Deudas fantasma le quitan hasta el 20% de su presupuesto

Cuando se termina un contrato hay que asegurarse que no queden deudas pendientes.
Cuando se termina un contrato hay que asegurarse que no queden deudas pendientes.

Por más pequeña que parezca una deuda, si se descuida puede transformarse en una ‘bola de nieve.’ 

Los ecuatorianos tienen bajos niveles de educación financiera y son presa fácil para el sobre endeudamiento. En promedio, una familia tiene alrededor de $4.500 en deudas por pagar.

Uno de los factores que provocan esta situación, a parte de la crisis y los bajos ingresos, es que más del 50% de las personas dejan que las llamadas deudas fantasmas se vuelvan una ‘bola de nieve’.

Esas deudas fantasmas son aquellas que no recuerda o no sabía que tenía, comúnmente de un monto menor a $100. Pueden ser deudas a bancos, pero sobre todo se caracterizan por ser a entidades no financieras, como los operadores de telefonía, tiendas retail, empresas de belleza, entre otros.

Aunque el monto no es significativo con relación a otras obligaciones, si se descuida puede crecer por multas e intereses, e inclusive volverse un dolor de cabeza por procesos legales y de coactiva por falta de pago.

Afectación al historial crediticio

De acuerdo con un estudio del Foro Económico Mundial, las deudas fantasma pueden ir poco a poco acumulándose hasta quitarle hasta el 20% de su presupuesto por desembolsos extra.

Además, todo lo que no pague se registra en el historial crediticio y se convierte en un impedimento para acceder a financiamiento para un emprendimiento, comprar un bien necesario para el hogar o aplicar a un trabajo.

Verónica Muñoz, asesora en finanzas personales, explicó que se debe revisar con detenimiento todas las cuentas y documentación que se generan, por ejemplo, al cambiarse de operador de telefonía móvil o cancelar una tarjeta de crédito.

«Cualquier valor que quede pendiente, por más pequeño que sea, puede convertirse en un dolor de cabeza si no se lo detecta a tiempo. Un dólar que no se paga, se puede transformar en una deuda fantasma de $30″, puntualizó.

¿Cómo evitar las deudas fantasma?

Anota tus pagos

Es importante realizar un cronograma de pagos para no olvidar alguna de las obligaciones. Puedes llevar el control en un cuaderno, en una hoja de Excel o a través de una aplicación de control de finanzas.

Si das de baja a un servicio, verifica las deudas

Si cambiaste de operador de telefonía móvil o de cable, se debe revisar si se tiene algún saldo por pagar. También es importante revisar que no queden centavos pendientes al cancelar una deuda bancaria, eso puede generar una bola de nieve con intereses y recargos por años

Revisa los términos y las condiciones

En el caso de la tarjeta de crédito o servicios contratados, debes ver si incluyen membresía. Si es así no debe dejar montos pendientes. Averigüa cómo se pueden exonerar de ese pago.

Cambio de titularidad

Si vendes algún bien, como un vehículo, es importante que gestiones el cambio efectivo de titularidad, o dueño, porque te podrían endosar infracciones, multas e incluso deudas del nuevo dueño.

Revisa periódicamente el historial crediticio

Cualquier persona puede verificar, de manera gratuita, su historial crediticio a través de una solicitud a la Superintendencia de Bancos.

Todas las operaciones vigentes, vencidas o canceladas, durante los últimos tres años, están incluidas en el Registro de Datos Crediticios, el cual es manejado por esa entidad de control.

Esa información se alimenta de las obligaciones que tiene cada persona en las instituciones financieras (bancos, cooperativas y mutualistas), sector comercial (operadoras móviles, tiendas, etc) y compañías de seguros.

La recomendación es que se revise esa información por lo menos cada tres meses, con el fin de mantenerse actualizado de su verdadera situación crediticia. Esto te ayudará a impedir que una pequeña deuda se convierta en un problema mayor o incluso darte cuenta de transacciones no autorizadas y cobros indebidos.

El historial crediticio se puede consultar en este link. También se puede contratar el servicio de los llamados burós de crédito privados, los cuales hacen un seguimiento diario de sus cuentas. (JS)