Demanda del aguacate ecuatoriano de exportación es mayor que la capacidad de producción en el país

Las principales siembras están el Pichicha, Imbabura, Carchi y Santa Elena

El volumen producido en apenas 2.000 hectáreas ha crecido 9 veces desde 2017; pero todavía no es suficiente para aprovechar y cubrir los pedidos crecientes del exterior. Se valora la calidad de la fruta nacional. 

En 2017, se exportaron alrededor de 15.000 kilos, o 14,76 toneladas, de aguacate Hass, sobre todo a  Europa. En 2021, el volumen aumentó a 100.000 kilos, o 98,42 toneladas; y en lo que va de 2022 ya se han enviado 150.000 kilos, o 147,63 toneladas.

Es decir, en 6 años, la capacidad productiva y exportadora del sector aumentó 9 veces. Sin embargo, esa mejora todavía no alcanza para cubrir la demanda, el creciente apetito por el aguacate de exportación ecuatoriano.

Jorge Altuna Quelal, presidente de Corpoaguacate, explicó, por ejemplo, que uno solo cliente europeo está pidiendo de 1 a 5 contenedores semanales; pero al momento, sumando toda la producción del país, solo se puede llegar a entre 2 y 3 contenedores semanales hasta finales de 2022.

Para incrementar la capacidad productiva, se necesita llegar a por lo menos unas 15.000 a 20.000 hectáreas de siembra de aguacate Hass. Actualmente, en el país solo 2.000 hectáreas. En la Sierra se encuentra 1.500 hectáreas y en la Costa está ubicadas las 500 hectáreas restantes.

Las oportunidades de negocios son enormes porque ya están abiertos 46 mercados, con los protocolos fitosanitarios en regla. A eso, se suma la noticia del permiso de Estados Unidos para que la fruta nacional se exporte hacia ese destino; y además, los empresarios del sector están trabajando en abrir el mercado asiático.

¿ Cuáles son las ventajas competitivas y las trabas para el desarrollo del sector?

Unas de las principales ventajas es la producción nacional, sobre todo en los valles interandinos desde 1.400 a 2.500 metros sobre el nivel del mar, están en su máximo potencial de cosecha durante octubre y febrero de cada año. En esos meses, por cuestiones climáticas y de cantidad de sol, la producción de países vecinos como Perú, Colombia y Chile caen, por lo que hay una ventaja comercial importante.

Otra ventaja, que va también de la mano de las buenas condiciones naturales para la siembra, es que el aguacate ecuatoriano es valorado por tener una calidad superior.+

Sin embargo, entre las principales trabas está la poca cultura de asociatividad y empresarial, la dispersión de los cultivos; y la eterna demanda de todo el sector agrícola sobre el acceso adecuado a créditos.

» Debemos quitarnos esa venda de ser agricultores y volvernos empresarios del campo. Los huertos ya se vuelven un negocio, una empresa a la cual se debe cuidar, mantener y trabajar mucho. Para que esto despegue se debe solucionar el problema de acceso a créditos diferenciados, con tiempos de gracia. Eso es uno de los limitantes por la sencilla razón de que los cultivos de  aguacate necesitan al menos 5 años para estabilizarse y comenzar a producir», dijo Altuna.

Asimismo, otro problema, que incluso ha impedido que lleguen inversiones de fuera al sector, es la dispersión de los cultivos. La mayoría está en manos de productores con superficies de entre 1 a 10 hectáreas dispersas en varias ubicaciones. Pero los inversionista buscan extensiones continuas de al menos 500 a 1.000 hectáreas.

A esa dispersión se suma, de acuerdo con Carlos Sánchez, pequeño productor, que en el país no hay cultura de asociatividad. Cada uno rema para su lado, o se buscan vías para unirse y crear economías de escala y aumentar la producción.

» Se necesita avanzar en la capacitación técnica porque todavía hay mucho cultivo rudimentario. Además, la asociatividad es imprescindible. Debemos agrupar producciones, buscar estandarizar procesos y cuidarnos unos a otros con visión de futuro. Este no es un negocio de una o dos personas, sino de país», puntualizó

A pesar de los problemas, Altuna ve con optimismo al sector y consideró que se debe apuntalar la estrategia de vender el aguacate de exportación ecuatoriano por su calidad, al igual que lo hizo en su momento la actividad florícola.

«Va aumentando la producción en función de que los huertos comienza a establecerse y llegar a su máxima producción. Veo con buenos ojos, con mucha expectativa a los años que vienen. Pasamos la etapa más crítica en donde no se encontraba el volumen, no se encontraba el mercado ni los compradores del aguacate Hass en el exterior», concluyó. (JS)

 

DATO.- Por cada tres hectáreas sembradas, se necesita un trabajador fijo. En tiempos de cosecha y poda, se necesita una persona adicional por hectárea.