lunes, noviembre 29, 2021
Tungurahua Con machete intenta recuperar mercadería decomisada

Con machete intenta recuperar mercadería decomisada

A machetazos, enardecido e insultando, un hombre pretendía recuperar la mercadería retenida temporalmente por los agentes de control municipal de Ambato.

“A mí no me importa ir a ‘cana’, pero mato a uno”, fue una de las expresiones que el sujeto vociferaba en la parte externa de las oficinas de los uniformados. El hecho ocurrió el lunes.

Según el parte informativo, los servidores realizaban operativos de desplazamiento de vendedores ambulantes, a lo largo de la calle Tomás Sevilla, donde los informales se negaron a acatar el pedido, iniciándose el conflicto.

 

Agresión

Un coche medias le fue retirado a una ciudadana por encontrarse en un área de expendio no permitida.

Ella y un sujeto armado con un machete llegaron a las instalaciones municipales, donde exigían la devolución del producto.

La Policía Nacional fue convocada a través del ECU 911. Tras dialogar con la ciudadana parecía que los ánimos se habían calmado.

Minutos después, la mujer y un grupo de personas, entre ellas el agresivo sujeto, nuevamente increparon a los uniformados.

La llegada de una de las camionetas de la entidad hizo que la puerta principal sea abierta y en cuestión de segundos, el hombre se metió enfurecido empuñando el machete con el que intentó agredir a los agentes municipales.

La Policía Nacional, que se mantuvo cerca del sitio, acudió de inmediato y neutralizó al ciudadano, quien continuaba insultando con palabras soeces a los agentes. Finalmente fue detenido.

EL DATO
Como única arma de defensa, algunos agentes portan un tolete, 
instrumento que no es susceptible de sanción por su porte y uso.

 

Peligro latente

Sin embargo, este hecho no es aislado, ni nuevo. Palazos, patadas, golpes, insultos y ataques con armas blancas, es el ambiente en el que los 44 agentes de control municipal tienen que realizar su trabajo operativo en los alrededores de las 21 plazas y mercados de la urbe.

Un agente, a quien llamaremos ‘Jorge’ para proteger su identidad, labora desde hace 13 años en la entidad, dice sentirse cada vez más inseguro porque las condiciones para él y sus compañeros no son las mejores.

“Estamos expuestos a todo. A mí me han pegado los informales. Necesitamos que nos permitan el porte de uso de armas no letales, porque no tenemos con qué defendernos”, dijo.

Mientras que otro de los agentes que también lleva 13 años trabajando en la entidad, comentó que su historia laboral incluye experiencias donde ha sido víctima de agresiones. “A mí me han dado con palos y he tenido problemas. Somos muy pocos y así no podemos trabajar”, dijo.

“Estamos en total indefensión. En una ocasión me partieron la cabeza, hemos tenido fuertes enfrentamientos sobre todo con personas extranjeras que hacen caso omiso a las leyes de nuestro país. Nos atacan con armas blancas y nosotros estamos en franca desventaja”, agregó otro funcionario municipal.

CIFRA: 4 AÑOS han pasado desde la última vez que fueron dotados de gas 
pimienta, el mismo que ya está caducado, y su uso no está legalizado 
para ellos, por no ser regentados por el Coescop

 

Quieren ser escuchados

Giovanny Lozada, miembro de la Comisión Nacional de Agentes de Control Municipal y Metropolitanos del país, sostiene que no se trata de agregar más personal, sino también, de que las autoridades municipales efectúen normativas y soluciones al trabajo informal.

“Nos encontramos en indefensión jurídica. Las complicaciones por no estar regidos por el Código de Entidades de Seguridad Ciudadana y Orden Público (Coescop) nos imposibilita de usar armas no letales, nos priva de una tecnificación en seguridad ciudadana, es decir, administrativamente no hemos cumplido con nada”, mencionó Lozada.

También fue crítico, pues dijo que le resulta “irrisorio” que, cuando se trata de sanciones, “entonces sí buscan apegarse al Coescop para amonestarnos, esto ya se ha dado, pero para lo demás no”.

Agregó, además, que desde la administración anterior han realizado estos pedido y están cansados de que no se los tomen en cuenta, “pero ahora lo haremos a través de lo legal, porque se está vulnerando nuestro derecho a la petición, los derechos no se deben mendigar”, manifestó.

 

Desde la entidad

Fernando Torres, director de la Agencia de Orden y Control Ciudadano del Municipio de Ambato, asegura que el grupo está conformado por 53 uniformados, de los cuales se han separado tres grupos, uno que conforma el área administrativa, y dos de 22 personas cada uno, que se dedica al área operativa en las calles, en contraste a un universo de aproximadamente 3.500 vendedores informales.

“El Municipio está haciendo un esfuerzo por incremental talento humano, pero, a mí parecer quizá esta profesión no les resulta llamativa por la dinámica de trabajo que conlleva. La ley orgánica debe ser acogida y cumplida, en lo que refiere al Coescop. El personal es preventivo y siempre informamos antes de actuar, pero la gente hace caso omiso y se procede al retiro provisional (de la mercadería)”, enfatizó el funcionario. (MAG)  

 

¿Qué pasó con el agresor?

El agresor no fue privado de su libertad. Deberá cumplir medidas sustitutivas a la prisión preventiva. Fue acusado en base al artículo 283 del Código Integral Penal (COIP), que tipifica el delito de ataque o resistencia.

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