La variante Delta pone en duda la reapertura de actividades en el mundo

    TRASPIÉ. El aumento global de casos y muertes por Covid-19 amenaza con echar al traste los planes de muchos países.
    TRASPIÉ. El aumento global de casos y muertes por Covid-19 amenaza con echar al traste los planes de muchos países.

    Londres seguirá exigiendo mascarilla en el transporte, mientras Francia volverá obligatorio el certificado de vacunación.

    Redacción BRUSELAS

    Los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el incremento en el mundo de un 3% de las muertes a causa de la Covid-19 encienden las alarmas. La información corresponde a la semana del 5 al 11 de julio, periodo en el que la variante Delta del coronavirus causante de la enfermedad apareció en 15 países nuevos.

    Tanto para la OMS como para expertos independientes, la nueva cepa del coronavirus, considerada más contagiosa, es la responsable tanto del aumento de fallecimientos como de que la curva de infecciones no baje como es de esperarse.

    Y ante la situación, países que tenían planeado vivir un verano casi normal, estudian medidas para atajar el avance del número de casos.

    Medidas dilatorias

    Uno de esos casos es Gran Bretaña. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, anunció que el uso de las mascarillas en la red de transporte de la ciudad, que incluye el metro, continuará siendo obligatorio. Esto a pesar de que el primer ministro Boris Johnson, ratificó que todas las medidas restrictivas serán suprimidas a partir de este 19 de julio, por lo que llevar la mascarilla o mantener la distancia social pasarán a ser optativos.

    En unas declaraciones a los medios en la noche del 13 de julio, el alcalde dijo que no está dispuesto a “arriesgar” la salud de los pasajeros al retirar las medidas restrictivas el próximo lunes.

    Mientras tanto, Francia celebró este 14 de julio su Fiesta Nacional, recuperando algunos de sus clásicos, como el desfile militar que tuvo que ser prácticamente anulado en 2020 por la Covid. Pero el festejo ocurrió preparándose, al mismo tiempo, para un nuevo régimen de restricciones ante la llegada, considerada inevitable, de la cuarta ola epidémica.

    En la tribuna de honor del desfile, por ejemplo, la regla era la mascarilla para todos, aunque estuviera al aire libre. Y entre los asistentes civiles, fue necesario presentar el certificado de vacunación con las dos dosis, además de portar el cubre bocas.

    Iguales medidas estaban previstas para el festival de fuegos artificiales que se escenificó anoche en París. Actividad que fue cancelada en otras ciudades francesas.

    Así mismo, el gobierno ‘galo’ va a imponer el certificado sanitario en actividades de la vida corriente en dos etapas. En la primera desde el día 21 de julio se exigirá en todos los eventos culturales o deportivos con más de 50 espectadores -hasta ahora era a partir de 1.000-, pero también, por ejemplo, en las piscinas.

    Mientras tanto, las autoridades australianas extendieron este miércoles (14 de julio) hasta el 30 de julio el confinamiento de la ciudad de Sídney, que aglutina a más del 20% de los 25 millones de habitantes del país. Esto debido a un brote de Covid-19 vinculado a la variante Delta. EFE