Trompos aún fascinan a chicos y grandes

DIC, 06, 2019 |

Vivencias. La tercera edad se reencuentra con el juego en las fiestas.

Con un poco de técnica y mucha perseverancia se puede lograr que un trompo baile. Esto lo comprobaron niños y adultos que envolvían con hilo chillo al juguete de madera y lo lanzaban al suelo para intentar que diera vueltas.  

Algunos trompos solo terminaban golpeados en el suelo, pero otros formaban un remolino y se movían como si dibujaran algo. Los expertos aseguran que esa es ‘la firma’ que dejan sobre el suelo y en el alma de niños y grandes.

Rodolfo Catilagua, de 81 años, su puso contento cuando logró hacer bailar un trompo. A sus 81 años se le hizo difícil que sus manos temblorosas recordaran las hazañas que lograba cuando era niño.

Julio Carrasco, quien vive en San Marcos, recordó que cuando era pequeño jugaba en El Ejido. Ahora, a sus 79 años todavía tiene una gran habilidad para lanzar el trompo.

Ambos ancianos compartieron una hermosa mañana de juegos tradicionales en la calle  García Moreno y Rocafuerte, junto al Museo de la Ciudad, en el Centro Histórico. Ahí también participaron niños como Juan y Karla Toro.  Los chicos tomaron los trompos que fueron colocados dentro de una caja de cartón que estaba sobre la vereda y trataron de hacerlo bailar.

Daniel Palacios, responsable del Museo de la Ciudad, les invitó a probar otros juegos tradicionales como la rayuela, la cuerda y el sapo. Les explicó que antes de que existan celulares y tabletas tecnológicas la gente “jugaba con los amigos del barrio, en la calle”. (PSD)