A través de la ley se busca que más mujeres ocupen altos cargos en el país europeo. Mientras, en Argentina se trabajará en la prevención de femicidios.
«La pandemia tuvo un impacto fuerte en la condición de vida de las mujeres. Son ellas las que más sienten los efectos de las crisis sanitarias y son las que más tiempo llevan para recuperar los niveles de condición de vida «, dijo la gerente de programas de la ONU Mujeres en Brasil, Ana Carolina Querino.
Históricamente la balanza ha estado inclinada a favor de los hombres, por eso, a través de las marchas de cada 8 de marzo -por el Día Internacional de la Mujer- se busca visibilizar este problema. No se pide un trato exclusivo, pero sí igualdad.
Más allá de los discursos hay países que han demostrado su interés por mejorar la situación. Por ejemplo, los diputados del partido del presidente francés, Emmanuel Macron, presentaron ayer una proposición de ley que fija objetivos de cuotas mínimas de mujeres en los puestos de mayor responsabilidad de las grandes empresas.
La iniciativa, encabezada por la presidenta de la delegación de los Derechos de las Mujeres en la Asamblea Nacional, Marie-Pierre Rixain, establece una obligación de transparencia para las compañías de más de 1.000 empleados, que deberían publicar cada año el número de hombres y mujeres que ocupan el 10 % de los cargos en la cúspide del organigrama.
En un horizonte de cinco años, las mujeres deberían representar al menos el 30 % en esos puestos de responsabilidad y un 40 % al cabo de ocho años, con una sanción para las empresas incumplidoras equivalente al 1 % de su masa salarial.
En Argentina se firmó ayer un acuerdo para la prevención y el abordaje de femicidios, travesticidios y transfemicidios, en las 24 jurisdicciones del país.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe propuso la creación de un ingreso básico de emergencia ($120), para las 13 millones de mujeres de la región que perdieron su empleo en 2020 debido a la pandemia del coronavirus. EFE