Las verdades y Carapaz

Eduardo Chiriboga Aponte

Varias opiniones contrapuestas, se han vertido sobre las declaraciones de Richard Carapaz por su medalla olímpica. Verdad es que no fue el momento ni el lugar apropiado para hacerlas. Pero sus reclamos al país, que jamás ha apoyado a deportista de élite alguno, y que los recursos que van a las federaciones provinciales nunca llegan al deportista; que la infraestructura es pésima y mal mantenida; entre otras taras en el fomento al deporte que observamos; respaldan esos justos reclamos.

Es evidente que nuestras glorias deportivas han triunfado gracias a sus esfuerzos personales. Claro está, que, al verlos triunfar, y observar nuestra hermosa bandera flamear por todo lo alto, indiscutiblemente nos llena de orgullo y despierta nuestro patriotismo. El deporte, la guerra y las catástrofes naturales, son lo único que nos une, sin embargo, los gobiernos nunca han apoyado decididamente al deporte, y si lo hicieron, esos recursos desaparecieron; los gastos en guerras son infames, dolorosos y secretos; y los recursos para fueron destinados para remediar los destrozos del terremoto, ya sabemos adónde fueron a parar.

Cinco años después, recién la Asamblea aprueba una ley de fomento a Esmeraldas y Manabí, ahora habrá que ver si esto solo queda en letra muerta. Porque aprobar fomentos “con piola”, como la exoneración de aranceles para mejorar la productividad del agro, pero que estos sean sujetos del IVA o ICE, no resuelve mayor cosa.

Da la impresión que vivimos aún en una tragicomedia, donde la burla al humilde hace gozar al público, y los que se tildan de izquierdistas, roban con descaro e hipotecan la patria a las grandes potencias. Lasso tiene mucho por cambiar. Su camino es cuesta arriba.
Carapaz dijo verdades, e hizo bien. Nuestra sociedad va perdiendo principios y valores, dejando lugar a que el oportunismo y la hipocresía sean la regla. La buena fe pierde terreno frente a la viveza criolla; hasta al amigo sincero se lo estigmatiza, prefiriendo a gente plástica…

Este cambio de “valores” en la sociedad preocupa, pues va a ensombrecer el devenir del país. Aplaudo la sinceridad de Carapaz.

eduardochiribogapuntoverde@hotmail.com