Guardias de seguridad: entre críticas y falta de claridad en sus funciones

Los guardias de seguridad están sujetos a las disposiciones de la entidad de salud que los contrata, sin contar con un manual que especifique sus reales funciones.
REFERENCIA. Los guardias de seguridad están sujetos a las disposiciones de la entidad de salud que los contrata, sin contar con un manual que especifique sus reales funciones. (Foto para graficar)

Los guardias de seguridad han sido sujeto de quejas ciudadanas, pero a su vez, las empresas que los contratan no les brindan la capacitación necesaria para enfrentar situaciones que surgen sobre todo en casa de salud públicas.

Los guardias de seguridad son la primera cara visible de las entidades que custodian. En los hospitales y centros de salud públicos la tensión por los pacientes y usuarios que llegan en diferentes condiciones ponen a prueba la preparación de estos funcionarios.

Los uniformados civiles son sujetos de críticas y quejas  por parte de quienes intentan pasar por encima de las disposiciones que reciben desde las casas de salud para las que laboran.

 

 

Desviación de labores

Es que “por desgracia, las normativas de cada institución son las que marcan el trabajo de los guardias y no la normativa que los pueda regentar, ni una norma dada desde las empresas que los manejan”, explicó Jorge Álvarez, mayor del Ejército (sp).

El especialista sostuvo que el “trabajo de los guardias de seguridad debe estar enfocado en brindar seguridad, mantener el orden, sin embargo, esta labor ha sido tan denigrada, que hubo tiempos en los que los guardias eran los encargados de hacer aseo de las entidades en las que trabajaban”.

“No es de extrañarse que en los hospitales y casas de salud públicos sean sujetos de repartir turnos, de ser ayudantes de carga y otros menesteres que los desvían de sus labores primarias”.

Álvarez fue enfático en el hecho de que “son pocas las empresas que se preocupan de capacitar a los guardias y especificar cuáles son sus funciones, pero los dejan a la suerte de los administradores de las entidades y es ahí donde surgen los problemas para con la ciudadanía”.

“A muchas de las empresas de guardianía únicamente les preocupa asegurarse de los pagos y los términos de la contratación, fuera de ello, ponen al personal a disposición de las entidades como si con ellos pudieran hacer lo que les plazca”, dijo.

“Por eso hemos encontrado guardias entregando turnos, guardias barriendo, guardias, realizando funciones que nada tienen que ver con el tema de seguridad que es para lo que realmente están contratados”, manifestó.

“La mayor parte de empresas de guardianía no invierte en asesoría, psicología, manejo de situaciones de riesgo y otras capacitaciones para su personal y los mandan a hospitales sin la menor idea de a qué se van a enfrentar”, finalizó.

 

EL DATO
En los hospitales y centros de salud públicos los guardias reciben inducción en cuanto al trato a usuarios y pacientes, más especialistas coinciden en que esto es responsabilidad de las empresas de guardianía donde, además, se especifique las reales labores que debe cumplir.

 

Realidad

Un exguardia de una casa de salud pública en Ambato, explicó que “es indignante el trato que recibimos de la ciudadanía, nos pegan, nos insultan, a veces solo por pedir que se coloquen la mascarilla nos escupen”.

El ciudadano aseguró que la labor de los guardias implica “estar parado en el área que le toque desde las 06:45 hasta las 18:30, encima maltratados de las personas que no entienden que nosotros solo cumplimos disposiciones y todo para nomás de ganarse un sueldo básico”.

El exfuncionario aseguró que tiene otra de sus familiares laborando como guardia de seguridad, la que incluso, ha llegado a ser amenazada de muerte.

Otro hombre, quien actualmente labora para una entidad de salud pública, aseguró que “hay ocasiones en las que nos ha tocado repartir los turnos porque así nos piden para que la gente sepa en qué momento le toca su consulta”.

“Nosotros hacemos lo que se nos pide, desde ayudar a cargar o hacer mandados, qué más podemos hacer, si no cumplimos con eso nos dicen que no somos colaboradores y luego nos sacan del trabajo”, aseguró. (MAG)

 

Valoración psicológica

José Luis Pantoja, psicólogo clínico aseguró que “la Policía Nacional y el Ejército cuentan con programas de control psicológico de sus funcionarios, esto es fundamental porque son personas que manejan armamento y de un momento a otro pueden estar inmersos en situaciones de altísima tensión.

Pantoja aseguró que “lastimosamente no existe una política que nazca desde las empresas de guardianía que les indique lo fundamental que es cuidar de la salud mental de su personal, creo que hay una equívoca percepción de lo que implican las funciones de un guardia y lo que este necesita para ser un elemento eficiente”.