martes, abril 20, 2021

Editorial Columnistas Regionales La violencia de quienes juraron protegerte

La violencia de quienes juraron protegerte

En Latinoamérica el policía no goza de la confianza del pueblo que se supone, protege. Con la pandemia estos casos se han visibilizado aun más. En Ecuador, el domingo 28 de marzo de 2021 Darío Mina sería una víctima más de los casos de abuso policial y racismo en la región.

Ir jugar fútbol un domingo con amigos, compañeros o familia resulta algo normal para muchos. Lamentablemente la palabra normal cruza la puerta si tres motocicletas se te acercan exigiendo documentación mientras estabas conversando del partido. El asunto empeora a medida que el racismo aflora con cada palabra que arrojaban los policías que se habían acercado.

Mina declara en sus redes sociales que posterior a que les pidieran su documentación para “ver cuántas canas tenían” lo empujaron contra la pared y a su amigo lo empezaron a agredir físicamente. En este caso cualquier amigo con el cual has compartido cancha te defendería, ese fue el caso de Darío pidiendo que pararan ¿La respuesta que obtuvo? Más racismo en forma de insultos que luego se transformaron en golpes. En este punto es importante recordar que el COIP sostiene que antes de emplear el uso de la fuerza primero debe existir una amenaza o riesgo inminente a la vida de terceros o a la suya.

Aun cuando buscaron refugio en una tienda donde iban a comprar un estuche, el abuso e inoperancia llegó a tal punto que los policías utilizaron gas pimienta (en plena pandemia) dentro del establecimiento y directo al rostro de los jóvenes. Al final lograron llevarlos detenidos en la patrulla, Darío en la cajuela y a su amigo en el asiento trasero. Según Darío uno de los policías propuso lo siguiente “yo me saco el uniforme y si tu me ganas te vas libre y si yo te gano te meto preso”. Cuando llegó la hora de la audiencia (la cual duró 35 min) el juez los declaró en libertad al ver que ni siquiera se les había encontrado armas de fuego o cortopunzantes.

Después de todo lo mencionado es claro que no hay un respeto a la integridad y dignidad humana. Los derechos humanos y la dignidad humana son pilares en la vida social e individual de cada persona. Normalizar este tipo de practicas representan un atentado contra los derechos humanos, con el Estado de Excepción presente en el Ecuador ojalá no se presenten más casos de abuso policial justificados por el toque de queda.

FABRICIO GUERRERO

 

 

 

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