RESCATEMOS LA ORATORIA

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    Eddy Arrobo Rodríguez

    La oratoria es el arte de hablar con elocuencia, es decir, hablar de un modo tal, que se logre informar, deleitar, persuadir y convencer, utilizando de manera correcta las palabras, gestos y ademanes, los mismos que transmiten e inspiran.

    La intención primordial del presente artículo, es que la niñez, juventud, docentes y las instituciones educativas, se comprometan a través de su accionar, a rescatar la loable y dignificante actividad muy venida a menos de la oratoria.

    En nuestro país, en la última contienda electoral, la ciudadanía evidenció, que los candidatos a las diferentes dignidades, en su mayoría, no poseen las cualidades y características intrínsecas que debe poseer todo orador.

    Con mucha nostalgia se recuerda a verdaderas lumbreras de la oratoria, cuyas palabras quedaron grabadas en la memoria colectiva de los ecuatorianos. Traigo del pasado frases históricas como: “Dadme un balcón y seré presidente” del orador nato, José María Velasco Ibarra, o “Este Ecuador amazónico, desde siempre y hasta siempre. ¡Viva la patria!” del expresidente Jaime Roldós Aguilera, y; “Agradezco a Dios que me dio la vida, agradezco a la vida que me dio mi Patria, agradezco a la Patria que me dio el deber de luchar por la dignidad del ser humano” de Marco Proaño Maya.

    En la actualidad la sociedad demanda que se retome el arte de la oratoria y para esto es indispensable que se potencie y se dé sostenibilidad a procesos culturales formativos, creando un espacio donde la niñez y juventud pueda expresarse. Actualmente, los jóvenes se esconden detrás de un celular o computador y solo a través de estos se manifiestan, ha quedado atrás la comunicación interpersonal, de ahí la tarea primordial de rescatar la oratoria.

    ear1267@live.com