La imagen de la Virgen del Cisne llegó a Catamayo y mañana continúa la romería hacia la ciudad de Loja

AGO, 19, 2019 |

CREYENTES. En las inmediaciones de la iglesia matriz de Catamayo se realizó la misa por el arribo de la sagrada imagen.
FERVOR. Rosa caminó desde El Guayabal hasta la ciudad de Catamayo.
DEVOCIÓN. Herminio viajó solo para realizar la caminata.

Los 12 kilómetros que a los devotos de la Virgen del Cisne les tocó caminar, desde la parroquia San Pedro de la Bendita hasta la ciudad de  Catamayo, sirvieron para agradecer y cumplir con la promesa, de participar en la romería de fe.

Ayer, la imagen arribó -en andas de sus hijos espirituales- a los exteriores de la iglesia María Auxiliadora, a las 14:45, donde el monseñor Walter Heras Segarra, administrador apostólico de la Diócesis de Loja, presidió la misa, en honor a la llegada de la ‘Churonita’, que lució un vestido turquesa. El Niño Jesús tuvo un atuendo similar.

 
Cánticos y rezos

La imagen de la Virgen fue colocada sobre un templete, en el filo de la esquina de la avenida Bolívar y la calle 24 de Mayo, a media cuadra hacia el norte de la iglesia matriz, para que ella presidiera la misa, en la que sus creyentes la veneraban con cánticos y rezos.

Cuatro horas antes, la imagen llegó a la hacienda Monterrey, de la familia Hidalgo Gutiérrez, donde se celebró otra misa, en la que como todos los años, los devotos aprovecharon para descansar y prepararse para continuar en la romería que congrega a miles y miles de creyentes.
 

Una historia de fe 

Entre los caminantes estaba Rosa Morocho, Manuel Eduardo Moreno y Herminio Chávez Durán, de 76 años. Ellos hicieron la promesa a la Virgen del Cisne de acompañarla en la medida de sus posibilidades.


TOME NOTA
En las calles céntricas de la ciudad de Catamayo se apostaron los vendedores autónomos y ofrecieron diversa mercadería.
Rosa, junto a su esposo y sus dos pequeños hijos, acudió al sector El Guayabal, donde queda la hacienda Monterrey, para desde ahí caminar hacia Catamayo. Ella está embarazada de cuatro meses y su estado de gestación es de alto riesgo. Se encomendó a la ‘Churonita’ para que cuide a su hijo y a ella durante su embarazo.


La caminata de don Herminio, oriundo del Azuay, fue entre El Cisne, San Pedro de la Bendita y Catamayo. Ayer tenía programado regresar a su tierra, porque sus fuerzas se agotaron.

Manuel Eduardo Moreno, de Tungurahua, decidió realizar la caminata en agradecimiento a la Virgen del Cisne por tenerlo con salud y poder trabajar para el bien de su familia, que se quedó en Ambato.