Desaparecen periodistas extranjeros

Kabul, EFE
Cuatro periodistas continn desaparecidos en Afganist y se teme por sus vidas tras sufrir una emboscada, mientras Estados Unidos y la oposici antitalib intensificaron ayer su cerco a los timos reductos integristas.
Tropas occidentales peinaron metro a metro un ea a 120 kiletros al sureste de Kandahar en busca de Osama Bin Laden, mientras EEUU asegurque no permitirque los leres de la milicia talib y de la red terrorista Al Qaeda huyan de Afganist.
Los periodistas extranjeros desaparecidos son el enviado espal del diario «El Mundo», Julio Fuentes; la italiana del «Corriere de la Sera» Maria Grazia Cutuli; y el cara australiano Harry Burton y Azizulallah Haidiri, de origen afgano, ambos de la agencia britica de noticias «Reuters».
Testigos presenciales, entre ellos conductores afganos de los vehulos que integraban el convoy en el que viajaban los periodistas y colegas que iban en otros coches detr del atacado, narraron el momento del asalto y co los reporteros fueron disparados por hombres armados tras ser conminados a descender de su vehulo.
El Gobierno italiano ha confirmado la muerte de la periodista italiana.

Asalto final
Entretanto, la Alianza del Norte lanzun fuerte ataque con apoyo aeo de EEUU contra Kunduz, timo baluarte de los estudiantes coricos en el norte, aunque no informde si se trataba del «asalto final», tras el aparente fracaso de un intento de rendici de los miles de talib y mercenarios acorralados desde hace una semana en la ciudad.
Relatos de habitantes de Kunduz que lograron escapar del caos y del Talib y la Alianza dieron cuenta de matanzas y otros horrores.
De acuerdo con otro espeluznante informe publicado por el diario paquistan»Dawn», el mulFazil, un comandante talib, denuncila muerte de m de mil civiles en los siete ds de bombardeos aeos.

Golpe a Osama
Durante el sitio de Kunduz muriel integrista uzbeco Yuma Namangani, de 33 as, azote de Asia Central y lugarteniente del saudOsama Bin Laden, lo que puede suponer un golpe mortal contra el integrismo no so en Asia Central, sino en todo el mundo.
En el sur, los talib insistieron en que mantenn el control no so sobre Kandahar, sino sobre las provincias colindantes, mientras que los jefes de las tribus pastunes alzados en armas amenazaron con atacar esa ciudad si los integristas no la entregan antes del sado.

La reconstrucci
En el terreno diplomico, los ministros de la UE reconocieron que «el pueblo afgano tiene la primera responsabilidad en la determinaci de su futuro».

Tambi el presidente ruso, Vladimir Putin, y su colega chino, Jiang Zemin, abogaron porque la ONU asuma un papel principal en la formaci de un nuevo gobierno afgano de amplia base nica.