Refunfuños

CARLOS TRUJILLO SIERRA

Quise decir reclamo, ¿pero ante quién? Quise decir protesta pero, ¿habrá alguien que me oiga? Nunca tuve vergüenza de preguntar algo que no me convencía, nunca acepté melindres en las respuestas y nunca me ahorré problemas. Todos, así se decían ellos, tenían la verdad, la razón y la sinrazón.

Yo era el incómodo, la minúscula piedra en el zapato, el padrastro en la uña del dedo índice. Pero, a cambio he leído tanto, he oído tanto, me he imaginado mucho más y he encontrado todo un mundo maravilloso, pletórico de sorpresas y asombros. Nunca olvidaré libros como ‘Mil soles espléndidos’ o ‘Duna’ o ‘La Hojarasca’, para nombrar unos pocos muy conocidos y leídos. Sigo preguntando y sigo preocupado, supuestas respuestas que no me dicen nada y estoy seguro que a usted también le dejan en babia.

Un vestido de novia no se hace con cáñamo crudo, a no ser que sea un matrimonio ‘outré’, normalmente el vestido de novia se hace con seda y tul. No entiendo entonces la falta de reflexión y asesoría externa en el campo educativo. Lenín tuvo el apoyo necesario, dudo que ahora lo tenga, para utilizar su mandato y sus atribuciones legales para desbaratar o mejor digamos para derogar todos los mamotretos burocráticos impuestos por Correas y sus ministros sirvientes, especialmente el Ministro floricultor y hoy legislador, y destituir a todos los supuestos maestros que se incrustaron y se aferran al aparato Educativo como cualquier garrapata, contra todo lo dispuesto en la Legislación Educativa. Más que a los adulones de turno, Lenin debería escuchar a los críticos desinteresados.

Me digo que necesitamos un tremendo remezón, un tsunami intelectual para sepultar a esos pontífices que hablan de educación y no entienden la diferencia entre técnica y tecnología, entre técnico y tecnólogo, olvidados del diccionario ¿sabrán cómo preguntar en Internet? Otros si no saben de Geografía y lo que es el CDC (Centro de Control de Enfermedades) en Atlanta, EUA, cállense por favor, mejor renuncien.

cbtrujillos@hotmail.com