Cultura

Eduardo Naranjo Cruz

Sobre este concepto inmanente a la creación humana se seguirá debatiendo, pues los puntos de vista son diferentes tratándose de teorizar, de allí que normar e impulsar las formas de expresión artística es complejo, sin embargo, en otros países hay ejemplos para consolidar la acción creadora, que no solo es lo estético sino todo aquello que de alguna manera trasciende en el tiempo y deja una estela permanente a través de la bruma del olvido.

El ministro de Cultura, Raúl Pérez, dice que su importancia radica en sensibilizar el espíritu, clara visión que pretende consolidar con lógica y sensatez como vehículo de identidad, en este territorio con raíces en diferentes etnias y mestizaje europeo, africano y asiático, razones que explican la complejidad de la tarea.

En las expresiones de la cultura aparecen egos y pasiones que pretenden incendiar el volcán de la creación o imponer visiones, entonces es cuando una actitud práctica para impulsar las artes y ciencias será positiva y podrá alcanzar los objetivos soñados.

Tanto vale el trovador cuanto el acuarelista o el grafitero, igualmente el comediante, el músico, el escritor, el poeta, pero todo se consolida en la reacción del público ante la obra, es cuando se consagra u olvida, de allí que la obra de la Casa de la Cultura es un elemento de acción y promoción que tiene rol y lo seguirá teniendo para consolidar una “cultura” nacional.

Es menester entender la importancia de crear cultura como raíz de identidad y de valores como la lealtad consigo mismo y con la Patria; construir una cultura total sobrepasando emociones negativas y unificando el fragmentado panorama nacional es misión ardua para considerarnos idénticos en la diversidad y apropiarnos de los valores que hacen a un pueblo trascender en la Historia.

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