Invierno y verano extremos

DIC, 23, 2005 |

Ayer se celebró el solsticio de diciembre, que marca el punto máximo del verano en los países del sur del planeta. El solsticio es el momento en que el sol se encuentra sobre uno de los dos Trópicos, de Cáncer o de Capricornio (21 de junio, 22 de diciembre, respectivamente).

Según Sebastián Salvador, expositor del proyecto Quitsa To (Mitad del Mundo), existen cuatro momentos importantes del año porque marcan las cuatro estaciones del planeta: dos solsticios (invierno y verano) y dos equinoccios (otoño y primavera).

Señala que estas cuatro fechas son importantes para todas las sociedades humanas, porque dan la posibilidad de entendimiento del manejo del tiempo, del espacio, ordenamiento territorial, organización social y la administración de los recursos naturales.

Para muchas culturas, como las andinas, el 22 de diciembre marca el inicio del año. Es una fiesta que se asocia también con el factor agrícola; incluso desde el punto de vista católico es trascendental porque es el día del sol naciente.

En Chile y Argentina van a tener los días más largos y las noches más cortas del año, es decir, más luz y menos oscuridad, entran al verano intenso. A diferencia del hemisferio norte que se encuentra en el extremo invierno y tendrán las noches más largas y los días cortos.

El Ecuador solamente tiene una estación seca y otra húmeda. Hay un equilibrio porque tenemos 12 horas de luz y 12 de oscuridad, con pequeñas variantes.

Nuestras sociedades indígenas celebraban, hasta hace algunos años, estos cuatro momentos importantes, que tienen sus propios nombres: el Inti Raymi, el Capac Raymi, el Machuc Raymi y el Collac Raymi.

Solo el Inti Raymi (21 de junio) es la fiesta que se celebra en casi todas las comunidades. En la actualidad, el cantón Saraguro, en la provincia de Loja, es el único lugar donde los indígenas celebran el Capac Raymi (22 de diciembre).

Efectos lumínicos
De acuerdo a estudios que realiza el Proyecto Quitsa To, en el casco colonial quiteño se han registrado alrededor de 30 efectos lumínicos sobre esculturas, pinturas y altares, de varios templos.

Estos reflejos de luz acontecen solamente en solsticios y equinoccios. En algunas iglesias de Quito se puede evidenciar que rayos de luz ingresan por ventanas, cúpulas e iluminan ciertos puntos del templo.

Se conoce que estos también eran mecanismos que la iglesia Católica usaba en la antigüedad para tergiversar el pensamiento de los nativos y desconectar vínculo con el sol, como símbolo religioso.

Ayer por ejemplo, en la iglesia de San Francisco a las nueve de la mañana, se observó el reflejo del sol en el padre eterno de la santísima trinidad (en restauración). También en el altar mayor de la iglesia de la Compañía de Jesús a las 10h00.

Equinoccios: 21 de marzo y 21 de septiembre, el sol está sobre la línea del Ecuador