Lucha histórica que se conmemora

    Por: Emily Torres Larriva

    El 08 de marzo está lejos de ser un día festivo, para ello es importante conocer su origen.
    En la fábrica Cotton de New York el 08 de marzo de 1908 ciento veinte y nueve mujeres murieron en un incendio. Las obreras buscaban reducir la jornada laboral a 10 horas y solicitaban un salario igual al de los hombres. En 1910, dos años más tarde de lo sucedido, se proclamó el día Internacional de la Mujer.

    Actualmente sabemos que la pérdida de estas vidas sentó un precedente para el reconocimiento y ejercicio de derechos fundamentales que durante años nos fueron negados.

    Que esta fecha sea ocasión de reflexión y análisis de lo logrado, de lo pendiente y de lo injusto que aún convive con nosotros.

    Ciento trece años después luchamos para que la sociedad destruya todos los estereotipos que tanto daño hacen al progreso del país y del mundo, violencia sexual y política, injusticia, machismo, brecha salarial y desigualdad de género son construcciones sociales que perduran, no podemos esperar que transcurran otros cien años para ver con nostalgia las vidas perdidas bajo pretexto de la cultura.

    Muchos repiten que se ha ganado mucho, me pregunto si saben cuántas familias aún lloran por sus hijas, madres y amigas que nos dejaron por rechazar el sistema o fueron víctimas de femicidio; muchos repiten que el feminismo es extremista, me pregunto si se han detenido a escuchar que lo único que se busca es igualdad de derechos y oportunidades; muchos repiten que exageramos, me pregunto si saben que ningún país del mundo ha alcanzado la igualdad de género.

    Necesitamos cambios, no podemos heredar un mundo violento a nuestros hijos e hijas, no podemos heredar miedo y desigualdad, no podemos heredar estereotipos que siguen limitando la participación de mujeres en espacios laborales y políticos.

    Concienciación nacional y mundial, porque no se puede cambiar lo que no se conoce.