Afiliación voluntaria resta poder a gremios

JUL, 20, 2009 |

ORGANIZACIÓN. La Unión Nacional de Periodistas también siente los efectos de la poca afiliación voluntaria.
Desde un principio los gremios profesionales fueron el blanco de ataques del presidente Rafael Correa. Él calificó de ilegal que se obligue a los profesionales afiliarse a alguna organización para tener beneficios o representatividad.
El golpe de gracia lo dio el Tribunal Constitucional, tras declarar la inconstitucionalidad a la afiliación obligatoria, con lo cual ya no es necesario que los profesionales ingresen a un gremio ni aporten mensualmente.
Esta decisión comenzó a debilitar a los gremios, dice Julián Burneo, presidente de la Cámara de Comercio de Loja. En su caso, explica, en el último año solo se registra una afiliación de compañías de un 8 por ciento y se desafiliaron en un porcentaje que bordea el 50 por ciento.
Con la disminución de afiliaciones se reduce también la economía de los gremios porque se deja de percibir dos tipos de aportaciones mensuales: 5 dólares para personas naturales y 50 dólares las personas jurídicas.
Para Julián Burneo la crisis económica del país influye mucho para que la afiliación voluntaria no prospere, pues muchos negocios se cierran.
El presidente del Colegio de Ingenieros Comerciales y Administradores de Loja, Hugo Espinosa Montaño, cree que el quemeimportismo por la afiliación voluntaria se debe a que los gremios no se preocuparon por mejorar los servicios que brindan a los socios ni motivar su participación en forma activa. Cree que falta estimular, emprender procesos de capacitación y generar beneficios directos a fin de que se sientan a gusto.
En el caso de los ingenieros comerciales, de los 800 socios activos que tuvo en el 2000, ahora solo quedan 70. Espinosa cree que la situación se podría poner más dramática si no se piensa en cómo mejorar los servicios que recibe el socio.

La autogestión
Tanto Julián Burneo como Hugo Espinosa coinciden en que a los gremios no les queda otra alternativa que fomentar la autogestión, con el fin de al menos mantener el número de socios activos.
A través de la Coodepro (Cooperativa de Ahorro y Crédito de Profesionales de Loja) se busca incentivar el ahorro y dar facilidades para los créditos, con un interés más bajo.
La crisis de la afiliación está golpeando con fuerza también a las cámaras de comercio de los cantones, porque no todas están en condiciones de mantener los servicios que prestan, de ahí que ser creativos e incentivar la autogestión se convierten en alternativas.
 
'Hay libertad para escoger'

El asambleísta por Conciencia Ciudadana, Rafael Dávila Egüez, está de acuerdo con la afiliación voluntaria porque cree que debe existir libertad para decidir si pertenecer o no a un gremio profesional.
Dávila sostiene que los gremios deben motivar a sus socios para mantenerlos activos y no obligarlos, esto como un principio básico de libertad que debe imperar en cada ser humano.