Sunday, June 20, 2021

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Telemedicina en pandemia

Una consulta médica demanda un enorme sacrificio de preparación académica universitaria al médico que está al frente de una persona, quien le cuenta sus dolencias (síntomas y signos), con la finalidad de que el médico pueda determinar un diagnóstico y tratamiento adecuados. La rama de la Medicina que estudia los síntomas y los signos se llama Semiología. En ella se inculca al alumno de Medicina que el contacto directo con el paciente y a la diestra de su lecho es sin lugar a dudas la única forma de encontrar los avatares y sufrimientos de las personas.

Sin embargo, hoy en día, el Ecuador es uno de los tantos países que ha sido sumamente afectado a causa de este coronavirus que ha conmocionado a toda la población ecuatoriana. Para ello, se tornó necesario tener nuevas formas de convivencia social, familiar, laboral y también sanitaria. La telemedicina se presentó como una de las formas de dar respuesta a la actividad sanitaria en época de pandemia.

El jueves 24 de octubre del año 2019 publiqué un artículo titulado “La telemedicina en el Ecuador”, que sin saber en esos momentos lo que se avecinaba para nosotros, recogí datos acerca de esta modalidad de consulta médica expresando que; “la sanidad es decir la Medicina del futuro no es posible imaginarla sin crecientes soportes telemáticos y de telemedicina, sobre todo para aquellas personas que viven lejos de centros sanitarios (sic)”, y hoy por hoy agregaría a esta reflexión: sirve para evitar la afluencia de personas vulnerables a centros sanatoriales (centros de salud, hospitales o clínicas privadas), evitar las aglomeraciones innecesarias, permitiendo las consultas de forma asistencial a aquellos a los cuales sí es sumamente necesarios atenderlos directamente.

No hay datos estadísticos que sustenten su uso en nuestro país, pero en los picos de la pandemia de la Covid-19 se usó enormemente esta herramienta electrónica. No hay una normativa que establezca cuáles deberían ser las limitaciones y los alcances básicos de la Telemedicina. Por esta razón, hoy por hoy es fundamental que se regule formalmente esta práctica, es decir, que las normas vigentes y el Sistema Nacional de Salud reconozcan esta actividad como parte de nuestra nueva realidad. La Telemedicina es muy útil para triage y control general de pacientes, pero hay otras situaciones en las que no debe ser utilizada más en especialidades de alta complejidad.

LUIS COELLO KUON YENG

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