Emmanuel Macron es investido en Francia con un ‘proyecto europeo’ y Ucrania como prioridad

El presidente francés, Emmanuel Macron, habló de los temas que priorizará en su nuevo mandato.

El mandatario francés habló de avanzar hacia un proyecto europeo de progreso científico y ecológico. También de vigilar que gane la democracia en Ucrania.

PARÍS. Emmanuel Macron fue investido este sábado  7 de mayo de 2022 para un segundo mandato de cinco años como presidente francés que, según avanzó, estará marcado por «un proyecto europeo de progreso científico y ecológico», en el que la primera prioridad será el conflicto en Ucrania.

«La fase que se abre será la de una acción resuelta para Francia y para Europa«, subrayó Macron en un discurso de poco menos de diez minutos durante la ceremonia protocolaria que, siguiendo unas pautas que apenas han cambiado desde la III República (1870-1940), se desarrolló en el Palacio del Elíseo.

Lo más urgente -destacó- es «evitar cualquier escalada tras la agresión rusa en Ucrania» y «ayudar para que gane la democracia» en ese país, para así «construir una nueva paz europea y una nueva autonomía de nuestro continente».

El mandatario francés de 44 años hizo una clara interpretación del significado de su reelección el pasado 24 de abril en la segunda vuelta de las presidenciales, con un 58,5% de los votos frente a la candidata ultraderechista, Marine Le Pen.

 

Proyecto continental

«Donde muchos pueblos han cedido al repliegue, a la tentación nacionalista, a la nostalgia del pasado, a las sirenas de ideologías que pensábamos haber dejado el siglo pasado, el pueblo francés ha optado por un proyecto europeo de progreso científico y ecológico«, dijo.

«Un proyecto -añadió- claro y explícito de futuro, un proyecto republicano y europeo, un proyecto de independencia en un mundo desestabilizado» y que «da la espalda a la demagogia fácil».

Esa insistencia en su programa europeísta se va a concretar en su agenda de comienzos de la semana próxima, ya que el lunes por la mañana estará en el Parlamento Europeo en Estrasburgo para el cierre de la Conferencia para el Futuro de Europa, que se había lanzó hace un año para implicar a los ciudadanos.

Por la tarde Macron hará a Berlín su primera visita al extranjero tras su reelección, un clásico de los presidentes franceses cuando entran en funciones. Allí será recibido por el canciller, Olaf Scholz, en un encuentro con el que pretende mostrar «la importancia del eje francoalemán«.

Momento para sanar fracturas

Más allá de esa dimensión profundamente europea, su discurso también quiso ser un anticipo de su voluntad de intentar abordar las múltiples fracturas que atraviesan Francia y que han quedado en evidencia en sus primeros cinco años en el poder y en la campaña electoral para su reelección.

Aseguró que trabajará «para construir una sociedad de pleno empleo«, para hacer de Francia una «gran potencia ecológica» y para «seguir atacando de raíz las desigualdades» con «una escuela cada vez más incluyente» y «con una sanidad más accesible en todo el territorio».

También prometió actuar en favor de la igualdad de hombres y mujeres Y para proteger a los franceses con un Ejército «fuerte» y presente «en todos los continentes«.

Su objetivo último es «una nación más independiente, vivir mejor y construir respuestas francesas y europeas a los desafíos de nuestro siglo».

Sobre el método, aseguró que su acción no consistirá en «administrar el país» ni en «encadenar reformas», en una clara respuesta a los que le reprochan haber gobernado desde una torre de marfil sin tener en cuenta el sentir de la calle, con el recuerdo puesto en el estallido social de los «chalecos amarillos».

En lugar de eso, afirmó que «tenemos que inventar entre todos un nuevo método (…) con el que podamos construir un nuevo contrato productivo, social y ecológico«. Eso -dijo- implica «respeto, consideración, la asociación de todos».

Al término de su discurso, que tuvo lugar en la sala de fiestas del palacio presidencial, la ceremonia continuó en los jardines del Elíseo, donde se pudieron escuchar 21 salvas de cañón lanzadas desde los Inválidos, en la otra orilla del río Sena, y donde rindió homenaje a la bandera y pasó revista a una pequeña representación del Ejército. EFE

Europa saluda la victoria de Macron

El presidente francés, Emmanuel Macron, festeja junto a su esposa, Brigitte Macron, su reelección.

El presidente francés fue reelegido este domingo. Su triunfo es visto como la posibilidad de mantener la Unión Europea (UE) y la unión de los europeos.

Redacción PARÍS

Los principales dirigentes políticos de la Unión Europea (UE) manifestaron su alivio por la victoria de Emmanuel Macron en la segunda vuelta de las elecciones en Francia, celebradas este 24 de abril y en las que impuso a la ultraderechista Marine Le Pen.

Para el principal aliado de Macron en el proyecto europeo, el canciller alemán, Olaf Scholz, la victoria del «querido presidente Emmanuel Macron» confirma el «fuerte compromiso» de los electores franceses con Europa. «¡Me complace que podamos seguir nuestra buena cooperación!», apuntó.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, resaltó que los ciudadanos han elegido una Francia «comprometida con una UE libre fuerte y justa». «Gana la democracia. Gana Europa. Enhorabuena Emmanuel Macron«, publicó en Twitter.

Mientras, el primer ministro italiano, Mario Draghi, destacó que la victoria de Macron es «una espléndida noticia para toda Europa«. «Italia y Francia están comprometidas, codo con codo, junto a todos los demás socios, en la construcción de una Unión Europea más fuerte, más cohesionada, más justa, capaz de ser protagonista en la superación de los grandes desafíos de nuestro tiempo, empezando por la guerra en Ucrania», afirmó.

Promesa de cerrar heridas

Entre tanto, Macron prometió anoche «escuchar el silencio de los abstencionistas» y responder a las razones «del enfado» de quienes han apoyado a su rival, la ultraderechista Marine Le Pen, para tratar de restañar las heridas del país.

«El enfado que ha llevado a muchos de nuestros compatriotas a votar por la extrema derecha también debe encontrar una respuesta», subrayó Macron en un breve discurso en el Campo de Marte de París, frente a la Torre Eiffel, donde fue recibido por sus seguidores que le jalearon.

Aunque no avanzó qué tipo de respuesta, sí que reconoció que ese voto «obliga a considerar todas las dificultades» y afirmó que será su responsabilidad y la de los que le rodean durante los próximos cinco años.

El jefe del Estado también tuvo palabras para los que votaron por él «para oponerse a la extrema derecha». «Este voto me compromete para los próximos años, en particular para respetar las diferencias», aseguró. (EFE)

Emmanuel Macron es reelegido presidente de Francia

La diferencia electoral entre Macron y Le Pen se redujo a la mitad en cinco años.

Cinco proyecciones de voto le conceden la victoria al liberal Macron. El equipo electoral de su rival, la ultraderechista Marine Le Pen, reconoció la derrota.

PARÍS. El presidente de Francia, el liberal Emmanuel Macron, fue reelegido este 24 de abril de 2022 al obtener entre 15,2 y 16,4 puntos de diferencia sobre su rival, la ultraderechista Marine Le Pen, en la segunda vuelta de las presidenciales galas, según coinciden cuatro proyecciones de voto.

La mayor ventaja se la da Ipsos con 58,2-41,8% y la menor es la de Elabe (57,6-42,4).

Hace cinco años, el liberal Macron sacó a Le Pen una ventaja de diez millones de votos a Le Pen, renta que se ha reducido a la mitad en esta ocasión, según las proyecciones.

«Es una diferencia amplia», señaló el ministro de Sanidad, Olivier Véran, mientras que el secretario de Estado de Asuntos Europeos, Clément Beaune, afirmó que se trata de «una victoria clara».

El portavoz del Gobierno, Gabriel Attal, consideró que la reelección de Macron es un «resultado histórico al que corresponde una responsabilidad histórica».

Se trata de la primera reelección de un presidente desde la victoria de Jacques Chirac en 2002.

Esta segunda vuelta de la elección presidencial se caracterizó por la baja participación, estimada por ahora en torno al 72%, que sería la más baja en 53 años, desde los comicios de 1969.

Además, los primeros datos apuntan a que habría un 6% de votos nulos.

Macron tiene previsto intervenir cuando se conozcan datos concretos y luego celebrar su reelección en el Campo de Marte, el la gran explanada de hierba situada a los pies de la Torre Eiffel. El enorme jardín puede acoger hasta a 90.000 personas. EFE

Francia vota entre el miedo a Le Pen y la desconfianza en Macron

Un votante muestra a su hija los carteles electorales de los candidatos a la presidencia francesa.

Hasta el mediodía este domingo en Francia, la participación ciudadana en la segunda vuelta presidencial alcanzaba 26,41%, lo que da cuenta de la desilusión del electorado francés.

PARÍS. La Francia que no se siente representada ni por la ultraderechista Marine Le Pen ni por el liberal Emmanuel Macron acude este 24 de abril de 2022 a las urnas dividida entre respaldar al «menos malo» de ambos candidatos o expresar su descontento con el voto en blanco o la abstención.

Annie, exconsultora de 78 años, es de quienes han optado por esa papeleta en blanco tras un quinquenio en el que Macron la ha decepcionado «muchísimo».

«Para mí es un tipo dirigido por las multinacionales. No tiene sentido de la escucha y creo que no va a cambiar. Todo el mundo dice que es muy inteligente, pero si lo fuera se habría adaptado mejor», apunta esta ciudadana a EFE.

En 2017 respaldó al antiguo ministro de Economía, que se enfrentaba por primera vez a Le Pen, pero este año, tras haber votado en la primera vuelta al izquierdista Jean-Luc Mélenchon, ha preferido no decantarse por ningún candidato.

En el distrito X de París, donde se encuentra, ganó la izquierda: el líder de la Francia Insumisa obtuvo el 38,45% de los sufragios, por delante de Macron (31,47%) y del ecologista Yannick Jadot (10,36%).

Hèlene, música de 69 años, dio su confianza también a Mélenchon el 10 de abril y en esta segunda ronda se la dará a Macron, a pesar de que el actual jefe de Estado «ha cometido muchos errores y es arrogante, lo que resulta insoportable».

«Pero es alguien que va más allá y pese a todo tiene la ambición de salvar Europa. Lamentablemente no ha hablado de ecología. Espero que recuperemos eso en las legislativas», comenta sobre la conocida como la conocida como «tercera ronda», que se celebrará en junio.

Muchos votantes de Macron volverán a su partido de preferencia en esos nuevos comicios, como Satria, cocinero de 26 años, que en la primera de las presidenciales votó por Jadot y en la segunda lo ha hecho por Macron.

«Para mí la primera vuelta es más un voto ideológico que un voto útil. En la segunda no tenía opción, no puedo votar por la extrema derecha. Las legislativas creo que están hechas para volver a tus propias ideas», sostiene.

Juliette, jurista de 26 años, prefirió escoger el voto útil desde el principio. Iba a apoyar a la socialista Anne Hidalgo, alcaldesa de la capital, pero los sondeos le daban pocas posibilidades de victoria y no se equivocaron: solo obtuvo el 1,76% de los votos en todo el país.

«Preferí votar por el candidato que en mi opinión puede hacer frente a la extrema derecha, es decir, Macron. Le Pen da miedo, da mucho miedo. Por eso espero que la gente vaya a votar, que no voten en blanco, que voten por Macron«, apunta la joven.

Baja participación

A mediodía, cuatro horas después de la apertura de los colegios electorales, la participación se situó en el 26,41%, ligeramente superior a la de la primera vuelta a la misma hora (25,48%), pero la cifra más baja desde la de 2002 (26,19%).

«Francia está muy dividida. Hay tres bloques muy grandes: la extrema derecha, el centro y la izquierda con todos sus componentes. Tenemos miedo de que en la tercera ronda, en las legislativas, esto se convierta en movilizaciones populares y manifestaciones», recalca Jorge Partida, presidente de la mesa electoral del colegio Pierre Bullet de la capital.

Annie, jubilada de 73 años, lamenta que haya de nuevo un candidato ultraderechista en la segunda ronda, como en la de 2002, con Jean-Marie Le Pen, padre de Marine, que se enfrentó al conservador Jacques Chirac, o en 2017 con Macron y la líder de la Agrupación Nacional.

«La situación cada vez está peor, pero tener el derecho a votar es muy importante», dice para justificar su participación este domingo, en el que la abstención podría ser clave. En 2017 fue del 25,4% y en la primera ronda de estos comicios llegó al 26,3%. EFE

La libertad de prensa, víctima en una crispada campaña presidencial francesa

La mala relación que los candidatos a la Presidencia de Francia tienen con la prensa se ha puesto en evidencia en la segunda vuelta electoral. EFE

La censura en las conferencias de prensa y las malas relaciones con los periodistas marcan la segunda vuelta electoral en Francia.

PARIS. Una periodista vetada en el debate presidencial, reporteros censurados en las conferencias de prensa: La elección del nuevo presidente de Francia muestra las malas relaciones entre el poder político y la prensa, con un cruce de acusaciones que aumenta la crispación de la campaña.

Esta semana saltó a los medios que la presentadora de los informativos de France 2, Anne-Sophie Lapix, ha sido vetada por los equipos de Emmanuel Macron y Marine Le Pen para moderar el debate electoral televisivo que enfrentará a los candidatos el 20 de abril de 2022.

El número dos de Le Pen, Jordan Bardella, admitió públicamente que su líder no quería a Lapix porque «no logra disimular su hostilidad hacia Le Pen».

Por el lado de Macron, consideran que Lapix es «demasiado crítica y declinante».

«Lapix ha hecho preguntas insistentes en el pasado. No se le reprocha ninguna falta profesional, sino sus cualidades», indica Daniel Schneidermann, director de la web de análisis y crítica de medios Arrêt sur images.

Para el historiador de periodismo Alexis Lévrier se trata de un caso «escandaloso» pero coherente con las relaciones que la jefatura del Estado francés mantiene con la televisión.

«Es un problema de la Vª República, que fue concebida por Charles de Gaulle como un régimen de inspiración monárquico que concebía el audiovisual como la voz de Francia. Decía: ‘La prensa escrita está contra mí, así que la televisión es mía'», explica Lévrier, autor de «Jupiter y Mercurio. El poder presidencial frente a la prensa«.

Arma política

La libertad de prensa se ha convertido en esta segunda vuelta en un arma arrojadiza entre los candidatos, a quien los sondeos dan un resultado muy ajustado, con un escaso 55% a favor de Macron.

Tras anunciar su candidatura de forma tardía, el presidente se negó a participar en los debates con sus contrincantes en la primera vuelta, actitud aprovechada por Le Pen para denunciar que Macron desprecia a la prensa.

La líder de la ultra derecha también se ha quejado esta semana de que el rechazo del liberal a dar entrevistas se ha traducido en que sus propios encuentros mediáticos son anulados, ya que para dar el mismo espacio a los candidatos, Paris Match, L’Opinion o la cadena C8 han cancelado sus citas con Le Pen.

Irónicamente, minutos después de denunciar el «desprecio a la prensa de Le Pen», ésta tuvo que justificarse por denegar sistemáticamente la acreditación del equipo de televisión de Quotidien: «Estoy en mi casa y aquí decido yo», dijo.

Le Pen rehusó toda relación con ellos en 2013, después de que sus reporteros revelaran que el partido hacía pasar a sus concejales por ciudadanos en encuentros grabados, en los que la política aprovechaba para mostrar su mejor cara.

Este sábado, Macron alertó en su primer mitin de entrecampaña sobre los riesgos que la victoria de Le Pen supone para la libertad de prensa «cuando ella decide quién es periodista y quién no».

«Deberíamos esperar que Macron sea más respetuoso con la libertad de prensa, pero no es el caso», lamenta Schneidermann.

Brutalidad hacia la prensa

Ambos especialistas coinciden en señalar algunos de los gestos de Macron contra la prensa en su mandato, como el intento de elegir a los periodistas que lo acompañarían en sus viajes o de cerrar la sala de prensa del Elíseo y alejarla del edificio principal.

«Esta es una de las dificultades para una parte del electorado, ¿por qué reprochamos a Le Pen lo que también hace Macron? La gente se ha quedado con una imagen de brutalidad con la prensa por parte de Macron y sus ministros, y tienen razón. Pero no los pongo al mismo nivel porque el modelo que defiende Le Pen es el de Viktor Orbán o Putin y el de Macron, Mitterrand o De Gaulle», dice Lévrier.

Los modelos de Hungría o Rusia, recuerda Lévrier, públicamente admirados por Le Pen, se basan en el cierre de medios y la persecución y purga a periodistas.

El historiador cree que la solución en Francia sería ir hacia un régimen presidencial más horizontal que el actual: «Estamos al final del sistema. Nos encontramos ante un poder fragilizado y vemos los límites de la V República: un presidente muy expuesto e impopular con una extrema derecha que sube mientras se aprovecha de los problemas».

En el quinquenio de Macron, un polémico proyecto de ley abogó por impedir la difusión de imágenes que permitieran identificar a los policías, lo que fue visto como un intento de impedir la grabación actos de violencia policial. El artículo fue vetado y retirado por el Consejo Constitucional.

Le Pen, que promete revisar la Constitución con referéndums sobre la «prioridad nacional» y otras cuestiones recogidas en la Carta Magna a base de referéndums, reconoce abiertamente que para ello pasará por encima del Parlamento y el Consejo Constitucional, garantes del respeto a los valores democráticos. EFE