‘Se requiere una reactivación con enfoque de género’

Perfil. Claudia Gray ha trabajado en instituciones, proyectos, investigaciones y procesos formativos vinculados con la igualdad de género durante más de 15 años.
Perfil. Claudia Gray ha trabajado en instituciones, proyectos, investigaciones y procesos formativos vinculados con la igualdad de género durante más de 15 años.

Claudia Gray es máster en Administración y Liderazgo, con un pregrado en Derecho Magna Cum Laude con especialidad en Derecho Internacional. Ha sido funcionaria de la administración pública en el estado de Puebla en México, como Directora General del Instituto Poblano de las Mujeres. En Ecuador fue Directora del Observatorio de Género de la Universidad UTE en Quito y  actualmente se desarrolla como consultora para organismos de cooperación internacional en Latinoamérica.

La pandemia tiene efectos diferenciados entre hombres y mujeres. De esto se habla mucho, pero se hace poco. Entonces, todos los planes de reactivación, aparentemente, son neutros, que benefician a ambos géneros. Pero en realidad sí hay diferencias al momento de aplicar la política pública y el destino de los recursos.

Hace falta una reactivación con visión de género, sería un gran desafío y un gran pendiente para poder reubicar a mujeres en los trabajos perdidos.

Además, la violencia se ejerce en muchos aspectos sobre la mujer. Los juicios que hay, por ejemplo, que los hemos visto hasta en los más altos niveles, en algunos discursos u opiniones desafortunadas en relación a las mujeres. En Ecuador hay una discusión no acabada sobre el aborto, el país no puede hacerse a un lado de cómo está avanzando el mundo.

No hay sanciones que permitan ver que hay una posición fuerte sobre quienes van contra los derechos de las mujeres, hay una política de impunidad.

Para un país sin machismo se deben terminar las restricciones estructurales. Por ejemplo, las mujeres es más difícil que accedan a un trabajo como transportistas, pero también hay restricciones que no tienen que ver con lo laboral. Hay procesos de capacitación que se hacen sin tomar en cuenta los horarios de las mujeres, especialmente si son madres. Son esas diferencias, que hacen que un programa tenga efectos diferenciados por roles de género.

Pero esto no es responsabilidad exclusiva del Estado. Hay un asunto de corresponsabilidad y ese es un desafío para un Ecuador sin machismo. Hay que repensar en qué hacemos en espacios educativos, sobre cómo percibimos la vida con nuestros pares. También hay un rol de la sociedad civil y las empresas privadas que muchas veces se desmarcan. Hay que preguntar qué hacen los medios para no tener notas cargadas con sesgos de género”. (AVV)