Metamorfosis en Carondelet

El arranque del gobierno de Guillermo Lasso se presenta como una expresión de esperanza, dignidad, oportunidad económica, estabilidad política y anhelo de transformación del país. El encuentro prudente con los pueblos indígenas y la comprensión mestiza de la voluntad de ser y sentir la democracia entre ecuatorianos.

Un 24 de Mayo liberador después de meses de confinamiento por la pandemia, el cese de la incompetencia para sobrellevar una peste indolente; y, el ocaso de un período histórico de polarización, antagonismos insalvables y despilfarro de cuentas públicas; con un chorro de corrupción nunca antes visto. Una sinopsis semejante al despertar de Gregorio Samsa convertido en un insecto gigante, una mañana en su habitación.

Guillermo, el ‘tiktokero’ Samsa, se inaugura como escarabajo en Carondelet, bautizado con la argucia y hechizo de desvanecer con polvos mágicos a viejos patriarcas (Nebot-Correa), junto a la estampida de la comunicación digital y la invasión de ágiles mensajes para celulares, pero atados a la desinformación en coyunturas políticas. Un monstruoso insecto con caparazón que se mueve por las paredes y techos. Algo que enfrenta los retos de la medicina y biotecnología en pandemia; el contrapeso a la industria farmacológica expansiva; la respuesta al privilegio de usar vacunas por marcas, a la vacunación frugal en paquetes turísticos, a la salida y llegada desmesurada de migrantes y a la exclusión de inmunidad en los más pobres. Respuesta a teletrabajo y teleeducación; a la libertad de expresión digitalizada y al activismo ciudadano.

En la novela de Kafka, los huéspedes de la familia Samsa son inquisitivos, oyen violín y le huyen al escarabajo. Literatura del absurdo, que se vuelve ‘una expedición a la verdad’, tan descriptiva como las expectativas de transformación del Estado. Esas aspiraciones cambiantes, cada vez más inevitables en la educación superior; en especial, por adaptarse pronto a un sistema educativo personalizado, distante de la propaganda y del consumo ramplón. Más cercano al mercado laboral, el emprendimiento y la realidad cotidiana y familiar. Con herramientas pedagógicas: redes sociales, mensajes de texto y mensajería web. En universidades autónomas, que incorporan robots con inteligencia artificial en laboratorios y bibliotecas e introducen WhatsApp en los procesos académicos. Con miles de docentes entrenados y científicos capacitados en chats automatizados y videoconferencias. Pura metamorfosis de Samsa en Carondelet.

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