Secciones   /   Policial

Policía recorrió su tierra antes de morir

NOV, 14, 2019 |

DETALLES. Estas son los últimos momentos que el Policía Jhonatan Jiménez pasó junto a sus seres queridos.

Redacción QUINSALOMA

Una galería fotografía es lo último que la familia del Cabo Segundo de Policía, Jonathan Javier Lindao Jiménez, de 27 años, conserva luego de que muriera en un accidente de tránsito.

Se habría accidentado a eso de las 21:00 del lunes, a pocos kilómetros antes del recinto Achiotillo, donde vivía. Regresaba desde el centro del cantón Quinsaloma hasta su hogar.

El fuerte impacto lo hizo quedar inconsciente en medio de la calzada. Uno de sus vecinos fue quien dio aviso al ECU-911 sobre lo ocurrido.

Los rescatistas del Cuerpo de Bomberos fueron los encargados de llegar y darle los primeros auxilios. Sin embargo, por la gravedad de las heridas debieron esperar  el arribo de una ambulancia para su traslado hasta una casa de salud.

Consternación

La noticia le llegó a sus padres a eso de las 23:00, por lo que acudieron hasta el lugar de los hechos encontrándolo malherido, pero no había logrado hablarles.

Marilin Lindao contó que su hermano fue ingresado hasta una casa de salud en Quevedo donde le diagnosticaron fractura de hueso de cráneo con hemorragia cerebral, fractura del fémur y del  cúbito de radio izquierdo, por lo que su salud estaba gravemente afectada y debieron aplicarle ventilación mecánica.

De acuerdo con la joven, no les daban esperanzas de vida. “Decían que era tan grave el accidente que si sobrevivía iba a vivir como un vegetal, pero nosotros requeríamos que lo trasladaran hasta un hospital de tercer nivel”, indicó.

Fue así fue que lograron llevarlo hasta una casa de salud en Guayaquil, donde permaneció internado por 24 horas, pero la noche del martes murió producto de un paro cardiaco.

Disfrutó su franco

Jhonatan Jiménez laboraba en la Unidad de Policía Comunitaria Virgen del Cisne, perteneciente al cantón Santa Elena. Había llegado hasta Quinsaloma el pasado domingo para visitar a su familia aprovechando su franco. “Durante esos días se comportó de una manera diferente. Se tomó fotografías con todos los que podía. Nos hacía videos y hasta le dijo a mis papás y a la esposa que iba a cambiar, que ya no iba a ser mujeriego, como son todos los policías, pero no le alcanzó la vida”, detalló la hermana de la víctima. El lunes a las 17:00 había salido hasta el centro de Quinsaloma para hacerle colocar luces a la motocicleta y comprar unos químicos que su padre requería para el desmonte cuando le ocurrió la desgracia.

Su cuerpo era esperado la tarde de ayer para ser velado en casa de unos familiares y se tenía previsto su sepultura mañana. (MZA)