Priscila Amalia González Briceño

Ha pasado una semana de la “fiesta democrática”, envuelta entre mascarillas y la responsabilidad de elegir nuevos representantes. Se evidencia el ferviente deseo colectivo de ver la luz de esperanza al final del túnel para poder resurgir con un nuevo concepto de humanidad. En estos mismos momentos, Ecuador y muchos otros países están lidiando con el impacto de inundaciones, deslizamientos, a la par de una lucha por contener la pandemia por COVID-19. La coincidencia de estos eventos peligrosos en todo el mundo es una prueba más de que la era de la reducción del riesgo de amenazas individuales ha quedado obsoleta.

A esto se suma que las alertas sobre este desastre fueron en gran medida ignoradas, y que la información científica disponible en torno al riesgo de desastres fue acumulando polvo a lo largo de los últimos años. Como consecuencia de ello, el tema del fortalecimiento de la gobernanza del riesgo de desastres se está convirtiendo en uno de los grandes focos de atención. Mientras para unos la noticia del momento son las elecciones, el fraude y el reconteo de votos, para otros, es la lucha por sobrevivir al COVID, la despedida de familiares y amigos, la búsqueda desesperada de trabajo y la fragilidad de los ecosistemas ante una explotación clandestina, que nos aísla del modelo de sostenibilidad.

¿A qué nos estamos enfrentando? ¿Cuál podría ser el factor común entre todos? ¿Qué oportunidades estamos aprovechando y qué estamos dejando de lado?. Estaremos ante una nueva administración; sin embargo, la sostenibilidad y eficiencia de esos cambios sólo se podrá materializar cuando todos aunemos esfuerzos para salir adelante con un enfoque integral y colaborativo de nuestra compleja realidad. Quienes representen nuestro país no deben aplazar más el otorgar al tema de la gestión de riesgos una mayor prioridad dentro del aparato público. Y, lo que es más importante, las estrategias no deben seguir quedando en papel mojado, porque ese sería el verdadero fraude al que nos podemos estar enfrentando.

amelita1220@gmail.com