‘París’ no espera

    Dublín. En la última Cumbre sobre la Ambición Climática del 12 de diciembre, el compromiso de muchos líderes quedó corto. Ciertamente, la Unión Europea, el Reino Unido e incluso algunos de los países más pequeños entre los más vulnerables al cambio climático fortalecieron su metas de reducción de emisiones para 2030; pero EE.UU., Japón, China y otros grandes emisores de gases de efecto invernadero no los imitaron todavía.

    Hace cinco años, el mundo se unió en el acuerdo climático de París. Fue uno de los mayores triunfos de la diplomacia multilateral en los últimos años.

    Perdimos demasiado tiempo en los cinco años que pasaron desde París. Las políticas que necesitamos para reducir las emisiones —entre ellas, el fin de los subsidios a los combustibles fósiles, un precio significativo para las emisiones de dióxido de carbono y la inversión en energías renovables— fueron inconstantes y contradictorias.

    Los eventos recientes crearon un panorama político irreconocible para quienes se reunieron en París. Por ese entonces, palabras como coronavirus o brexit no hubieran generado más que un intrigado gesto de indiferencia; hoy copan las agendas.

    No podemos permitir que esto opaque la aguda necesidad de financiamiento climático. Hace más de una década, los países más ricos se comprometieron a movilizar 100.000 millones de dólares por año hasta 2020, para ayudar a los más pobres en la adaptación climática y los esfuerzos de mitigación. La promesa no se cumplió.

    Complace mucho que el presidente electo de EE. UU., Joe Biden, haya reafirmado su compromiso para volver a unirse al acuerdo de París. El liderazgo estadounidense es muy necesario después de los cuatro años de destrucción innecesaria malgastados con Donald Trump. El pago por EE. UU. de 2000 millones de dólares al Fondo Verde del Clima para cubrir su parte del compromiso de 100.000 millones de dólares sería un complemento concreto a su regreso al acuerdo de París. Ese dinero ya fue comprometido durante la presidencia de Barack Obama, por lo que no hay excusas para dejarlo esperando en los cofres del Tesoro de EE. UU.

    * Expresidenta de Irlanda y alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.

    © Project Syndicate, 2021.