Quito se ha convertido en un caos organizado en donde la burocracia ha trabado $2.000 millones en proyectos de construcción

PERSONAJE. Elmir considera que falta decisión y diálogo para poner en marcha a la ciudad.
PERSONAJE. Elmir considera que falta decisión y diálogo para poner en marcha a la ciudad.

La capital ha ido perdiendo dinamismo. Se necesitan impulsar las alianzas público-privadas y poner un alto a la tramitología.

Daniel Elmir, empresario y CEO de Grupo Elmir Inmobiliario, explicó que Quito se ha convertido en un caos organizado, donde la burocracia le gana la partida a la atracción de inversiones y la generación de empleo.

El nivel de empleo adecuado (con al menos el salario básico y 8 horas de labores) ha bajado en 14,5 puntos porcentuales desde los niveles de 2018. Además, el desempleo es uno de los más altos del país. Se necesitan medidas urgentes, dice Elmir quien en una entrevista con LA HORA analiza la situación y ensaya algunas soluciones.

P. ¿Cómo se puede relanzar a Quito como polo de inversión y generación de empleo?

El primer paso es que se entienda, desde el Municipio y los concejales, que los empresarios privados no somos sus enemigos, sino, más bien, somos el mecanismo por el cual ellos van a poder sacar adelante la ciudad. Actualmente, Quito es un caos organizado, que se ha armado para dificultar todos los trámites. De parte de los funcionarios municipales se generan los problemas para luego vendernos soluciones. Eso es lo que ha venido sucediendo por años. Por eso, la inversión privada es prácticamente nula. Nos meten tantos inconvenientes que la gente prefiere estar en otra ciudad.

¿Ese caos organizado ha hecho que las industrias y negocios se vayan de la ciudad?

Sí. Por ejemplo, en el sector industrial, si usted tiene dos fábricas, una en el norte y otra en el sur, los bomberos y las administraciones zonales tratan a cada fábrica con diferentes criterios y les ponen diferentes trabas. Así, muchas fábricas se han trasladado donde tienes menos problemas, es decir, a la Costa en zonas como Petrillo o Daule. Otra opción es trasladar instalaciones que antes estaban en Quito a zonas como Machachi. Quito se ha vuelto poco competitiva y con las industrias también se va el empleo.

¿Cómo se puede revertir esta situación?

Quito tiene muchos inconvenientes en lo que se llama tramitología, porque hay una cantidad de sobrerregulación impresionante. En el caso del sector de la construcción, tiene normas sobre normas, que muchas veces se contraponen y los funcionarios municipales no saben qué hacer. Hay que tomar las riendas de la ciudad y sistematizar el tema normativo. Tiene ordenanzas que se podrían incluir directamente en un sistema de cómputo, en el cual ingresa sus requisitos y los permisos de funcionamiento como la LUAE (Licencia Metropolitana Única para el Ejercicio de Actividades Económicas) y los de construcción se podrían entregar de manera automática. Actualmente, en el Municipio existen decenas de sistemas informáticos que no están conectados entre sí y eso provoca demoras y pérdidas a los negocios. Imagínese lo que es para un negocio estar un año tratando de sacar un permiso, en lugar de generar empleo e inversión.

P. ¿Por qué la construcción podría ser un foco eficaz de reactivación en Quito?

La construcción realmente es el único sector en la economía que tiene relación con casi todos los otros sectores: acereros, cementeros, ferreteros, transporte, comida, hoteles. Reactivar la construcción es, al mismo tiempo, reactivar la economía de toda la ciudad. Esto se puede hacer de manera inmediata porque actualmente existen $2.000 millones en proyectos que están trabados y pendientes de aprobaciones y permisos en la burocracia municipal. ¿Se imagina lo que sería para Quito poner mover de manera inmediata esos 2.000 millones de proyectos? Para eso se necesita que se aclare el tema normativo. El año pasado hubo un cambio del plan de uso y ocupación de suelos a un plan de uso y gestión de suelos. Eso transformó completamente la normativa y los proyectos quedaron en el limbo, porque no se sabe bajo qué esquema legal se aprueban y se dan los permisos. Necesitamos que el actual Alcalde hable con las administraciones zonales y se destrabe el tema. Por cada 40 metros cuadrados de construcción se puede generar un empleo por 18 meses para una persona.

P. ¿Cómo se puede dar nueva vida a sectores como el Centro Histórico?

Desde el sector de la construcción hemos propuesto que se instale una universidad en el Centro Histórico. Cuando usted tiene una universidad, necesita vivienda, esparcimiento. Empieza a tener otro tipo de negocios funcionando alrededor. Quito necesita impulsar las alianzas público-privadas a todo nivel, con el fin de facilitarle la vida a la gente no solo en el Centro, sino en toda la ciudad. Para eso se requiere planificación.

P. ¿Cómo impulsar esas Alianzas Público- Privadas que necesita la ciudad?

Quito no tiene un plan de repavimentación de las calles. Sin embargo, cuando usted construye un edificio y compra más altura, se tiene que pagar altos costos al Municipio. Esos recursos se van al saco roto del presupuesto municipal, sobre todo a pagar sueldos. Pero, a través de una alianza público-privada, se podría poner el dinero en un fideicomiso y comenzar a invertir en las obras que realmente necesita la ciudad. Por ejemplo, se puede impulsar una regeneración de la 10 de Agosto, y con eso reactiva el apetito por viviendas, oficinas y negocios en la zona. Eso le cambia la vida a la ciudad y se empiezan a hacer círculos virtuosos. (JS)

“Quito se ha vuelto una ciudad burocrática. Hay demasiados trámites, hay demasiados problemas. Hay demasiada desconfianza del sector público con el privado”. Daniel Elmir, empresario y CEO de Grupo Elmir Inmobiliario.

“En Guayaquil incluso tengo un costo de tramitología e impuestos que es seis veces menor que el de Quito”.