Por la crisis

Parecida a la fiebre del oro, que se vivien la oca de la conquista espala, en el a 98 Quito soport toda una invasi de las llamadas salas de juegos bingos. En aquella oportunidad, 12 salas de bingos llegaron a operar en la ciudad. Todas ellas se disputaban una clientela, que cada d crec como la espuma. Gritos como el de bingooo , se convirtieron en algo cotidiano en la vida de los quites. Un empleado que fue entrevistado, dijo que el negocio era rentable, porque hab para todos. Lamentablemente hoy el hombre labora en otro lugar, porque el sitio donde trabajaba cerr sus puertas. Seg , el negocio comenza decaer de forma paulatina. En un principio estaba la sala a reventar, pero con el correr del tiempo, a duras penas llegaban veinte personas , manifest Los premios tambi jugaron un papel importante en el auge de estos negocios. Se dieron casos en que se jugaba un televisor por d. Solo quedan cuatro De las doce salas de bingos que habn en el 98, en la actualidad solo quedan cuatro. En la Mar el bingo Panamericana y el Internacional, libran una batalla en busca de clientes. En el sur de la ciudad, existe una sala de juego en la Villa Flora y otra en la calle Michelena. Estas salas por lo general pasan vacs. Seg un empleado de uno de estos bingos, la clientela ha disminuido de forma considerable, aunque se mantiene los fines de semana. Muchas son las razones por las que este negocio se haya venido a menos. Administradores que fueron consultados, dijeron que el exceso de estas salas de juego, lleva sepultar el negocio y a la postre solo quedaron los mejores, los que ofrecen mejores premios. Bingos que fueron noticia, como el del antiguo cine Replica, los gemelos, el Metro en el centro, etc, tuvieron que cerrar sus puertas por la falta de clientela. En la actualidad, jugar una partida de bingo cuesta la suma de 500 sucres. El bingo Internacional, ubicado en La Mar ,que a decir de los clientes, es el mejor de todos, ha logrado mantener su clientela gracias a los premios que da. A partir de las cinco de la tarde, cada sesenta minutos, el bingo juega un premio de un mill de sucres. El juego se divide en dos premios de cien mil y en el grande que es de 800 mil sucres. Do Mercedes, una mujer que prticamente vive del bingo, dijo que extra la presencia de m gente, porque eso hace que el premio suba. Hasta que el pa mejore su situaci econica, gritos como bingoooo , van a tener que esperar un buen tiempo.