Ausencia de ventas desespera a comerciantes cisneños

AGO, 11, 2020 | 03:00

COMERCIO. Hace dos semanas empezaron a reactivarse los comerciantes de El Cisne.

Los habitantes no recuerdan haber sufrido una crisis económica tan grande como la que afrontan este año. Solicitan apoyo.

Hace unas dos semanas empezaron a reactivarse los habitantes de la parroquia El Cisne que viven del comercio, apenados comentan que nunca antes una crisis los había golpeado tan fuerte como ahora. Más del 70% de los habitantes viven de las ventas que realizan en los meses de mayo y agosto.

Desesperados comentaron a este medio de comunicación, que sienten tristeza al ver como sus productos, principalmente el bocadillo, se ha dañado en estos meses que cerraron. Wilman Reyes dijo que son cuantiosas las pérdidas que han sufrido, nunca imaginaron que una pandemia iba a paralizar sus actividades de esta manera.

No venden

“Las compañeras que venden los bocadillos han perdido miles de dólares en los cinco meses de la pandemia, y nadie se han preocupado por nosotros, peor las autoridades que no llegan ni con una mascarilla a El Cisne”, manifestó Reyes.

Explicó que en tiempo de festividades, que había fluidez del turismo, vendían hasta más de 100 dólares diarios, pero ahora en el tiempo que llevan de reactivación existen días que no venden ni un dólar porque si bien es cierto algunos devotos empezaron a llegar al Santuario no compran, muchos prefieren no hacerlo por temor al contagio o porque al igual están golpeados por la crisis.

Solicitan a las autoridades que los apoyen, que no restrinjan el ingreso a la parroquia, es mejor que incentiven los controles para un mejor orden, pero que no les nieguen el derecho que tienen a reactivarse. No están de acuerdo que cierren un lugar a donde la gente llega con devoción y fe.

Olvidados

A decir de Reyes se sienten abandonados, si no hubiera sido por las actividades del campo no pudieran sobrevivir, ya que en el tema económico dependen de los giros de venta. Tienen deudas que cancelar.

Por su parte, el presidente de El Cisne, César Ullaguari, sostuvo que la necesidad económica de esta parroquia no puede esperar más, han sido respetuosos con las decisiones del COE Cantonal, fue la última parroquia en cambiar a amarillo, colaboraron en la realización de planes de contingencia estrictos, ubicación de protocolos de bioseguridad, por lo que esperan ser escuchados y apoyados.

Están predispuestos a fortalecer los protocolos de bioseguridad, pero no que restrinjan la movilidad que permite el ingreso de visitantes y con ello tienen la posibilidad de vender.

Aseguró que aún no se reactiva todo el sector del comercio, continúan sin trabajar familias que vendían comida rápida, horchatas y otros alimentos. No permiten el comercio ambulante.

EL DATO

Autoridades y comerciantes de la parroquia se reunieron para acordar peticiones que las harán llegar al COE Cantonal.