sábado, junio 19, 2021

Editorial Columnistas Nacionales La utopía de la esperanza

La utopía de la esperanza

Alejandro Querejeta Barceló

Las elecciones se plantearon como un plebiscito. Así amanecemos, con un cúmulo de preguntas dándonos vueltas y muy pocas respuestas ciertas. La falta de trabajo, la pobreza endémica, la salud, la educación, el injusto reparto de la riqueza, la maltrecha cultura y el renqueante ‘progreso’ económico constituyen las grandes prioridades de los políticos triunfantes, pero son los ingredientes de la vida diaria de la mayoría de quienes ejercieron el voto a su favor.

Como antes estas son, y seguirán siendo, las grandes prioridades, como tantas otras cosas, que desde hace mucho hemos olvidado. Hasta mayo recibiremos una andanada de expresiones y discursos triunfalistas, más huecos que afincados en la realidad. Esas prioridades seguirán ahí, siempre desafiantes y manipuladas en el proceso electoral que acaba de finalizar y en los que vendrán luego.

Abrumados por una pandemia que a ratos se nos antoja inexpugnable, afrontamos un costo humano desproporcionadamente alto, que se traduce en millones de compatriotas desesperanzados y en un túnel espiritual sombrío.

No cabe seguir dejándonos llevar por la memoria, evocando sucesos del pasado. La única perspectiva que cuenta a partir de ahora no es la ideológica, sino la ajustada a los hechos y a las verdades que la realidad nos pone delante como insoslayables. Entre nuestros compatriotas abundan la resignación estoica y un miedo creciente al amanecer de cada día. Y muy en el fondo un poco de esperanza.

Separar la verdad de la mentira va a ser crucial en este nuevo capítulo de la historia que comenzamos a vivir, en virtud del deseo de la mayoría expresado en las urnas. No hay espacio para insistir en las afirmaciones falsas, la información engañosa, las teorías de la conspiración y la simplificación de la realidad, aunque algunos seguirán con discursos con estos deplorables contenidos. Las perspectivas de renovación, sin embargo, seguirán siendo utópicas.

aquereje@gmail.com

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