Por fin, ¿será verdad?

    MARÍA LUISA GÓMEZ DE LA TORRE GÓMEZ
    MARÍA LUISA GÓMEZ DE LA TORRE GÓMEZ

    Tanto tiempo transcurrido y no se consigue nada. La provincia más atrasada es la nuestra aunque no se lo quiera ver y creer. La marea sube y baja y así son los gobiernos, buscan votos y se burlan, suben y bajan, unas personas se acomodan de la noche a la mañana, alcanzan a tener lo que nunca podrían lograr, la política los acomoda por eso la buscan para terciar y tener lo que tienen  como por ejemplo la audacia de ganar los asambleístas lo que nunca tuvieron y otros la pensión por jubilación por no haber hecho o dicho algo y alzar la mano a medias, ¿creen ustedes justo? sólo por ir a sentarse algunos por horas o ciertos días?

    Como pronto cesa el gobierno que nada hizo por Esmeraldas, llegó el Ministro a dejar dinerito para medicinas. Se dice que tendremos Hospital del Día que le quedará de herencia al nuevo gobierno en el seudo hospital cuya infraestructura a medias allí está.

    Queremos un hospital terminado en su construcción, qué fácil es llegar a medio servir después de la sobra dejada. El auténtico hospital Civil Delfina Torres Vda. De Concha no puede morir ni morirá de su sitio en donde fue sembrado por una matrona esmeraldeña en cuyo honor luce por historia su nombre; este lugar merece ser reacondicionado, terminar la construcción en el espacio posterior, ser fumigadas sus instalaciones, pintado, dotarlo de todo el mobiliario hospitalario, implementos médicos y tecnológicos.

    Eso nos merecemos los esmeraldeños, a la par que hospitales del Oriente, Santo Domingo, Manta, Ibarra, no podemos quedar a la cola, es hora que se valore a nuestra tierra, pienso que en tiempos pasados Esmeraldas fue mejor, hubo distinción de clase  y atención esmerada.

    Cada vez en lugar de mejorar retrocedemos, será que falta más amor por el terruño, los valientes se perdieron, hay mucho atraso en todo, los modales se perdieron y al caminar por las calles nos damos cuenta. Queda la lucha del Hospital del IESS que debe ser majestuoso y distinguido como en las grandes ciudades del país.