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No estaba de parranda, estaba muerto

NOV, 15, 2019 |

Detalles. El cuerpo fue llevado la mañana de ayer hasta la morgue del cantón Ventanas.

Redacción QUINSALOMA

La ausencia prolongada de Fabián Enrique Gaibor Puente  no causó alarma entre sus hermanos y padres,  pues desde hace tres meses había decidió tomar su rumbo junto a un nuevo compromiso.

Aun así,  presentimiento les anunciaba que algo malo le estaba pasando por lo que habían empezado a buscarlos en los sitios donde creían que podría encontrarse. Pero nadie les dio razón.

Tras varios días la familia Gaibor continúo realizando las actividades cotidianas; sin embargo, al tercer día su esposa, Nelly Núñez, habría llamado a uno de sus cuñados para preguntarle si lo había visto.

Eso los dejó más inquietos puesto que todos creían que ellos se encontraban juntos. “Eso hizo que saliera hasta la Policía para presentar la respectiva denuncia sobre su desaparición”, contó Miguel Gaibor, hermano de la víctima.


Cielo y tierra

Desde aquel día empezaron a buscarlo con más insistencia e incluso la Policía se habría unido pero nadie sabía de su paradero.

“Unos días después la mujer me llamó para decirme que había encontrado unos papeles en los que él decía que le dejaba desde la casa hasta el negocio pero no daba más explicación sobre dónde estaba”, contó el hombre.

Con todos estos antecedentes, la preocupación crecía más. Fue sino hasta la madrugada de ayer cuando Muñoz (esposa),  llegó hasta una casa ubicada en el recinto El Naranjo donde se presumía que estaba. Tras llamarlo insistentemente no había salido.

Sus gritos alertaron a sus suegros quienes salieron para ver lo que ocurría pero al no encontrar respuesta llamaron a la Policía. Cuando los uniformados arribaron habrían ingresado a la casa donde se hallaron con la sorpresa que había un hombre muerto.

Con angustia por saber su trataba de Enrique, sus familiares ingresaron y confirmaron la desgracia. Su cuerpo ya estaba en estado de putrefacción por lo que se presume que llevaba al menos tres días muerto.

Nadie se explica qué pasó pero sobre un velador  habría sido encontrado un frasco  con  un líquido tóxico con el logotipo de  Bisasonio. Con eso presumían que se había suicidado.

“Yo no creo esa hipótesis porque él era un hombre trabajador. Era el dueño del restaurante más conocido de Quinsaloma (Viña Tarapara) pero lo había vendido para adquirir un prostíbulo junto a su esposa. Sospecho que lo mataron”, detalló el hombre.

De acuerdo con el reporte policial, en la sala se habría encontrado una carta exculpatoria en la cual manifiesta: “Tomo  esta decisión por problemas de enfermedad del corazón ya que los tratamiento son muy costoso…”, además habría pedido que no culpen a nadie.

Ahora los familiares del hombre esperan que se investigue el suceso y se determine si se trató o no de un presunto suicidio como se habría dicho inicialmente. (MZA)