El 9 de marzo se cumple un año de la recuperación de un bien de la municipalidad de Esmeraldas, donde antes había bares y restaurantes.

En el mes de agosto del año anterior maquinaria municipal dejaría el lugar expedito para que se pueda retomar las conversaciones con empresarios nacionales y extranjeros, a fin de ver la posibilidad de la construcción de la segunda fase del Malecón de Las Palmas.

En la actualidad, el lugar está en total abandono con maleza, escombros, tuberías de agua potable rotas y el líquido vital desperdiciándose y generando en un foco infeccioso de mosquitos y refugio para indigentes.

Lo que un día fue lugar de diversión y fuente de trabajo para muchos, ahora está convertido en espacio para maleza y escombros; y, en total abandono, muy pocos son los comerciantes que aún se mantienen con la venta de alimentos. “Es penoso ver ahora monte y pozas de agua, el Municipio después que los sacó se olvidó de este sector que ahora se ha vuelto más peligroso por el monte que crece”, dijo, Freddy Galarza, vecino del sector.

Otra utilidad

La ciudadana Susana Bone, cree que lo ideal era haberle dado otro uso a las edificaciones y destruir una vez que tengan los recursos económicos para levantar la obra.

Asimismo, el espacio del centro de equinoterapia que existía, para la rehabilitación de niños con trastorno del Espectro Autista (TEA) también fue demolido; ahora luce solo con el remanente de la construcción que existió, que sirve de escondite para los delincuentes que arremeten contra los bañistas.

Desperdicio de agua
Mientras en varios sectores de la ciudad, escasea el agua potable, 
aquí hay mangueras rotas que expulsan el agua y se acumula en una 
poza que sirve de criadero de mosquito y otros insectos.
PARA RECORDAR

Los antiguos propietarios de bares y comedores ubicados 
en este sector fueron indemnizados en la administración pasada, 
por parte del Municipio y Flopec.