Fiscalía denuncia funesto precedente para justicia

El ministro fiscal de Pichincha, Washington Pesántez, considera “un funesto precedente para la administración de justicia” la providencia de la Primera Sala de lo Penal de la Corte de Quito que libró de cargos al ex juez cuarto de lo penal Vicente Altamirano.

Por su parte, el ministro juez de la Primera Sala, Pablo Jaramillo Puertas, informó que la providencia no está firme porque se deben considerar los pedidos de la Fiscalía, Contraloría y el propio imputado y, por tanto, puede ser ampliada, modificada o revocada, en las próximas horas.

Pesántez explicó que, en este caso, la Fiscalía emitió dictamen acusatorio sustentado en investigaciones desarrolladas por más de un año por la policía, verificadas por la Fiscalía; en tres peritajes y dos informes de la Contraloría sobre el supuesto enriquecimiento ilícito del ex juez.

Sorpresa en juicio
Sobre esa base, indicó, el presidente de la Corte Superior de la Justicia encontró suficientes elementos de prueba para dictar el auto de llamamiento a juicio, que fue motivo de apelación y de un recurso de amparo de libertad (hábeas corpus judicial) que fue negado.

Por eso se declaró sorprendido por la actitud del juez titular y el interino de la Primera Sala de lo Penal de Quito que, en cambio, no encontraron méritos suficientes mientras que el tercer integrante de la sala, salvó su voto.

En otras palabras, dijo, la investigación realizada por varias instituciones del Estado no ha servido de nada ante estos ministros que declaran inocente al juez.

Indagación a otros jueces
Pesántez reveló que actualmente existen otras indagaciones contra jueces penales, civiles y de aduanas así como quejas contra jueces de la niñez y adolescencia. En esos casos de enriquecimiento ilícito y prevaricato el fiscal estima que la sociedad espera que los jueces involucrados puedan ser sancionados por sus pares más allá de un espíritu de falsa solidaridad entre ellos.