandemia. Y por otro lado, la guerra de Ucrania y el incremento de precios a nivel mundial como aceites, trigo, fertilizantes y varios productos ligados a hidrocarburos.

Uno de los esfuerzos que está haciendo todos los días el Gobierno ecuatoriano es que en realidad, desde el mes de octubre de 2021, se decidió congelar el precio de la gasolina extra y el diésel. Esos son los combustibles que más se consumen. Lo que sigue con ajustes mensuales es la gasolina súper, que la consumen 5% de los usuarios. El congelar estos precios, el mantener estables estos precios, ha permitido algo que quizá es más difícil de percibir, pero es importante, y es que el Ecuador está con un nivel de inflación mucho más bajo que la mayoría de países del mundo. Este rato tenemos la segunda inflación más baja del continente americano.

El hecho de que en Ecuador la inflación esté relativamente baja, aunque es cierto que ha tenido un apreciable incremento al 3,38%, en parte se debe al esfuerzo de congelar precios de los combustibles más consumidos. Ese no es un esfuerzo pequeño. El Estado ecuatoriano va a destinar un monto muy cercano a los $3.000 millones en subsidios para diésel ,gasolina extra, gas de uso domestico y fuel oil. Estaba presupuestado alrededor de $1.400 millones y vamos a gastar más del doble.

A parte de eso, se ha estado trabajando en temas más puntales. Desde el ministerio de Agricultura se está avanzando en ciertos temas de urea para pequeños agricultores. El Estado ha lanzado desde inicios de año un programa de crédito al 1% para pequeños productores con una tasa subsidiada.

Todo esto ayuda justamente a los sectores que más sufren. No digo que sea solución perfecta. No digo que todo se esté enfrentando; pero se está apuntando a los sectores que más lo necesitan.

¿ Es viable el pedido de la Conaie con respecto a reducir aún más el precio de los combustibles congelados desde octubre de 2021?

Ahí hay un problema de fondo. Ya gastamos $3.000 millones en subsidios. Esos subsidios ya tiene algunos problemas porque son generalizados, llegan a todo el mundo y no necesariamente están focalizados. Los subsidios también favorecen al contrabando y el narcotráfico. Los precios de la gasolina extra y el diésel ya son muy bajos a nivel internacional, y están en cerca de la mitad de los equivalentes en Latinoamérica. En Europa valen tres veces más.

Ya hay un esfuerzo muy fuerte en ese sentido, y no es sostenible fiscalmente, y tampoco es justo socialmente, ir más abajo. La Conaie, y varios movimientos sociales siempre han apoyado el tema ecológico; pero todos los movimientos de transición ecológica en el mundo están más bien apoyando que se incremente los precios de los combustibles fósiles. Hay una cierta contradicción ene defender una cosa y apoyar en realidad a otros sectores. (JS)

 

La ineficiencia en el sector petrolero pasa desapercibida cuando suben los precios del barril de crudo

PROBLEMA. La producción petrolera no ha podido despegar en el actual Gobierno.

A pesar de que el promedio de la producción diaria cayó en más del 11% durante el primer trimestre de 2022, los ingresos por exportaciones se incrementaron más del 92%.

Entre enero y marzo de 2020, los ingresos por exportaciones petroleras sumaron alrededor de $1.300 millones. En el mismo periodo de 2021, la cifra subió a $1.770 millones. Pero, en el primer trimestre de 2022, se disparó hasta más de $2.500 millones.

En otras palabras, esos ingresos se incrementaron más del 92% durante el inicio de este año. Pese a esto, Luis Calero, abogado especialista en el sector petrolero, puntualizó que esta mejoría se debe exclusivamente a los altos precios de exportación y de comercialización interna de combustibles, pero no por eficiencia en la producción nacional.

Hace dos años se produjeron 48,9 millones de barriles de crudo en el primer trimestre. Eso bajó a 45,4 millones de barriles en 2021 y a 42,8 millones en 2022. Es decir, se pasó de alrededor de 537.000 barriles diarios producidos a un promedio que no supera los 477.000 barriles.

Asimismo, solo en el último año, el volumen de barriles exportados se redujo de 32 millones a 28,3 millones.

Antonio Paredes, ingeniero en petróleos, puntualizó que, con 11% menos de producción y 12% menos de cantidad exportada, “lo que salva los muebles” son los precios promedio pagados por el crudo nacional. Esos valores pasaron de $34 a $88 en el primer trimestre de 2022; y generan más recursos para el Estado, a pesar de la ineficiencia.

“El Gobierno  no se ha puesto de acuerdo ni siquiera en sus declaraciones. El gerente de Petroecuador, Ítalo Cedeño, ha asegurado que se va a producir lo máximo posible. Al inicio se hablaba de duplicar hasta el 1 millón de barriles diarios y luego se bajó a entre 700.000 y 800.000 hasta 2025. Pero, ni siquiera se ha cumplido con el ofrecimiento de superar los 500.000 barriles en los primeros meses de 2022”, puntualizó.

Por su parte, Calero apuntó que la llamada nueva política petrolera, que se emitió a través de decreto el 7 de julio de 2021, solo constituyó un listado de instrucciones administrativas, pero hasta la fecha no ha representado una verdadera repotenciación de Petroecuador ni del sector.

“Se necesitan decisiones más de fondo con respecto a los hidrocarburos y considerar que constituyen más del 80% de la energía que se consume en el país. No es cualquier commodity o producto. El sector petrolero no puede ser tratado como la caja chica del Presupuesto del Estado, con una visión fiscalista; sino con un enfoque económico más amplio”, recalcó.

Renta petrolera

A los ingresos de más de $2.500 millones durante el primer trimestre de 2022 se deben restar los crecientes costos de importación. En los últimos dos años, el volumen de barriles importados de derivados de crudo (incluidos combustibles) pasó de 12,7 millones a 13,9 millones (9% más); pero los pagos se han incrementado más del 95% desde $820 a más de $1.600 millones.

En este contexto, los ingresos netos llegan a más de $800 millones al inicio de este año. Sin embargo, el ministro de Economía, Simón Cueva, explicó el pasado 11 de abril de 2022 que más de $300 millones de ese total se gastaron casi inmediatamente para cubrir las pérdidas por la rotura de los oleoductos durante las últimas semanas de 2021.

Además, también se ha tenido que asumir, durante el primer año de Gobierno, más de $1.700 millones de deudas heredadas y gastos en el área social.

Según exministros de Economía como Fausto Ortiz y Mauricio Pozo, hasta finales de 2022, los ingresos extraordinarios por los altos precios del petróleo (por encima de los presentados 59,2$ por barril) llegarán a $1.500 millones. Es decir, se lograría una renta petrolera de $7.034 millones en lugar de los $5.534 millones proyectados inicialmente.

Dinero para inversión

Los millones adicionales y temporales se deben usar en gasto de inversión pública y a pagar parte de las deudas todavía pendientes con entidades como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Sin embargo, aunque todo el dinero se destinara a obras de vialidad, no se cubriría más de 11% del portafolio de $14.000 millones en proyectos determinados por el Gobierno; o menos del 18% de la deuda histórica con el IESS.

Por eso, el Gobierno de Lasso debe priorizar las obras más urgentes en carreteras. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha aprobado un gasto adicional de $162 millones solo para ese fin; y más de $200 millones para infraestructura educativa.

Asimismo, parte de los recursos petroleros extra se deben usar para cubrir el constante agujero en el fondo de salud del IESS, donde los aportes de los afiliados activos no superan los $900 millones, pero los gastos bordean los $2.000 millones anuales.

Roberto López, economista, recalcó que temas como el aumento salarial a los maestros, o más personal para seguridad, no se pueden pagar con la bonanza temporal de los precios del crudo.

“Se debe invertir de manera puntual y con inteligencia, porque los ingresos extraordinarios no van a solucionar los problemas del país. No solo en vialidad, salud y educación se necesita más dinero, también en mejorar los procesos del sector petrolero y Petroecuador”, aseveró.

Si la actual administración mantiene el manejo fiscal, hasta finales de 2022, se cerrará con un déficit fiscal de entre $2.000 millones a $2.500 millones. Esto significa que aún con mayores recursos  será insuficiente para cubrir todos los gastos básicos del Estado. Además, se necesitarán alrededor de $7.500 millones de nueva deuda para pagar los despilfarros de los últimos 14 años. (JS)

Los altos precios del petróleo aumentarán el peso del sector de los hidrocarburos del 10% al 12% del PIB
Con corte al 18 de mayo de 2021 (última actualización disponible), la producción diaria de crudo no superó los 496.000 barriles.

¿Es posible llegar a 580.000 barriles de crudo hasta finales de 2022?

El 24 de Mayo de 2022, durante el discurso sobre su primer año de mandato, Guillermo Lasso aseguró que, hasta finales de 2022, se incrementará la producción diaria de crudo hasta los 580.000 barriles.

Esto representaría un aumento del 22% con respecto a los niveles del primer trimestre de este año. Además, podría incrementar en por lo menos $500 millones adicionales los ingresos extraordinarios.

Petroecuador ha anunciado la rehabilitación de decenas de pozos cerrados y el impulso a la naciente producción en el campo Ishpingo, dentro del ITT, entre otras acciones para lograr este objetivo.

Sin embargo, Luis Calero, abogado especialista en temas petroleros, puntualizó que lo más importante es optimizar y renegociar los actuales contratos con las empresas privadas, darle autonomía financiera a Petroecuador y mejorar sus actuales procesos.

El Gobierno debe persistir en entregar la explotación de la zona Suroriente a la iniciativa privada. Además, impulsar inversiones en recuperación mejorada para evitar el declive de los campos ya en operación.

De acuerdo con Fernando Reyes, vicepresidente del Colegio de Ingenieros Petroleros, un aumento sustancial del 22% no es factible de conseguir, pero sobre todo mantenerse, en el corto plazo.