Ramírez: “volver a Nicaragua significa la cárcel y la muerte”

OBRA. El escritor y político nicaragüense Sergio Ramírez publicará el 16 de septiembre “Tongolele no sabe bailar”, sobre el fin del sueño de la revolución.

El ganador del Premio Cervantes 2017 tiene una orden de prisión en su país por, supuestamente, realizar actos que fomentan el odio y la violencia.

Redacción MADRID

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez, de 79 años, contra el que la Fiscalía de su país ha dictado una orden de detención, aseguró ayer en Madrid que regresar a Nicaragua supondría la cárcel y, por lo tanto, la muerte para él, por la falta de cuidados médicos: «ellos son muy despiadados», dijo en referencia al régimen de Daniel Ortega.

Ramírez, Premio Cervantes 2017, quien fue vicepresidente durante el primer Gobierno sandinista (1979-1990) y ahora es crítico con el presidente Daniel Ortega, fue acusado por la Fiscalía de «realizar actos que fomentan e incitan al odio y la violencia».

El escritor, que ha agradecido todos los apoyos que está recibiendo estos días, ha asegurado que este «exilio forzado» es lo más duro que podía vivir, el saber que tiene las puertas cerradas «por una dictadura enemiga de los libros» y agregó: «estoy siendo perseguido porque escribí una novela que desnuda atropellos, violaciones y asesinatos de decenas de jóvenes en 2018 y esa es la verdadera razón».

Se trata de la novela negra «Tongolele no sabía bailar», que la editorial Alfaguara publica el próximo 16 de septiembre en la que el autor habla del fin del sueño de la revolución. EFE

La revolución de la educación a distancia

CARACTERÍSTICA. La flexibilidad del tiempo es una de las principales ventajas de la educación a distancia.

La digitalización forzada sirve para mejorar la experiencia de estudiar sin la necesidad de ir a un espacio físico todos los días.

Con la pandemia, provocada por la Covid-19, las clases dejaron de ser presenciales y se trasladaron hacia la virtualidad: del salón de clase se pasó a la modalidad en línea, para evitar el retraso educativo.

Sin embargo, esta acción que se tomó de emergencia, no se puede comparar a la educación a distancia que es “donde el país debería apuntar”, dice Carolina Ortiz, educadora y socióloga.

Parecen, pero no son lo mismo

La socióloga Ortiz destaca que la educación en línea requiere acceso a una plataforma, para que exista una interacción constante entre el profesor y el alumno.  “Para que funcione esta metodología, además de tener contenidos digitalizados, es importante tener un plan de acompañamiento con los estudiantes”, agrega la experta.

“En Ecuador se requiere de inversión para que no solo los centros de educación de tercer nivel den esta oferta, sino también las escuelas y los colegios, y así se convertiría en una opción, especialmente, para personas en sitios remotos”, agrega Ortiz.

Uno de los principales errores que se comete dice la experta, es que se intenta trasladar la enseñanza presencial a un espacio virtual. “Entonces no hay un plan previo de cómo educar a distancia”.

Parámetros indispensables para recibir clases

La capacidad tecnológica es uno de los principales problemas que se enfrenta un sistema educativo al trasladarse a una modalidad a distancia. Es indispensable contar con una buena conexión y velocidad de internet.

Pero, además, se requiere de profesores especializados o que sean capacitados periódicamente en estas competencias. “El profesor debe estar apto para dar soporte al alumno y no al contrario, el alumno diciéndole al profesor cómo prender la cámara, por ejemplo”, dice Ortiz.

Un docente a distancia debe tener conocimientos sobre cómo captar la atención de sus alumnos -desde una cámara web- y tener estrategias para que, a la distancia, en la clase se sienta el dinamismo.

Otro parámetro importante es contar con material didáctico de la malla curricular y que todo sea complemente con recursos multimedia.

“Una de las ventajas de las universidades que se han posesionado en el ámbito de la educación a distancia es que cuentan con campus virtuales”, dice la educadora.

Esto permite que existan actividades complementarias a las clases, bibliotecas virtuales y atención personalizada al estudiante. Según la educadora, un estudiante que se educa a distancia, debe contar con un equipo personalizado. De lo contrario todo recae sobre el maestro, su carga laboral aumenta y existe desequilibrio entre el aprendizaje y el soporte.

Con esto concordaron rectores universitarios de América Latina, en la Segunda Reunión de Diálogo Virtual, mayo 2020. En el informe final se detalla esa importancia de “incluir herramientas tecnológicas que faciliten la interacción digital, como “inteligencia artificial, hologramas y aprendizaje adaptativo”. Además, se destaca el despliegue de capacidades para el fortalecimiento de las estructuras de ‘ciberseguridad’.

Ventajas de estudiar en línea

 Una de las principales ventajas de la educación a distancia es que la oferta académica es más amplia. Un alumno ecuatoriano puede estudiar en una universidad española, por ejemplo.

Pero, además, esto permite accesibilidad a quienes viven en espacios remotos o a personas con movilidad reducida.

La educación a distancia también es una buena opción para personas que requieren hacer otras actividades, como estudiar y trabajar a la vez, ya que significa mayor flexibilización de horarios. Además, las plataformas de educación virtual tienen la capacidad de estar abiertas las 24 horas, los 7 días a la semana. (AVV)

Los docentes a distancia deben tener competencias en gestión de tecnologías, pedagogías digitales, manejo de grupos y comunicación.
La educación a distancia requiere de acompañamiento y tutorías.

Sesenta y dos años de bloqueo I

Rocío Silva

Por supuesto que nos enamoramos de la Revolución Cubana, o de lo que nos decían de ella; y más todavía, cuando desde la pluma de Ernesto Cardenal, conocimos un paraíso social, con más logros que errores, un proceso donde primaba la solidaridad al egoísmo; entonces, no nos importaba si se perseguían a “gusanos”, o se prohibía el jazz, el cabello largo y los pantalones a la moda, eso era nada,  si a cambio había una total erradicación del analfabetismo, y todos los cubanos tenían vivienda, salud, educación, vestimenta, alimentación equitativa, sin el mínimo privilegio aún para los más grandes escritores que se habían quedado en la isla.

A través de la sintonía de Radio Habana Cuba de onda corta, alimentábamos nuestros más caros anhelos de reivindicación social y cultural, en programas como “Voces de la Revolución”, se hablaba de los avances inimaginables, ya sea en salud, en deporte, en educación, en medicina, en restauración de patrimonios. En una ocasión, entrevistaron al primer astronauta cubano que había ido al espacio con una expedición ruso-alemana oriental.

¿Cómo no creer en la Revolución? Si a vuelta de correo desde la radio recibíamos revistas y folletos que incluían la Constitución. Años más tarde, al pisar suelo cubano, mi primera decepción aparece en construcciones vetustas llenas de moho, con pisos destruidos, puertas y pupitres desvencijados; en las que, niños sonrientes con uniformes escolares raídos, te llaman “tía” (confundiéndome con turista española) y con desesperación piden lápices de colores, gomas de borrar, libretas de apuntes, chicles, bombones, ante la mirada impávida de su profesora.

No entiendes qué pasa en esa Habana no turística, ¿Por qué está todo tan destruido y sucio?, ¿Por qué hay tantas personas flaquitas, sin dientes, con muletas o bastones?, ¿Por qué hay quienes llevan una funda y de reojo te susurran con temor: “matizado”? Percibes un hedor a mortecina, mientras miras bodegas de abastecimiento con estanterías viejas y vacías… Que antes no había sido así, que Fidel ha dicho que es el “periodo especial”, que la culpa es del bloqueo, que no todo es comida, que puedes hacer cambios si te ahorras las seis cervezas que te dan por tu cumpleaños… rsilvamayorga09@gmail.com