Pandemia, racismo y pobreza

    Por: Anita Caicedo

    Las pandemias se desarrollan a partir de fenómenos biológicos y sociales, estas enfermedades epidémicas aumentan las desigualdades y perjudican el bienestar social. Actualmente, COVID-19 expone la conexión entre enfermedad, pobreza y racismo. Numerosos atropellos a los derechos humanos se han agudizado sistemáticamente con esta pandemia, perjudicando a grupos vulnerables étnicos minoritarios y frente aquello el Ecuador no es la excepción.

    Esta pandemia se construye desde una herencia internacional de violencias estructurales evidentes en comunidades pueblos y nacionalidades negras, indígenas, y demás. La precariedad sanitaria de hoy, es parte de una cronología de crueldades históricas, de teorías que han facilitado la subyugación, la esclavitud y el genocidio de cuerpos considerados de menor valor. una pandemia que sistemáticamente regulariza el despotismo internacional de países ricos que dejan a los más desprotegidos en los últimos lugares de vacunación.

    Se calcula que COVID-19 aumente el número de pobres de 119 a 124 millones. Los desafíos incluyen más inequidades, más pérdida de empleos, mayor violencia de género y más dificultades para acceder a servicios sociales. Sin embargo, la preocupación de que la economía mundial sufra pérdidas mayores a los 9 billones de dólares por estas divergencias en vacunación, nos debe de mover como ecuatorianos a exigir la aplicación de políticas públicas que no deriven en simples y demagógicos discursos políticos con el ánimo de captar votos en tiempos electorales.

    El Estado Ecuatoriano debe garantizar a la población una cobertura de vacunación con libre acceso, fuera de burocracias con niveles de eficacia y trasparencia, donde el racismo frente a la pobreza y discriminación no se profesen más fuertes que la pandemia, el objetivo de días mejores y de un “buen vivir” deben convertirse en aliciente para llevar una vida digna y reactivar la economía local y nacional de los pueblos y nacionalidades que representan esas grandes minorías vulneradas históricamente en la nación.

    caicedoana91@gmail.com