La iglesia, un referente

Solemnidad y respeto son las dos principales características de los feligreses y turistas que visitan el Santuario de Baños.
Solemnidad y respeto son las dos principales características de los feligreses y turistas que visitan el Santuario de Baños.

La gran pregunta que ronda en los miles de visitantes diarios al Santuario de Baños es: ¿Es fe o simple costumbre?.

Muchos aseguran que la fe es la que mueve a estas personas a concentrarse a diario en la iglesia para pedir a Dios por el perdón de sus faltas y por que esto que tengan una consecución de grandes beneficios para sí mismos y para los que aman.

Tal es el caso de Mauricio Medina (27), quien viaja desde Guaranda hacia Baños dos domingos al mes para pedirle a la Virgen de Agua Santa que lo lleve a conocer la mujer con la que compartirá el resto de su vida.

“Una vez intenté casarme, pero me dio miedo y dejé todo por vivir una aventura en algún lugar de este hermoso país, por eso ahora le pido a mi señora que me dé nuevamente la oportunidad de casarme”, comenta.

Peticiones como ésta son hechas de manera reiterada dentro del santuario, lugar en el que muchos aseguran que encuentran la paz que no hay en las calles de la ciudad, donde el jolgorio, algarabía y festejos pueden ser vistos y disfrutados durante todo el día.

Sin embargo, existen personas como Óscar Lima, oriundo de Quito, quien cree que lo primero que hay que admirar en la iglesia, es su belleza arquitectónica e histórica.

“La fe es algo individual. Yo creo en la energía de la madre naturaleza, pero respeto otras creencias, aunque pienso que deberían por un momento dejar de lado la fe y ver la riqueza histórica de la iglesia”, expresó Lima.

Por ello, miles y miles de peregrinos o admiradores del arte y la historia buscan paz, tranquilidad y regocijo entre las paredes del Santuario de Agua Santa.