Próximo gobierno deberá negociar desembolsos pendientes con el FMI

    REALIDAD. Moreno no ha podido avanzar en el acuerdo con el FMI durante 2021.

    La aprobación de la Ley de Defensa de la Dolarización no se ve viable antes del 24 de mayo de 2021. El organismo multilateral está dispuesto a flexibilizar las metas del acuerdo.

     

    Aunque el ministro de Economía, Mauricio Pozo, dijo que la Ley de Defensa de la Dolarización se volverá a enviar a la Asamblea antes del cambio de Gobierno, el 24 de mayo de 2021, no se ve viable que su aprobación se concrete en el corto plazo.

     

    En primera instancia, el Fondo Monetario Internacional (FMI) tenía previsto hacer una nueva revisión del acuerdo con Ecuador a mediados de abril de 2021, pero ahora se prevé aplazar hasta después de que el nuevo presidente se instale en Carondelet.

     

    Esa revisión, que incluía el establecimiento de la normativa para fortalecer la autonomía del Banco Central, habría permitido que el país reciba $450 millones más hasta inicios de mayo de este año.

     

    Esos recursos ya no llegarán en esas fechas y las nuevas autoridades deberán, de manera inmediata, buscar una renegociación de condiciones y plazos; y, a la par, buscar fuentes alternativas de financiamiento con otros organismos financieros internacionales, bancas de inversión y otros países.

     

    Luis Gerardo Prato, economista de Torino Economics, explicó que el FMI está abierto a flexibilizar las metas y encontrar nuevos puntos de entendimiento. “El multilateral está consciente de la difícil situación en Ecuador y no va a presionar por resultados rápidos, pero se debe establecer una estrategia clara. A nadie le conviene una ruptura del acuerdo y se prevé que sea quien sea el presidente se siente a negociar”, acotó.

     

    Cambio de estrategia

    La aprobación de la Ley de Defensa de la Dolarización se puede dejar para más tarde, pero no es posible descartarla definitivamente, porque es considerada vital para el manejo monetario y fiscal del Ecuador.

     

    Según Vicente Albornoz, decano de Economía de la Universidad de las Américas (UDLA), se debe cambiar de estrategia para desactivar la oposición al proyecto; lo que significa que se lo reenvíe a la Asamblea sin los aspectos más polémicos.

     

    El experto aconseja que no se incluya, por ejemplo, el tema del directorio independiente del Banco Central que, a criterio de la mayoría del Consejo de Administración Legislativa (CAL), es inconstitucional.

     

    Sin embargo, se debe mantener la prohibición de que se financie gasto público con las reservas de la institución y la obligación del 100% de cobertura sobre los depósitos del Banco Central : bancos privados, gobiernos locales, IESS, entre otros.

     

    Los dos candidatos finalistas tienen libreto propio

    Tanto Guillermo Lasso (CREO) como Andrés Arauz (UNES), candidatos a la Presidencia, han manifestado que renegociarán el acuerdo con el FMI. Ninguno habla de ruptura. Sin embargo, todo dependerá de si el plan alternativo que presenten convence a los técnicos del multilateral.

     

    En el caso de Arauz, la mayor preocupación es su rechazo radical a la Ley de Defensa de la Dolarización, pero Prato considera que, a pesar del discurso, sí hay espacio para consensos mínimos. Con Lasso, la autonomía del Banco Central no es un problema.

     

    Ambos no están de acuerdo con una reforma tributaria que suba impuestos como el IVA,y sus contrapropuestas se enfocan en más cargas a los que más tienen (Arauz), menos gasto público y más producción petrolera (Lasso). (JS)