Casa en desorden

El gobierno errático y sin brújula no encuentra salidas para mantenerse a flote. No todo es herencia del pasado pues la pérdida de credibilidad está atada a la mentira política; y, a su vez, a la mala interpretación de los sucesos del día a día. De hecho, la violencia azota al país en todas sus formas y el costo de la canasta de alimentos está ya por los cielos.

Con la venia de los gremios de médicos y agricultores podríamos argumentar que vivimos un momento crítico de los servicios hospitalarios y un revés a enfermos del campo. ¿Cuál presente y futuro económico sin resolver la desigualdad e injusticia rural que anticipa movilizaciones y otro levantamiento variopinto? ¿De qué comunidad civil y ética institucional hablamos si se quedan fuera de la educación superior millares de estudiantes y la corrupción en universidades sigue? ¿No arriesgamos la vida de la ciudadanía si fallan repetitivamente los componentes de la seguridad pública y nadie detiene la aceleración de muertes violentas ni los dramáticos relatos de atracos? ¿Cómo pedir que no se inmuten y sobrevivan jueces, fiscales, policías y militares?

Es que el narcotráfico es un escape a la desesperación del desempleo; frente a la miseria aumenta más por el abandono a la producción del campo. Si los enviciados, que roban y matan para obtener alucinógenos, son un problema de salud pública, las familias de los presos y asesinados cotidianos pertenecen a esa comunidad de eslabones entre productores, intermediarios de insumos, mulas y exportadores de la droga. ¿Qué hacer?

Pues, que alguien responda, ¿flexibilizar el uso de armas, marcas, guardianías privadas y extraditar criminales? ¿Qué decidir sobre la migración irresponsable que modificó la calidad de vida de nuestros pueblos? ¿Sobre resolver el destino final de los lingotes de oro y los millones de dinero incautados a los narcos? ¿Sobre la situación insostenible del cobro de más impuestos a la clase media y del correato delictivo indecente sin contrapeso a cargo de  aduanas, puertos y  medios públicos?

Enorme turbulencia y peligrosos nubarrones ante tanta promesa incumplida. La casa bien pintadita pero en completo desorden.

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@kleber_mantilla