Miles de personas protestan en Brasil contra un proyecto de ley que equipara el aborto con el homicidio

Activistas de Brasil protestan contra el proyecto de ley 1904, que restringe el aborto legal en caso de violación y equipara el procedimiento al homicidio simple. EFE

El texto prevé penas de hasta 20 años de prisión en caso de abortar después de la semana 22, incluso en caso de violación.

MADRID. Miles de personas salieron a la calle en las principales ciudades de Brasil para protestar contra un proyecto de ley que equipara el aborto a partir de la semana 22 con el homicidio, lo que podría acarrear penas de entre seis y 20 años de prisión, incluso en caso de violación.

Los manifestantes, que se han concentrado especialmente en la localidad de Sao Paulo, Río de Janeiro y Brasilia, argumentaron que la aprobación de esta propuesta, que se encuentra en pleno trámite en el Congreso brasileño, pondría en riesgo la vida de miles de mujeres y niñas en el país.

Así, reafirmaron que las mujeres, principales víctimas de la violencia sexual en Brasil, verían mermados sus derechos ya previstos en la ley actual, según informaciones de la agencia brasileña EBC. Este proyecto establece que el aborto practicado después de las 22 semanas de gestación será considerado homicidio en cualquier caso, incluso si el embarazado es el resultado de una violación.

Actualmente, la legislación permite la interrupción del embarazo en caso de violación, peligro para la vida de la madre y malformaciones graves, independientemente de la semana de gestación. Según la legislación vigente, fuera de esta casuística, el aborto se castiga con penas de entre uno y tres años de cárcel.

La Cámara de Diputados ya ha dado su visto bueno a la tramitación urgente de la ley, lo que implica que el texto puede ser votado directamente en el pleno sin que pase previamente por las comisiones.

El pasado mes de mayo, el magistrado del Supremo Alexandre de Moraes suspendió la resolución emitida previamente por el Consejo Federal de Medicina que prohibía la asistolia fetal y dificultaba el acceso al aborto, una práctica utilizada a partir de las 22 semanas en casos de violación.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de gira por Europea, dijo el 13 de junio que abordaría el asunto cuando regrese al país. Sí se ha expresado este viernes la primera dama, Rosangela da Silva, quien ha reprochado a los propulsores del texto estar atacando con esta norma la «dignidad» de mujeres y niñas.

«Es preocupante, como sociedad, la tramitación de este proyecto sin el debido debate en las comisiones de la Cámara», ha alertado la primera dama brasileña, quien ha puesto de relieve la contradicción que supone con esta ley que una mujer violada que aborte se enfrente a penas de cárcel mayores que las de su agresor.

«Una mujer violada puede ser condenada a una pena más alta que la de su violador: la pena máxima por violación es de hasta 10 años, mientras que la de asesinato simple es de hasta 20 años», apunta Da Silva.

La propuesta es un «absurdo», ha enfatizado y todo un «retroceso» en derechos para unas mujeres que han estado peleando por ellos. «Cada ocho minutos una mujer es violada en Brasil. El Congreso debería trabajar para garantizar las condiciones y agilizar el acceso al aborto de manera legal y segura», ha dicho. EUROPA PRESS