La SIP denuncia los discursos de odio y el acoso judicial contra los medios en la región

El presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Michael Greenspon (d) y la presidenta del Comité Ejecutivo de la SIP, Gabriela Vivanco (i). (Archivo EFE)

La SIP, en su reunión semestral, alertó sobre la hostilidad contra los medios en Colombia y la «judicialización y persecución» de los periodistas en Cuba.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) alertó en su reunión semestral sobre la continua «judicialización y persecución» de los periodistas en Cuba, la hostilidad contra los medios en Colombia o el intento de obstaculizar su ejercicio en Perú con un proyecto de ley en marcha.

Así, en Cuba, las «mismas terribles leyes continúan siendo herramientas de presión» contra los periodistas independientes, a los que se les fabrican delitos, como el de desacato, dijo este miércoles el periodista Henry Constantín en la reunión semestral de tres días de la SIP, que comenzó este miércoles.

Constantín, vicepresidente regional de la SIP, con sede en Miami, explicó que cualquier periodista que cubra una protesta en la isla puede ser detenido, lo que hace, dijo, «muy complicado estar presente en eventos de importancia».

«El Estado sigue teniendo el monopolio de la radio, televisión y prensa» y, pese a la crisis profunda, duda que pueda verificarse un cambio o transición en el país «sin el cese del fenómeno migratorio o la fractura del poder».

También Perú vive una «crisis constante», con una degradación de la democracia, como refleja la reciente iniciativa de un grupo de congresistas para «limitar las investigaciones de la prensa» sobre casos de corrupción, dijo, por su parte, Rodrigo Salazar Zimmermann, director ejecutivo del Consejo de la Prensa Peruana (CPP).

Se trata de un proyecto de ley presentado por un grupo de legisladores para intentar neutralizar las investigaciones de los medios, un proyecto acompañado de una Fiscalía que se ha convertido en el «principal ente agresor de la prensa», señaló Zimmermann.

«Intentan obligar a los periodistas a revelar sus fuentes» de información, apuntó.

El Gobierno colombiano, por su parte, ha desatado un movimiento de «hostilidad hacia los medios en general» creando un ambiente en el que los periodistas terminan siendo «blanco de los discursos de odio«.

Esta atmósfera de acoso viene alimentada por legisladores y congresistas afines al presidente, Gustavo Petro, un poder que utiliza «mecanismos para el control de los medios de comunicación«, afirmó Andrés Mompotes, director de El Tiempo de Colombia.

Esta narrativa de hostilidad tiene efectos «nocivos» y pone en peligro la integridad de los periodistas que salen a la calle a cubrir una marcha, ya que «terminan siendo agredidos por simpatizantes» del Gobierno.

Cuando la estigmatización e intentos de desacreditar a los medios crece, entonces se convierte en una «tendencia sin solución», y esto es algo muy peligroso, advirtió Mompotes.

El resultado visible de estas acciones y mensajes previos de «confrontación con los medios», lamentó, es «la baja credibilidad» de estos actualmente, «más allá de los errores cometidos». (EFE)

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